Ponce de León y una victoria que vale distinto: “Uno nunca sabe cuándo puede ser la última”

El juninense explicó cómo revirtió un fin de semana que había empezado mal, destacó el trabajo del Corsi Sport y reveló cómo anticipó la maniobra sobre Marcelo Ciarrocchi que le dio la victoria. “Para mí fue mi mejor carrera”, aseguró.

Gabriel Ponce de León había ganado en Junín en la última fecha de 2025. Podía haberse quedado con eso. Pero quería otra. Lo había dicho antes de comenzar el fin de semana de la séptima fecha del torneo 2026 del TC2000 y terminó cumpliéndolo de una manera que incluso para él tuvo un sabor diferente: largó 14°, construyó la carrera junto al Corsi Sport, aprovechó a la perfección el cambio obligatorio de neumático y terminó festejando nuevamente delante de su gente.

“Yo con la última del año pasado estaba hecho, ¿no? Pero quería repetir. Lo dije en la previa. Estaba con muchas ganas”, le reconoció a Automundo el juninense.

La victoria tuvo además continuidad con su triunfo anterior en Toay y confirmó el buen momento del experimentado piloto. Pero en Junín hubo algo más personal. A los 47 años y con una extensa trayectoria, Ponce de León admitió que ya disfruta cada victoria de otra manera.

“Uno no sabe cuándo es la última carrera que puede ganar. Hoy tengo 47, gané varias, pero delante del público de uno nunca sabés cuándo se puede repetir”, explicó.

DE UN SÁBADO COMPLICADO A UN AUTO PARA GANAR

Gabriel Ponce de León
Foto: Prensa TC2000.

Nada hacía pensar después de la clasificación que el domingo terminaría de esa manera. once reconoció que el comienzo del fin de semana había sido especialmente difícil. “Ayer no se dio nada. No sabemos bien por dónde pasó, pero viste cuando no tenés tu día, no lo tenés. Todo mal. Mi vuelta también fue mala a la hora de clasificar”, contó.

El resultado lo dejó 14° y obligó al equipo a trabajar para encontrar respuestas antes de la final. El cambio apareció en el entrenamiento con tanque lleno. “Después trabajamos y revertimos un poco el auto. En tanque lleno lo sentí bien, con este ritmo que tenía ahora en carrera”, señaló.

Esa sensación terminó siendo importante. Ponce comprobó rápidamente que tenía un auto capaz de avanzar y decidió ir por todo. “Puse todo. Vi que tenía auto para correr y para ganar”. Pero cuando repasó la carrera, repartió inmediatamente el mérito.

“EL 50% DE LA CARRERA FUE MÉRITO DE ELLOS”

Foto: Prensa TC2000.
Foto: Prensa TC2000.

El cambio obligatorio de neumático terminó siendo una de las claves de la final. Ponce de León fue uno de los primeros pilotos en detenerse y el Corsi Sport respondió con una operación perfecta. Cuando regresó a pista quedó en condiciones de atacar a Marcelo Ciarrocchi, que había largado primero, estaba en punta y salió justo delante del juninense tras cumplir con su parada.

“Te diría que el 50% de la carrera fue mérito de ellos. Me hicieron un cambio de goma fantástico y me largaron un segundo atrás de Marcelo, muy cerquita”, afirmó.

La parada le entregó la oportunidad. Después había que aprovecharla.

LA MANIOBRA SOBRE CIARROCCHI QUE PONCE LEYÓ ANTES

Ponce de León ganó en Junín
Foto: Prensa TC2000.

El momento decisivo llegó cuando Ciarrocchi salió de los boxes. Ponce venía inmediatamente detrás, pero tenía una ventaja: sus neumáticos ya estaban en temperatura, mientras que su rival acababa de salir con la goma nueva.

El piloto de Junín entendió la situación antes de llegar a la primera curva. “Yo con el neumático caliente lo pude aprovechar y hacer una buena maniobra entre la uno y la dos. Creo que era el momento clave y justo de la carrera. Si no lo pasaba ahí, para mí no lo pasaba más”, explicó.

La maniobra no fue improvisada. Ponce sabía que probablemente no conseguiría completar el adelantamiento en la curva 1 y decidió preparar la salida hacia la segunda variante. “Fui por fuera y pensé: ‘No le va a traccionar porque sale con el neumático frío’. Es como que la leí un cachito antes”.

Su cálculo fue preciso. Ciarrocchi tenía el neumático izquierdo todavía frío y no consiguió la misma tracción al acelerar. “Eso me permitió darle potencia al auto y pasarlo bien entre la uno y la dos. Lo que leí resultó”.

Fue, posiblemente, la maniobra más importante de toda su carrera.

DESPUÉS HUBO QUE DEFENDERLA

Foto: Prensa TC2000.
Foto: Prensa TC2000.

Una vez que los neumáticos de Ciarrocchi alcanzaron temperatura, la diferencia entre ambos volvió a reducirse. Ponce sabía dónde estaba su fortaleza. “Marcelo cuando agarró temperatura me corrió, pero yo sabía que tenía un gran auto, principalmente en la última parte del circuito. El curvón, mi auto era fantástico”, explicó.

Allí podía construir la diferencia necesaria para evitar quedar expuesto en otras zonas del trazado. “En la entrada a la recta, con la diferencia que podía hacer en ese sector, me permitía cuidarme en el resto”.

La pelea terminó favoreciéndolo también cuando Matías Rossi apareció detrás de Ciarrocchi. El campeón, que había tenido que remontar desde el fondo después de un problema inicial con un neumático, terminó superándolo en la última vuelta para quedarse con el segundo puesto. Ponce ya estaba camino a otra victoria en casa.

UN FESTEJO QUE EXPLICA TODO

Foto: Prensa TC2000.
Foto: Prensa TC2000.

Después de cruzar la meta apareció una imagen poco habitual. Ponce se subió al auto para celebrar frente al público. “Una sola vez me subí arriba de un techo de un auto. Me duele abollar los techos, pero quería festejar delante de mi gente, de mi público”, contó entre risas.

Detrás del comentario había una reflexión bastante más profunda. Ponce de León lleva décadas corriendo, ganó en distintas categorías y atravesó varias generaciones del automovilismo argentino. Por eso ya no da por sentado momentos como el del domingo.

“Delante del público de uno, uno nunca sabe cuándo se puede volver a repetir. Por eso lo disfruté y lo quería festejar de esa manera”.

El triunfo de 2025 había sido especial. El de 2026, según él mismo, lo superó. “Si la otra estuvo buena, esta estuvo mucho mejor”. Y terminó definiéndola con una frase que explica por qué esta victoria probablemente quede entre las más recordadas de su carrera. “Para mí fue mi mejor carrera”.

No necesariamente porque haya sido la más importante de todas las que ganó. Sino porque tuvo casi todo lo que un piloto puede querer: empezó desde atrás, tuvo que reconstruir un fin de semana complicado, el equipo hizo su parte, él leyó perfectamente la maniobra decisiva y terminó festejando frente a la gente que lo vio correr toda su vida.

A los 47 años, Ponce de León sabe que las victorias ya no se cuentan solamente. También se disfrutan.


Descubrí más de AUTOMUNDO

Suscribite para recibir las entradas más recientes en tu correo electrónico.

Ads

Diego Durruty

Soy un periodista con más de 35 años en el ruedo. Arranqué en revistas como CORSA, El Gráfico, Coequipier y SóloTC, pero también me aventuré en el mundo digital en SportsYa!, e-driver.com y kmcero.com. Si eso no te sorprende, también me escuchaste en las radios Rock&Pop y Vorterix.com. Ah, y no puedo olvidar mis coberturas del rally Dakar para la agencia alemana dpa. Hoy en día escribo en Automundo.com.ar y para que no se me escape nada, también conduzco los magazines Dos Tipos Audaces y Motorix en YouTube. ¡No hay quién me pare, amigo!

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ads
Volver al botón superior

Adblock detectado

Los anuncios financian nuestro contenido. Considere apoyarnos mediante la inclusión de Automundo en la lista blanca. Solo toma un segundo, es fácil de hacer y no le costará nada. Apreciaríamos su apoyo y gracias por su visita.