Las marcas chinas que empezaron a acelerar en el TC2000
La apertura del torneo en las calles de Buenos Aires mostró el creciente interés de las marcas chinas como JAC, GAC y Geel, que planea sumarse con un SUV.
El regreso del TC2000 a las calles de Buenos Aires fue, en apariencia, una celebración deportiva. Pero por debajo de esa superficie -autos al límite, muros cerca y tribunas llenas- se empezó a mover otra historia, más silenciosa pero igual de relevante: el desembarco progresivo de las marcas chinas en la categoría.
En un campeonato que decidió alinearse con el mercado real a través de los SUV, la aparición de estas automotrices no es una casualidad. Es una consecuencia lógica. La industria cambió, el mapa de jugadores también… y el TC2000 empieza a reflejarlo.
JAC: PRIMER PASO, CON LÓGICA COMERCIAL
El movimiento más visible fue el de JAC Motors, que se incorporó como patrocinador del TC2000 y tuvo presencia activa en el Fan Zone del Parque de la Ciudad.

La estrategia fue directa: mostrar producto, generar cercanía y aprovechar el flujo de público que acompañó el regreso del callejero. En un evento con más de 70 mil personas, la marca encontró un espacio ideal para empezar a posicionarse.
Pero detrás de esa acción hay algo más profundo: una decisión de entrar en el ecosistema del automovilismo argentino.
“Las empresas chinas tienen una buena plataforma con el TC2000 porque tienen la posibilidad de medirse con marcas ya establecidas en el campeonato como Toyota y Honda”, explicó Alejandro Levy, responsable de Tango Motorsports. La clave está ahí. No se trata solo de mostrarse, sino de validarse.
GAC: PRESENCIA EN PISTA Y EXPOSICIÓN TOTAL

Mientras JAC eligió el camino comercial, GAC Motor decidió meterse directamente en el espectáculo.
El GAC GS3 Emzoom R Style fue el auto de seguridad durante todo el fin de semana, ocupando un rol central dentro de la dinámica de la carrera. Cada salida a pista, cada relanzamiento, cada intervención lo colocó frente a miles de personas en el circuito y a una audiencia aún mayor a través de las transmisiones.
En el automovilismo, ese tipo de visibilidad no es menor. Es presencia asociada a la acción, a la competencia, a la velocidad. GAC no fue un invitado: fue parte del show.
GEELY: DEL INTERÉS A LA INTENCIÓN DE COMPETIR

Pero si hay un movimiento que puede marcar un antes y un después es el que involucra a Geely. Durante el fin de semana, representantes de la marca confirmaron su intención de sumarse al TC2000 con un SUV basado en el EX5. No como sponsor, no como exhibición. Como competidor.
El proyecto tiene un impulsor claro: Nicolás Traut, que ya empezó a darle visibilidad a la marca incluso desde su propio auto en pista.
Y tiene también un respaldo técnico concreto: el desarrollo y la puesta en pista estarían a cargo del Proracing, una estructura con experiencia dentro de la categoría. No es una idea en el aire. Es un plan que empieza a tomar forma.
EL FACTOR SUV: LA LLAVE QUE EXPLICA TODO

Para entender por qué ocurre esto ahora, hay que mirar el contexto. El TC2000 decidió transformarse y adoptar los SUV como base de su nueva era. Y esa decisión, que en su momento generó discusión, hoy empieza a mostrar uno de sus efectos más claros: atraer marcas que tienen su negocio justamente en ese segmento.
“Las marcas chinas tienen una posibilidad de darse a conocer con su participación en el automovilismo. Y el TC2000 es la categoría ideal porque refleja en la pista lo que pasa en la calle con los SUV”, señaló Darío Ramonda, responsable del Toyota Gazoo Racing. La ecuación es simple: si el mercado vende SUV, la pista también tiene que hablar ese idioma.
UNA CATEGORÍA QUE VUELVE A SER VIDRIERA
Lo que dejó el callejero de Buenos Aires no fue una confirmación definitiva, pero sí una foto muy reveladora. JAC activando desde el marketing, GAC posicionándose en pista y Geely proyectando su ingreso como marca oficial. Tres niveles distintos, una misma dirección.

El TC2000 vuelve a ser una vidriera. Un espacio donde las marcas no solo compiten, sino que se muestran, se comparan y construyen identidad frente al público. Y en ese escenario, la irrupción de las automotrices chinas no aparece como una amenaza, sino como una evolución natural.
Con la incipiente llegada de los fabricantes chinos, el TC2000 puede entrar en una etapa con mayor diversidad de marcas y un mapa competitivo más amplio. Un escenario donde convivirán fabricantes tradicionales con nuevos jugadores que llegan con ambición de crecer.
Porque el automovilismo, al final, siempre fue eso: un reflejo del momento que vive la industria. Y hoy, ese reflejo empieza a teñirse con nuevos colores.
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