Turismo Carretera

El problema que el Turismo Carretera naturalizó durante años salió a la luz

La crisis de credibilidad del TC sumó un nuevo capítulo con una discusión incómoda: el límite entre fiscalizar y tener intereses dentro del mismo sistema que se debe controlar.

El Turismo Carretera sumó otro capítulo a una crisis de credibilidad que ya dejó de discutirse únicamente en voz baja. Esta vez no fue una denuncia de un equipo ni una sospecha nacida en redes sociales. Fue Rodolfo Di Meglio, propietario del Di Meglio Motorsport, quien confirmó públicamente algo que durante años circuló como una verdad incómoda dentro de los boxes: Alejandro Iuliano, jefe técnico de la Asociación Corredores Turismo Carretera, tiene motores dentro de la categoría.

La declaración ocurrió durante una entrevista con Clasificando y tuvo un impacto inmediato porque Di Meglio no solo confirmó la situación, sino que además admitió que existe un problema ético evidente.

que potencia tienen los motores de tc
Foto: Prensa ACTC.

“Iuliano tiene motores en la categoría. ¿Está bien que los tenga? No, no… A ver si uno lo analiza desde el punto de vista capitalista, puede ser dueño como cualquiera. Lo que sí no está bien es que un motor de su propiedad sea verificado por él mismo, con lo no es ético. No digo que está mal, digo que no es ético que sea juez y parte”, afirmó.

La frase tiene un peso enorme porque deja expuesto algo mucho más profundo que una simple incompatibilidad técnica. Lo verdaderamente delicado no es solo que el jefe técnico tenga motores dentro del campeonato, sino que la categoría haya convivido durante tanto tiempo con esa situación como si fuera algo normal.

EL PROBLEMA NO ES SOLO IULIANO

La discusión de fondo no pasa exclusivamente por Iuliano. El problema es institucional. Porque para que algo así exista durante años tuvo que haber alguien que lo permitiera, lo aceptara o, directamente, decidiera mirar hacia otro lado.

Y ahí aparece el verdadero eje de esta historia: ¿cómo puede una categoría reclamar credibilidad absoluta cuando naturalizó que quien debe controlar técnicamente también tenga intereses dentro del mismo sistema que fiscaliza?

ACTC vs equipos
Foto: Prensa ACTC.

En cualquier otro ámbito deportivo, la discusión sería inmediata. Porque los conceptos “juez y parte” y “conflicto de intereses” rompe el principio básico sobre el que se sostiene cualquier sistema de control: la independencia.

Lo más fuerte es que dentro del Turismo Carretera esa situación no era un secreto. Muchos la conocían. Muchos la comentaban. Pero pocos se animaban a decirla públicamente. Y ese cambio de clima es probablemente lo más importante de todo lo que está pasando hoy dentro de la ACTC.

LA CREDIBILIDAD YA SE TRANSFORMÓ EN EL GRAN TEMA DEL TC

Foto: Prensa ACTC.
Foto: Prensa ACTC.

El caso aparece en medio de una etapa especialmente sensible para la categoría. El reclamo de algunos equipos, la discusión sobre las verificaciones cruzadas, el conflicto con el ACA y los cuestionamientos internos terminaron instalando una palabra que hasta hace poco parecía prohibida dentro del mundo teceísta: credibilidad.

La propia ACTC lo entendió cuando decidió habilitar verificaciones cruzadas en motores para que preparadores pudieran participar activamente de ciertos controles técnicos. La medida fue presentada como una apertura y un intento de generar mayor transparencia. Pero al mismo tiempo dejó otra lectura inevitable ya que si hubo necesidad de modificar el sistema, es porque el sistema anterior ya no alcanzaba para generar confianza plena.

LA FRASE QUE MÁS COMPROMETE A LA ACTC

ACTC vs equipos
Foto: Prensa ACTC.

Tal vez el pasaje más fuerte de toda la declaración de Di Meglio no sea siquiera el reconocimiento sobre Iuliano. Sino el remate posterior. “Creo que Alejandro Iuliano va a terciarizar los motores… Se hará todo lo que sea necesario para empezar un camino de transparencia absoluta”.

La frase abre otra pregunta incómoda: si ahora hay que empezar “un camino de transparencia absoluta”, ¿qué era entonces lo que existía antes?

Porque el problema de las crisis de credibilidad no aparece de un día para el otro. Se construyen lentamente. Con sospechas acumuladas, silencios largos, manejos poco claros y situaciones que terminan naturalizándose tanto que dejan de generar escándalo puertas adentro, aunque afuera resulten difíciles de explicar. Y eso parece estar pasando hoy con el Turismo Carretera.

EL TC CAMBIÓ, PERO SU SISTEMA TODAVÍA NO

Durante décadas, muchas cuestiones del TC quedaban encapsuladas dentro de los boxes. El público veía carreras. Los protagonistas resolvían las internas en privado. Y la ACTC manejaba la categoría con una lógica extremadamente vertical. Pero el contexto actual ya no funciona así.

Hoy las redes sociales amplifican todo. Los sponsors preguntan. Los fanáticos se hacen oír. Y los propios protagonistas empiezan a perder el miedo a hablar de temas que antes quedaban escondidos debajo de la alfombra.

Eso explica por qué la discusión alrededor de Iuliano explotó ahora y no hace diez años. No porque la situación sea nueva. Sino porque cambió el umbral de tolerancia frente a ciertas prácticas.

LO MÁS DIFÍCIL NO ES CORREGIR: ES RECUPERAR CONFIANZA

ACTC vs equipos
Foto: Prensa ACTC.

La ACTC todavía está a tiempo de transformar esta crisis en una oportunidad. Si realmente avanza hacia un sistema técnico más transparente, con controles más abiertos y reglas más claras, podría empezar a reconstruir parte de la confianza perdida.

Pero para eso primero necesita reconocer algo fundamental: el problema ya no es solo reglamentario. Es de percepción pública.

Y cuando una categoría tan grande como el Turismo Carretera empieza a quedar atrapada en discusiones sobre ética, favoritismos y credibilidad, el riesgo deja de ser solamente político. Empieza a afectar directamente el valor del producto.

Porque el TC sigue siendo enorme. Sigue llenando tribunas. Sigue siendo la categoría más popular del país. Pero ninguna marca deportiva es inmune al desgaste cuando la conversación empieza a girar más alrededor de sus internas que de sus carreras. Y hoy el Turismo Carretera está peligrosamente cerca de ese límite.

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Diego Durruty

Soy un periodista con más de 35 años en el ruedo. Arranqué en revistas como CORSA, El Gráfico, Coequipier y SóloTC, pero también me aventuré en el mundo digital en SportsYa!, e-driver.com y kmcero.com. Si eso no te sorprende, también me escuchaste en las radios Rock&Pop y Vorterix.com. Ah, y no puedo olvidar mis coberturas del rally Dakar para la agencia alemana dpa. Hoy en día escribo en Automundo.com.ar y para que no se me escape nada, también conduzco los magazines Dos Tipos Audaces y Motorix en YouTube. ¡No hay quién me pare, amigo!

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