Dakar

Luciano Benavides se reconstruye para el Dakar 2026 tras su peor caída

El salteño cuenta cómo pasó de pensar que se perdía el Dakar a llegar más enfocado que nunca, tras el brutal accidente en Marruecos y con una KTM que siente lista para pelear.

El Dakar 2026 no empezó en Arabia Saudita para Luciano Benavides. Empezó en una clínica de Marruecos, con dolor, dudas y un pronóstico que sonaba a sentencia: rodilla rota, hombro dañado y la recomendación médica de volver a la Argentina para operarse y olvidarse de la próxima edición de la carrera más dura del mundo.

“El Rally de Marruecos fue la última carrera del Campeonato del Mundo en la cual tuve el accidente en la primera etapa y, bueno, creo que fue un golpe muy duro porque, más allá del accidente en sí, fue un golpe para mí en lo personal porque venía de un gran año, progresando muchísimo en muchos aspectos y estaba peleando por el subcampeonato del mundo y, al final, todo se desvaneció en un segundo. De repente estaba en el hospital, no sabía con cuántas quebraduras o qué realmente era lo que tenía en Marruecos y a dos meses del Dakar”, recordó en una entrevista en Dakarianos, el podcast del Rally Dakar que ya está disponible en el canal de YouTube de Automundo.

Luciano Benavides Dakar 2026
Foto: Kin Marcin / Red Bull Content Pool.

Los médicos le plantearon la opción más lógica… y la más cruel para cualquier piloto de élite: volver, operarse rodilla y hombro y renunciar a la competencia más importante del calendario. Pero su respuesta fue la de alguien que ya decidió quién manda en su historia. “Lo que me decían apenas me caí era que me vuelva para Argentina y que me opere la rodilla, el hombro, y prácticamente eso me dejaba fuera del Dakar, pero dije: “No, no hay manera que no corra el Dakar, yo quiero llegar como sea”.

Desde ahí, todo lo que vino fue remar contra la corriente del cuerpo, del calendario y del sentido común.

DEL HOSPITAL A LA SILLA DE RUEDAS… Y DE AHÍ AL TALLER

El golpe físico fue durísimo. El psicológico, también. El regreso a Salta no fue el de un atleta listo para entrar en modo Dakar, sino el de alguien que necesitaba ayuda para moverse.

“No fue fácil estos días porque tuve primero mucho dolor, mucho, mucho dolor. Volver a Argentina en la situación en la que estaba, en silla de ruedas, con calmantes, llegar acá, no poder hacer nada, ni siquiera usar muletas porque también me rompí el hombro, entonces no podía usar muletas, andaba en silla de ruedas”, cuenta.

La diferencia con otros pilotos es lo que hizo después de ese primer shock. No se permitió quedarse en el personaje del lesionado. Cambió el chip rápido. “Di vuelta la página bastante rápido y empecé a hacer muchas cosas en el día para recuperarme y, sobre todo, ponerme con actitud positiva, porque si vos te das por vencido, ya está, se acabó. Eso no dejé que pase y acá estamos”.

ANGUSTIA, BRONCA Y UN CAMBIO DE ENFOQUE

luciano benavides dakar
Foto: Kin Marcin/Red Bull Content Pool.

Luciano no romantiza el momento. No lo vende como si todo hubiera sido claridad y fortaleza desde el primer minuto. Hubo lágrimas, angustia y bronca. “Me angustié mucho, lloré, tiré bronca ahí en el hospital, me sentí muy mal”, admite.

La diferencia estuvo en lo que eligió hacer con todo eso. “Siempre pienso que las cosas pasan por algo y con todas las personas que hablé ese día cuando estaba en la clínica me decían: ‘Quedate tranquilo que pasa por algo y si no corres este Dakar es por algo’. Pero yo no me quería quedar con eso. Sentía que estaba en un gran momento de mi carrera deportiva y que podía dar el 100% para pelear por la victoria en el Dakar, que es lo que más sueño desde hace muchos años. En ese momento dije: ‘Esta es otra etapa más, otro momento difícil del que tengo que salir más fuerte’”, confesó.

Esa caída lo obligó a mirarse hacia adentro y cambiar la manera en la que encara los grandes momentos. “Empecé a buscar cosas positivas de por qué me caí y por qué me pasó lo que me pasó. Vi que, al final, la energía la tengo que poner 100% en mí, en lo que estoy haciendo, y no mirar para ningún lado. Una mínima desconcentración es porque tu energía no está 100% en lo que vos estás haciendo. Fue una caída no tan fuerte y me dejó ese mensaje: en el Dakar quiero salir desde cero, 100% enfocado en mí y en lo que tengo que hacer, sin mirar más nada”.

UN PLAN DE RECUPERACIÓN OBSESIVO

Luciano Benavides rally Dakar 2026
Foto: Marcelo Maragni / Red Bull Content Pool.

Lo que vino después fue casi un experimento extremo de alto rendimiento aplicado a la rehabilitación. Sin excusas, sin zonas grises. “Todo el mundo que nos pregunta cómo hacemos para recuperarnos tan rápido… al final no hay ningún secreto. Es trabajarlo y poner el 100% del trabajo y de las ganas. Una cosa es hacer las cosas por hacerlas y otra es poner toda esa fuerza interna en la recuperación”, explica.

Su agenda diaria fue casi militar:

  • Alimentación y suplementación “al pie de la letra”.
  • Entrenamientos físicos con Pablo, su preparador, trabajando todo el cuerpo para no perder masa muscular.
  • Trabajo específico de rodilla con Toro, fisioterapeuta y entrenador, para que los músculos no se “mueran”.
  • Dos sesiones de fisio por día con distintos profesionales: “Coni y Isabel, una fisio y otra osteópata”.
  • Cámara hiperbárica, aun con el zumbido molesto en el oído: “Lo hacía igual porque te regenera muchísimo y te acorta el tiempo de recuperación”.
  • Magnetoterapia en casa “todo el día que podía”.
  • Máquina de presión y frío, baños de hielo y calor para mejorar circulación.
  • Trabajo en pileta para caminar y simular movimientos antes de tiempo.

“Creo que no dejé nada al azar de todo lo que podía hacer, lo hice, y por eso estoy ahora parado y ya arriba de la moto”, resume.

Hasta su mamá, que vio todas las lesiones de los hermanos Benavides, le marcó la diferencia: esta vez lo vio trabajar la recuperación “como nunca antes”.

EL SACRIFICIO SILENCIOSO: SIN VIDA SOCIAL Y CONTRA RELOJ

Mientras la mayoría entra en modo fiestas, Luciano vive en modo Dakar, como todos los años. Aunque esta vez lo llevó al extremo. “Siempre en noviembre y diciembre estamos a full en nuestra pretemporada. Todo el mundo está festejando, más tranquilo, el año se está acabando, hay despedidas, planes… pero yo me sacrifico lo más que puedo en este momento porque mi objetivo más importante en la vida, ahora, es el Dakar”, dice.

Luciano Benavides hoy
Foto: Kin Marcin/Red Bull Content Pool.

“Si tengo que sacrificar algo porque estoy ganando un poquito para que me deje más cerca de donde quiero llegar, lo voy a hacer, así me pierda un plan. Me he perdido muchas cosas en mi vida que me hubiese encantado compartir y lo acepto. Mi entorno ya me conoce: saben que en estos dos meses me enfoqué 100% en lo que tenía que hacer, en recuperarme, y si tenía que no tener vida social prácticamente, no la tenía. No me molestaba perderme cosas porque lo único que tenía en la cabeza era recuperarme”.

No dejó opción: o se recuperaba, o se recuperaba. Y ese tipo de fanatismo deportivo es el que suele marcar diferencias cuando el reloj se mezcla con la arena.

KEVIN, EL HERMANO QUE SOSTIENE CUANDO TODO TIEMBLA

En este proceso, el rol de Kevin fue clave. Más allá de la historia que todos conocen, la de dos hermanos que corren el Dakar, hay una parte íntima: Kevin fue el único que jamás dudó de que Luciano iba a largar.

“Desde un principio fue el único que me dijo: ‘No pasa nada, sí vas a llegar, vas a ver que sí vas a llegar’. Nunca dudó de que me fuera a venir abajo y perderme el Dakar”, cuenta Luciano.

Luciano Benavides Dakar 2025
Foto: Flavien Duhamel / Red Bull Content Pool,

El que ya pasó por varias lesiones graves previo a la carrera más dura del mundo conoce el camino. Y se lo marcó. “Él, como decís, es un experto en tener lesiones previo al Dakar. Cuando uno tiene toda la pasión, la energía y las ganas puestas en lo que realmente tenés que hacer, que es recuperarte, los tiempos se acortan muchísimo”.

Sí, porque hasta en las lesiones compiten. Luciano se ríe: “Yo le decía que su hombro parecía una percha después de la caída de la Ruta 40 en 2015… y ahora yo estoy igual, tengo el hueso igual de salido. Estamos iguales, pero en cantidad de lesiones creo que todavía él me gana un poquito”.

UN DAKAR A RITMO DE SPRINT: EL NIVEL YA NO PERDONA

Luciano también pone en contexto el momento deportivo que vive el Dakar. No es sólo su recuperación; es el escalón al que subió la categoría en general. “Obviamente siento una evolución en la rapidez con la que se está corriendo. Es muy difícil de entender lo rápido que se va. No porque el Dakar tenga etapas más veloces, el problema es que estamos todos mucho más profesionales. Todos los pilotos de punta navegan bien, abren pista muy rápido y hay un nivel tan alto que desde que largás hasta que terminás la etapa vas a lo máximo que podés ir. No vas especulando. Si querés estar adelante tenés que ir a ese nivel”, explica.

Las motos acompañan ese salto: chasis más afinados, suspensiones mejores, motores más agresivos y confiables, menos roturas, diferencias más chicas. Es un cóctel que no tolera errores ni fisuras físicas o mentales.

equipo ktm dakar 2026
Foto: Kin Marcin/Red Bull Content Pool.

En ese contexto de presión máxima, su sensación sobre la nueva KTM es un dato clave. “Llegamos en un gran momento, sobre todo después del año pasado. Fue un golpe fuerte, no solo por las lesiones, sino porque en la parte del seteo de la moto no estábamos muy a gusto”, admite Benavides, que tendrá como compañeros al campeón Daniel Sanders y al joven talento español Edgard Canet.

El trabajo de la fábrica, según él, dio un salto: “KTM hizo un trabajo para sacarse el sombrero, desarrollaron una moto increíble y la base es muy sólida. Después cada uno juega con la puesta a punto personal, por eso Marruecos era muy importante para mí, para terminar de sentirme al 100% en la moto y en las suspensiones. Pero la base está muy bien”.

Y recuerda un dato que resume el nivel del paquete: “Daniel tuvo un año tremendo… creo que no pasó nunca en la historia, ganó casi todas las fechas, se le escapó solo Marruecos. La moto realmente está andando muy bien”.

EL OBJETIVO REAL PARA EL DAKAR 2026

Cuando se habla de objetivos, Luciano baja un cambio. No es falsa modestia, es supervivencia emocional. “Siempre mi objetivo desde que empecé a correr el Dakar fue ganarlo. Yo corro para ganar, esa es mi esencia y soy muy competitivo. Obviamente, cuando empecé estaba muy lejos, cada vez estoy más cerca, creo que estoy ahí. Pero ahora lo pienso diferente”, explica.

El plan es simple y brutal:Mi objetivo real es hacer cada día una carrera y simplemente dar el 100% mío en cada etapa. Después el resultado lo veremos el 17 de enero. Estoy muy seguro de que, si logro primero eso, el resultado va a ser muy bueno. No quiero decir entrar al podio, ganar o esto, porque para llegar a eso son 15 días que son una eternidad. Si empezás con una ilusión que después no la vas trabajando, eso se desvanece muy rápido”.

Y remata con la frase que sintetiza todo: “Voy a salir a sacar el Faster de adentro desde el día uno y quedarme tranquilo conmigo mismo de dar el 100% todos los días. Si el resultado es muy bueno, buenísimo; y si es muy malo, lástima. Pero ese es mi pensamiento ahora”.

Lo que se ve hoy en el taller de Luciano Benavides no es sólo un piloto recuperándose de una lesión: es un tipo que se plantó frente al sistema -médico, deportivo, del tiempo- y decidió que este Dakar no se le escapa sentado en una camilla.

La historia no es la del héroe invulnerable, sino la del profesional obsesivo que convirtió el dolor en un plan y el miedo en foco. Llega tocado, sí. Pero también llega con una moto mejor, una cabeza más afilada y el respaldo de un hermano que ya lo vio todo.

El Dakar 2026 dirá si alcanza para ganar. Lo que ya está claro es que este Luciano no va a regalar ni un gramo de energía en nada que no lo acerque a esa meta.

Diego Durruty

Soy un periodista con más de 35 años en el ruedo. Arranqué en revistas como CORSA, El Gráfico, Coequipier y SóloTC, pero también me aventuré en el mundo digital en SportsYa!, e-driver.com y kmcero.com. Si eso no te sorprende, también me escuchaste en las radios Rock&Pop y Vorterix.com. Ah, y no puedo olvidar mis coberturas del rally Dakar para la agencia alemana dpa. Hoy en día escribo en Automundo.com.ar y para que no se me escape nada, también conduzco los magazines Dos Tipos Audaces y Motorix en YouTube. ¡No hay quién me pare, amigo!

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