
Kevin Benavides y su nueva vida en autos: el nacimiento de un piloto dakariano distinto
En su llegada a las cuatro ruedas, Kevin revela cómo recuperó la adrenalina, la motivación y el sentido de propósito en la antesala de su primer Dakar sobre un auto.
El Dakar 2026 será el primero de Kevin Benavides sobre cuatro ruedas. Pero, más allá del cambio técnico o de la adaptación lógica, lo que ocurrió es mucho más profundo: Kevin encontró en el automovilismo dakariano una manera de renacer sin renunciar a su esencia. El salto a la categoría Challenger del ex motociclista no es un reemplazo de lo que fue, sino el comienzo de lo que puede ser.
La confirmación llegó en la entrevista exclusiva para Dakarianos, realizada en las oficinas de RE/MAX, la empresa que acompaña su nuevo proyecto deportivo. Allí, lejos del polvo y de las presiones del vivac, Kevin abrió un capítulo que estaba esperando ser contado.
UN DESAFÍO COMPLETAMENTE NUEVO… Y NECESARIO

Kevin habla del cambio con una tranquilidad luminosa: “Este es el reinicio, es reinventarme en mi carrera deportiva. Para mí es una etapa muy importante. Cerré el capítulo de las motos y abro otro con los autos.”
La decisión no nació del dolor; nació de la lucidez. Después del accidente del 11 de mayo de 2024, el brazo izquierdo no volvió a tener la movilidad fina que exige competir al límite sobre dos ruedas. Pero el corazón no quería retirarse. Quería seguir compitiendo. Seguir soñando. Seguir corriendo.
El paso a los autos no fue un escape. Fue una respuesta. Y Kevin lo explica así: “Soy afortunado de poder seguir haciendo lo que me gusta. A la moto ahora le sumo dos ruedas más.”
EL MOMENTO QUE LO CAMBIÓ TODO: LA PRUEBA EN ABU DHABI

Pocas semanas después del Dakar 2025, que decidió no completar por el riesgo que corría ante una caída, el salteño viajó a Abu Dhabi para la segunda fecha del Mundial. No para correr. Para probar.
Lo que sintió arriba del auto fue el click que necesitaba. “Cuando estuve arriba del auto sentí algo parecido a lo que sentí en 2015 cuando probé una moto de rally. Esa sensación me aclaró un montón de dudas.”
Ese instante encendió una chispa que la lesión había apagado. Volvió a sentir fluidez. Volvió a sentir control. Volvió a sentir futuro.
EL AUTO, LA NAVEGACIÓN Y UN NUEVO LENGUAJE QUE APRENDER

Correr con un Taurus del equipo BBR en la categoría Challenger no sólo implica cuatro ruedas: implica un copiloto. Una cabeza al lado. Una voz que lee el desierto.
Kevin lo asume con humildad y determinación: “El auto no es sólo tener dos ruedas más. Tiene muchísimas más piezas que la moto, y además está el navegante. Yo siempre navegué solo… ahora tengo que creer y escuchar.”
A su lado estará Lichi Sisterna, con quien ya construyó una confianza inicial sólida: “En el auto somos uno. Ni culpa del piloto ni culpa del copiloto. Todo es de a dos.”
Ese concepto -ser uno- es el eje emocional de Kevin en esta etapa. Está aprendiendo otra forma de leer la carrera. Otra forma de tomar decisiones. Otra forma de ser piloto. Y como siempre, le entusiasma el desafío.
EL DEBUT EN LA CATEGORÍA CHALLENGER

La Challenger es feroz. Está repleta de pilotos con años de experiencia y autos desarrollados hasta el más mínimo detalle. Kevin lo sabe. “No soy de creer en la lógica. Sé que es una categoría nueva para mí y que hay muchos nombres fuertes, pero es ahí donde me gusta estar. Meterme en algo nuevo, superarme a mí mismo.”
Llega con pocas horas de auto, pero con un historial donde la falta de antecedentes nunca fue un impedimento. En 2016 llegó a su primer Dakar en moto sin horas suficientes… y lo hizo brillar. Hoy, en otro contexto y en otra disciplina, mantiene la misma ilusión: “Voy con la ilusión de aquel Kevin del 2016. Ese que fue a la aventura.”
REALISMO, AMBICIÓN Y UNA PUERTA ABIERTA AL FUTURO
Kevin no promete resultados. Promete entrega. Y cuando habla del 2026, lo hace con los pies en el suelo y el corazón adelante: “Lo único que sé es que corro el Dakar 2026. Después veremos. Ojalá podamos definir el rumbo con los sponsors”.
Pero cuando sueña -y siempre sueña- lo hace en grande: Llegar a la Ultimate es el objetivo mayor. Las camionetas. La elite del Dakar. El lugar donde se escriben las grandes epopeyas. Lo admite sin rodeos: “Ese es el sueño grande. Llegar a la Ultimate”. Por eso este estreno en la Challenger es el punto de partida. Su nueva plataforma. Su kilómetro cero.
KEVIN MODELO 2026: APRENDIZAJE, SERENIDAD Y FUEGO INTERNO

Esta versión de Kevin no es la del piloto indestructible que siempre volvía entero después de un golpe. Esta versión es distinta. Más consciente. Más reflexivo. Más maduro. Pero con la misma ambición. La misma velocidad emocional. El mismo ADN competitivo que lo llevó a ganar dos Dakar.
Y hay algo más: Kevin vuelve a tener confianza en su cuerpo. Sobre cuatro ruedas, su brazo no es una limitación. Su cabeza está lista. Su motivación, intacta.
UN NUEVO DAKAR, UNA NUEVA VIDA
El Dakar 2026 será su primera gran aventura de esta nueva etapa. Su primer punto de comparación. Su primer termómetro. Pero, sobre todo, será la confirmación de que la historia de Kevin Benavides está lejos de haberse escrito por completo.
Lo deja claro cuando sonríe y dice: “Ahora me toca reinventarme.” Esa frase no suena a despedida. Suena a reencuentro. Suena a comienzo.
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