
Matías Rossi logró una pole ajustadísima en Junín
El campeón y superó por apenas 28/1000 a Lucas Carabajal. Por la inversión de grilla, Marcelo Ciarrocchi largará primero.
Matías Rossi volvió a demostrar por qué es una de las grandes referencias del TC2000. El piloto de Toyota Gazoo Racing consiguió la pole position para la séptima fecha del campeonato, que se disputa en el Autódromo Eusebio Marcilla de Junín.
El campeón registró 1:22.820 en su mejor vuelta y superó por apenas 28/1000 a Lucas Carabajal, quien ratificó con el Volkswagen Nivus la velocidad que había mostrado durante los entrenamientos.
Francisco Monarca completó los tres primeros en su regreso a la categoría. Con un Chevrolet Cruze del Proracing, quedó a solamente 100/1000 del tiempo establecido por Rossi.
SEIS PILOTOS ENCERRADOS EN 308/1000

La clasificación mostró una paridad notable. Emiliano Stang terminó cuarto con el segundo Toyota Corolla Cross GR-S, a 172/1000 de su compañero.
El piloto local Franco Morillo llevó el Chevrolet Tracker hasta la quinta posición, a 281/1000, mientras que Marcelo Ciarrocchi completó los seis primeros con el Fiat Pulse, a 308/1000.
De esta manera, seis pilotos y cinco modelos diferentes quedaron separados por poco más de tres décimas. Toyota Corolla Cross, Volkswagen Nivus, Chevrolet Cruze, Chevrolet Tracker y Fiat Pulse se ubicaron en las primeras posiciones.
La inversión de grilla modificará el orden de partida para la carrera. Ciarrocchi largará primero, delante de Morillo, Stang, Monarca, Carabajal y Rossi.
ROSSI Y EL TRABAJO DE TOYOTA
El piloto de Del Viso destacó el trabajo realizado por Toyota Gazoo Racing durante una jornada en la que el equipo aplicó numerosos cambios sobre el Corolla Cross GR-S.
“Estoy muy feliz por el equipo, por Toyota, por Darío Ramonda, por Diego Bruna y por todos mis mecánicos. Trabajamos bastante y fue una carrera de muchos cambios en el auto y durante los entrenamientos”, explicó Rossi.
“Estoy muy feliz porque pudimos dar un pequeño salto de calidad y quedarnos con la pole”, agregó el campeón.
La clasificación tuvo una dificultad adicional por la baja temperatura de los neumáticos al momento de comenzar las vueltas rápidas. Esa condición obligó a los equipos a buscar una puesta a punto que ofreciera confianza desde las primeras frenadas.
“Nadie llega con la temperatura ideal a la primera curva. En función de eso se hacen los ajustes en el auto”, señaló Rossi.
LA CLAVE ESTUVO EN EL TREN TRASERO
El Toyota fue configurado para ofrecer estabilidad en las frenadas, especialmente durante los primeros sectores de la vuelta. Rossi explicó que un auto demasiado suelto podía resultar rápido en algunos sectores, pero también mucho más difícil de controlar.
“En nuestro caso pensamos principalmente en que el auto estuviera firme y seguro de atrás. Muchas veces, durante una frenada, el TC2000 se pone de costado porque se lo utiliza suelto en el tren trasero para conseguir un buen grip adelante”, detalló.
“En una clasificación con estas condiciones eso era muy complicado. Por eso aseguramos el tren trasero y la clave fue que el auto estuvo muy rápido en todos lados”, completó.
La decisión funcionó. Rossi consiguió aprovechar el potencial del Corolla Cross sin perder estabilidad y encontró las 28/1000 necesarias para superar a Carabajal.
VELOCIDAD CONTRA EQUILIBRIO
De cara a la carrera, Toyota evitará introducir grandes modificaciones. El objetivo será mejorar ligeramente la velocidad final sin comprometer el comportamiento del auto en las curvas.
“No haremos muchos cambios. Vamos a trabajar poco, buscando algo de velocidad en la recta, pero no queremos desbalancear demasiado el auto”, anticipó Rossi.
El campeón reconoció que el Corolla Cross presenta una debilidad en las rectas, aunque compensa esa limitación con un buen rendimiento en los sectores trabados.
“La realidad es que nuestro auto tiene un punto débil, que es la velocidad en recta, y un punto fuerte, que es la curva”, sostuvo.
Rossi también recordó la experiencia de la fecha disputada en La Pampa, donde Toyota intentó reducir la carga aerodinámica para mejorar la velocidad máxima.
“En La Pampa decidimos buscar velocidad descargando mucho el auto y terminamos sin hacer bien una cosa ni la otra. Fue un aprendizaje: ese no es el camino para nosotros. Trataremos de aprovechar al máximo el auto que tenemos”, afirmó.
UNA CARRERA CON ESTRATEGIA
Rossi deberá avanzar desde la sexta posición, mientras que Ciarrocchi tendrá la oportunidad de administrar la competencia desde la punta.
La final tendrá una duración de 35 minutos más una vuelta e incluirá una parada obligatoria para cambiar, como mínimo, un neumático delantero. Ese formato agregará estrategia al desarrollo de la carrera y ampliará las posibilidades de avanzar mediante el trabajo del equipo en el sector de asistencia.
Rossi consiguió el mejor tiempo del sábado, pero la inversión lo obligará a recuperar posiciones. La pole ya quedó en sus manos; ahora deberá demostrar en carrera que el equilibrio elegido por Toyota también funciona en el tránsito.





