La FIA sorprende a la Fórmula 1 de 2026 con nuevas reglas
El organismo endureció la normativa para evitar que los equipos sigan “adelgazando” autos a puro carbono. También habilitó cambios de números y analiza reformar los pitstops.
La Fórmula 1 venía lidiando con un problema tan moderno como insólito: en el afán de eliminar gramos, varias escuderías empezaron a “desvestir” sus autos. Menos pintura, más carbono a la vista. El resultado: coches cada vez más parecidos y fans frustrados frente a un deporte que siempre se sostuvo en la identidad visual. La Federación Internacional del Automóvil tomó nota. Y para 2026, año del gran cambio técnico, decidió ponerle un freno.
UN LÍMITE A LA ERA DEL CARBONO
En su reunión en Londres, la Comisión de la Fórmula 1 aprobó una regla concreta y fácil de fiscalizar: las liveries deberán cubrir al menos el 55% de la superficie del auto -vista lateral y superior- con pintura o calcomanías, dejando atrás la tendencia de los chasis casi “desnudos”.

Según el comunicado del organismo, “el objetivo es aumentar la diferenciación visual entre autos”. Traducido: evitar que en 2025 vuelva a pasar lo que ya vimos en 2023 y 2024, cuando algunos modelos eran prácticamente el mismo patchwork negro de fibra expuesta.
El trasfondo es claro. Con la llegada del nuevo reglamento aerodinámico y el rediseño completo de la unidad de potencia para 2026, los equipos estaban tentados a volver a la “dieta absoluta”. Y ese minimalismo extremo hubiera dejado la grilla con diez autos demasiado similares, justo cuando el show necesita lo contrario.
IDENTIDAD VISUAL VS. PESO: UNA VIEJA PULSEADA

No es la primera vez que la F.1 choca contra esta paradoja. Desde que el límite de peso se volvió una obsesión técnica, la pintura dejó de ser estética para transformarse en lastre. Algunas escuderías llegaron a ahorrar entre 200 y 500 gramos raspando capas completas. En un deporte donde un gramo puede cambiar una décima, la tentación era obvia.
Con la nueva regla, la FIA busca un punto medio: mantener libertad creativa, pero sin que la estética quede subordinada al cronómetro. Para los aficionados -y para el negocio audiovisual de la categoría- la medida llega en un momento clave.
NÚMEROS FLEXIBLES: UN CAMBIO SIMPLE PERO SIMBÓLICO
El segundo movimiento aprobado apunta a los pilotos. Hasta ahora, el número seleccionado al debut quedaba “congelado” durante toda la carrera deportiva. Eso obligó a varios a resignarse a segundas opciones porque su favorito estaba ocupado.
La Comisión habilitó que los pilotos podrán cambiar de número a lo largo de su carrera, aunque aún falta definir el mecanismo y las restricciones. Una señal de que la F.1 quiere flexibilizar detalles que antes parecían inamovibles.
LAS OTRAS PIEZAS DEL ROMPECABEZAS REGULATORIO

La FIA informó que un paquete de “ajustes y refinamientos” de los reglamentos técnico, deportivo, financiero y operativo será enviado al Consejo Mundial del Motor el mes próximo. A medida que se acerca 2026, cada norma implica un milímetro más en el gran rediseño que vivirá la categoría.
Uno de los debates más delicados quedó en suspenso: la posibilidad de implementar dos paradas obligatorias en los Grandes Premios. Fue discutido, no aprobado, y seguirá sobre la mesa en 2025. Detrás de esa idea está el viejo dilema de siempre: aumentar la imprevisibilidad sin que parezca artificio.
El 2026 de la Máxima empieza a tomar forma. Y entre motores nuevos, aerodinámica revisada y liveries menos austeras, la F.1 parece entender que competir también es saber mostrarse.