Rally Dakar 2026: Las grandes decisiones detrás del nuevo recorrido
David Castera, director general de la competencia, reveló detalles del itinerario de la próxima gran aventura dakariana.
Cada noviembre el Rally Dakar revela sus cartas. Y, como en un viejo ritual del rally-raid, el mapa vuelve a reescribir la geografía del desafío humano y mecánico más brutal del planeta. Para 2026, la competencia que se disputará entre el 3 y el 17 de enero en Arabia Saudita propone un giro calculado: menos dunas, más equilibrio, cuatro días de etapa maratón y un recorrido que prioriza la variedad sin renunciar a la épica. Así lo explicó David Castera, director general del rally, en un diálogo con medios seleccionados en el que Automundo fue uno de los presentes.
UN DAKAR CON EQUILIBRIO QUIRÚRGICO
Castera lo definió sin demasiadas vueltas: el objetivo para la 48ª edición es nivelar la dificultad entre ambas semanas. “Las dos semanas son iguales en dificultades, por lo que buscamos equilibrio para todo el Dakar. Hay una etapa maratón en cada semana, al igual que las jornadas que se desarrollan sobre dunas. Creo que estamos bien con este nivel de dificultad”, aseguró el ex motociclista y navegante.

El punto es clave. Después de años donde los gigantes del desierto -las dunas interminables, el Empty Quarter, la 48 Horas- marcaron diferencias e incluso generaron reclamos, la organización decidió apostar por una edición más técnica, más estratégica y menos dependiente de un único tipo de terreno. Este Dakar será una carrera para pilotos complejos: rápidos, inteligentes y pacientes.
MENOS DUNAS, MÁS CAMINOS TÉCNICOS Y MARATONES DECISIVAS
El recorrido total será de 8.000 kilómetros, con 4.900 km cronometrados. La largada y la llegada estarán en Yanbú, sobre el Mar Rojo, un formato que simplifica la logística y reduce traslados interminables. La jornada de descanso será en Riad, otra vez elegida por capacidad e infraestructura.
Castera insistió en que la ausencia del Empty Quarter, el cambio más llamativo del nuevo recorrido, responde a razones puramente deportivas. “Este último año tuvimos problemas con los autos y algunas motos, por lo que decidimos dejarlos de lado. Tenemos la fortuna de contar con un país que ofrece diferentes alternativas, todas válidas, para diagramar una muy buena carrera”, explicó.

También confirmó que no habrá ningún formato experimental, como la Etapa de 48 Horas que fue relevante en el itinerario en 2024 y2025. La apuesta, esta vez, es por la fórmula clásica del rally-raid: variedad, desgaste progresivo, navegación y resistencia.
CAMPAMENTOS CONOCIDOS, CARRERA DISTINTA
Aunque los vivacs repetirán locaciones por infraestructura y acceso aéreo, Castera subrayó que la carrera no será una copia de años anteriores. “No quisimos cambiar los lugares de los campamentos. Por eso se repiten, por la infraestructura y por los aeropuertos. Pero la carrera cambia año a año”, afirmó.
El tramo AlUla-Wadi Ad-Dawasir será uno de los más atractivos del recorrido. Su combinación de paisajes monumentales, pistas rápidas, sectores rocosos y arena compacta entrega ese mix que Castera buscó desde el principio: variedad sin extremos innecesarios.
Rally Dakar 2026: Los pilotos argentinos que buscarán brillar en Arabia Saudita
UNA EDICIÓN MASIVA CON 325 VEHÍCULOS
La 48ª edición contará con 118 motos (FIM) y 207 vehículos (72 en Ultimate, 37 en Challenger, 43 en SSV, 8 en Stock y 47 camiones). A estos números se suman 97 vehículos históricos inscriptos en el Dakar Classic, que este año romperá su propio récord con 7.348 kilómetros de regularidad. Un museo rodante, pero sin concesiones: quienes corren el Classic lo saben bien, no es un paseo sino otra forma de sufrir el Dakar.
Paralelamente, Mission 1000 seguirá impulsando tecnologías de movilidad alternativa con jóvenes pilotos de la academia Saudi Next Gen, un laboratorio móvil que viene ganando protagonismo.
LA ETERNA PREGUNTA: ¿QUIÉN PUEDE GANAR EL DAKAR?

El francés no evitó la cuestión que todos quieren responder: candidatos. “Hoy hay varios candidatos, más allá de los conocidos o consagrados, que pueden ganar el Dakar en autos. De hecho son unos ocho pilotos con posibilidades reales. Eso me pone muy contento”, señaló.
Y agregó una dosis de intriga para los amantes del rally: “Mantenemos algunas intrigas, como el caso de Carlos Sainz, uno de esos favoritos, si es su último Dakar o no”. En motos, el panorama es distinto. “Hay menos competidores que pueden ganar. Varios se han ido de la categoría y pasaron a autos, o directamente se retiraron”, explicó.
SEGURIDAD Y GEOPOLÍTICA: CASTERA DESPEJA DUDAS
La creciente tensión regional vuelve inevitable la pregunta sobre la seguridad. Castera respondió con firmeza: “La situación geopolítica en la zona no afecta a la logística. A nivel seguridad siempre estamos en alerta pero no cambiamos nada para este Dakar”.
La carrera, como ocurre desde 2020, seguirá adelante sin alteraciones, bajo un esquema de seguridad que la organización considera confiable.
UN DAKAR QUE GIRA HACIA LA ESTRATEGIA SIN PERDER EL ALMA
A dos meses del inicio, el Dakar vuelve a recordarnos su verdadera esencia: puede cambiar de forma, de mapas y de paisajes, pero nunca deja de ser un examen brutal de cabeza, cuerpo y máquina.
Esta edición no apunta al impacto visual ni a las postales extremas; su pulseada pasa por otro lado. Busca un equilibrio fino, casi quirúrgico, que obligará a los equipos a pensar más que nunca: administrar recursos, interpretar el terreno, decidir bajo presión.
La ausencia del Empty Quarter y de la 48 Horas no le resta épica; le imprime un sentido distinto. La organización deja claro que el 2026 privilegia la competencia pura sobre el espectáculo extremo. El resultado será un Dakar menos fotográfico, pero probablemente más honesto, más táctico y, en definitiva, más Dakar.
Discover more from AUTOMUNDO
Subscribe to get the latest posts sent to your email.





