
El futuro del Dakar 2027 genera incertidumbre en pleno Rally de Marruecos
La situación geopolítica en Arabia Saudita abrió interrogantes sobre la próxima edición de la mítica carrera. Los seguros de los equipos oficiales aparecen como uno de los principales obstáculos, mientras ASO mantiene el calendario original.
El Dakar 2027 tiene previsto comenzar el 1 de enero en Arabia Saudita, pero la escalada del conflicto en Medio Oriente ha instalado una preocupación que va mucho más allá de cómo será el recorrido. En el bivouac del Rally de Marruecos, última gran referencia competitiva antes de la prueba de enero, las conversaciones ya no giran exclusivamente alrededor del rendimiento de los autos, las motos o los próximos contratos. También se discute qué ocurriría si las principales estructuras oficiales no consiguieran las coberturas de seguros necesarias para trasladar a su personal a territorio saudita.
Ese es el tema central del segundo episodio de la tercera temporada de Dakarianos, el programa conducido por Diego Durruty y Marcelo Carballar, que repasa la situación y analiza cuatro escenarios que comenzaron a mencionarse en el ambiente de la especialidad.
LOS SEGUROS: UNA DIFICULTAD QUE EXCEDE A LOS PILOTOS

La principal preocupación analizada en Dakarianos está relacionada con las aseguradoras y las restricciones corporativas que deben cumplir las grandes empresas involucradas en el Dakar.
Una estructura oficial no está compuesta únicamente por sus pilotos. Detrás aparecen decenas de mecánicos, ingenieros, responsables de logística, proveedores y personal contratado. Fabricantes como Toyota y Ford, junto con otras marcas y compañías multinacionales vinculadas a la competencia, necesitan garantías para desplazar a esos trabajadores.
El problema aparece cuando una zona es considerada de riesgo por un conflicto bélico. En esas circunstancias, las pólizas pueden incluir exclusiones, restricciones o condiciones que compliquen la participación de las empresas.
La preocupación no se limita a las conversaciones del bivouac. Heinz Kinigadner, asesor de KTM, advirtió en declaraciones a Speedweek sobre las dificultades que pueden surgir cuando los seguros dejan de cubrir los desplazamientos a regiones afectadas por conflictos. También señaló que algunos trabajadores ya habían manifestado reparos ante la posibilidad de viajar a Arabia Saudita.
En ese contexto, el problema para ASO no consiste solamente en conseguir un recorrido seguro. También debe contemplar las condiciones necesarias para que toda la estructura humana y comercial que sostiene al Dakar pueda participar.
CUATRO ESCENARIOS QUE CIRCULAN ALREDEDOR DEL DAKAR 2027

En el nuevo episodio de Dakarianos, Marcelo Carballar analizó desde Marruecos las cuatro alternativas mencionadas en las conversaciones del ambiente. Ninguna representa, por ahora, una decisión oficial de los organizadores. Son posibilidades que permiten dimensionar las distintas consecuencias deportivas, económicas y organizativas que tendría una modificación de la prueba.
1) UN DAKAR CONCENTRADO EN EL NORTE DE ARABIA SAUDITA
Una de las hipótesis es modificar el itinerario originalmente previsto y concentrar la carrera en zonas más septentrionales del país, utilizando regiones que el Dakar conoce bien, como Yeda, Ha’il y Al-‘Ula.
La ventaja sería contar con territorios, accesos y antecedentes organizativos ya conocidos. Sin embargo, modificar la ruta no resolvería automáticamente el problema de las aseguradoras, porque las restricciones podrían afectar a todo el desplazamiento hacia Arabia Saudita y no solamente a determinados sectores del recorrido.
Dentro de esta misma hipótesis aparece una posibilidad todavía más radical: disputar el Dakar sin las grandes estructuras oficiales, dejando la participación principalmente en manos de equipos y pilotos privados.
Sería una transformación enorme para una competencia que actualmente recibe inversiones millonarias de los fabricantes. En el programa se plantea incluso la paradoja de que una edición semejante podría recordar, en algunos aspectos, al Dakar más amateur de otras épocas. Pero aquel espíritu aventurero conviviría hoy con exigencias de seguridad, logística y responsabilidad legal completamente diferentes.
2) TRASLADAR LA COMPETENCIA A MARRUECOS

Otra versión que circula es una mudanza de emergencia a Marruecos, territorio que ya cuenta con infraestructura y experiencia en la organización de grandes competencias de rally raid.
El país africano ofrece desiertos, dunas, pistas rápidas y una actividad deportiva consolidada. Sin embargo, organizar allí un Dakar con tan poco margen supone obstáculos importantes: acuerdos comerciales con los países anfitriones, permisos, contratación de servicios, transporte de vehículos y toda la infraestructura necesaria para recibir a una caravana de semejante magnitud.
3) SUSPENDER EL DAKAR Y ARRANCAR EL MUNDIAL EN MERZOUGA
El tercer escenario plantea una salida diferente: si finalmente no pudiera disputarse el Dakar, mantener la actividad del rally raid mediante una competencia alternativa en enero o febrero.
Entre las posibilidades mencionadas aparece recuperar el Rally de Merzouga, una prueba que tuvo una relación histórica con ASO y cuyo escenario marroquí permitiría organizar una carrera de menor escala.
La idea apuntaría a preservar la actividad deportiva y, sobre todo, una parte importante de la economía de la especialidad. El Dakar no moviliza solamente a los pilotos famosos y las estructuras de fábrica. También genera trabajo para mecánicos, ingenieros, transportistas, especialistas en navegación y numerosos profesionales independientes que dependen de las carreras para sostener su actividad.
4) ¿LA AFRICA ECO RACE UNA ALTERNATIVA?

La cuarta posibilidad tiene como protagonista a la África Eco Race, una competencia que recupera parte del espíritu del antiguo Dakar africano y que vuelve a unir Marruecos, Mauritania y Senegal, con llegada al emblemático Lago Rosa.
Según se analiza en Dakarianos, ante la incertidumbre algunos participantes y estructuras comenzaron a consultar presupuestos para considerar esta prueba como alternativa.
La África Eco Race tiene previsto disputarse del 24 de enero al 6 de febrero de 2027, con salida desde Tánger. Es una carrera consolidada, pero su escala logística, sus recursos y su estructura comercial son diferentes de los que moviliza ASO para el Dakar.
Por eso, una eventual llegada de nuevos participantes no significaría automáticamente que pudiera sustituir a la prueba saudita. También debería afrontar el desafío de absorber una demanda extraordinaria en materia de transporte, alojamiento, asistencia y seguridad.
EL IMPACTO ECONÓMICO DE UNA EVENTUAL SUSPENSIÓN

Una de las cuestiones que plantea Dakarianos es que el Dakar atraviesa un momento de importante desarrollo tecnológico, especialmente en la categoría Ultimate, donde los prototipos actuales representan inversiones muy elevadas.
Los programas oficiales y privados requieren presupuestos que se preparan durante buena parte del año. A eso se suman los proveedores de neumáticos, suspensiones, electrónica, navegación y asistencia, que también organizan sus operaciones alrededor del calendario.
Una eventual suspensión afectaría, por lo tanto, mucho más que la posibilidad de disputar una carrera. Pondría en dificultades a una cadena de profesionales y empresas cuyo trabajo comienza varios meses antes de la largada.
Además, el tiempo para tomar decisiones empieza a agotarse. Según el calendario oficial del Dakar, las inscripciones cerrarán el 20 de octubre, mientras que las verificaciones europeas y el embarque de vehículos están previstos para el 27 y 28 de noviembre.
LA ETAPA CERO DE DAVID CASTERA

En Dakarianos, la situación se resume con una expresión que describe bastante bien el momento que atraviesa la organización: la etapa cero.
Antes de resolver problemas de navegación, dunas o enlaces, David Castera, máximo responsable de la prueba, y ASO deberán continuar evaluando el contexto de seguridad, los compromisos comerciales y la posibilidad de ofrecer condiciones adecuadas para todos los participantes.
La organización mantiene oficialmente su planificación, pero las conversaciones que atraviesan el bivouac de Marruecos muestran que el ambiente necesita certezas para terminar de preparar enero.
El Dakar superó a lo largo de su historia cambios de continente, suspensiones y numerosos desafíos políticos y logísticos. Esta vez, la dificultad no está necesariamente en encontrar un camino por el desierto, sino en garantizar que todos puedan llegar hasta él.
MIRÁ EL EPISODIO 2 DE DAKARIANOS
Diego Durruty y Marcelo Carballar analizan los rumores que circulan en Marruecos, el problema de los seguros y las cuatro alternativas que podrían entrar en juego si la situación obliga a modificar el Dakar 2027.





