
Ford vuelve a desafiar Pikes Peak con el Super Mustang Mach-E eléctrico de 1.400 CV
El prototipo más extremo de la historia del Mach-E apunta al cielo con Romain Dumas al volante.
Ford Performance regresa este domingo a la prestigiosa Pikes Peak International Hill Climb, una de las competencias más exigentes del automovilismo mundial, con un prototipo eléctrico completamente nuevo: el Ford Super Mustang Mach-E. El encargado de pilotarlo será Romain Dumas, actual poseedor del récord absoluto en Pikes Peak, que disputará su décima participación en el evento y la tercera junto a Ford Performance.
El nuevo Super Mustang Mach-E fue creado en colaboración con la firma austriaca STARD Advanced Research and Development. El resultado: un prototipo que combina brutalidad con ciencia, capaz de generar 1.400 CV con sus tres motores STARD UHP de seis fases y un sistema de regeneración de 710 kW de frenado.

Gracias a su batería NMC de polímero de litio de 50 kWh y una arquitectura de 799 V, este Mach-E también es una máquina de aprendizaje: todo lo que se prueba aquí -desde la química de las celdas hasta la aerodinámica activa- terminará impactando en los próximos vehículos eléctricos de la marca.
DUMAS, EL MAGO DE LAS ALTURAS
Al volante estará Romain Dumas, el hombre récord de Pikes Peak, que ya voló por esta montaña con el Volkswagen ID.R. Pero esta vez el desafío tiene otro sabor: menos marketing, más ingeniería. Y con el número 310 en la puerta, en honor a su décima participación y su tercera con Ford, el francés buscará dejar otra huella en el asfalto… o lo que queda de él a 4.300 metros de altitud.

“El Super Mustang Mach-E es completamente distinto a lo que manejé antes con Ford. Tiene una carga aerodinámica de 3.200 kg a 250 km/h, superior a la del SuperTruck del año pasado. No te perdona nada”, comentó Dumas. Y eso, viniendo de él, no es frase hecha.
EL LABORATORIO VERTICAL DE FORD
Pikes Peak no es solo una vitrina. Es un túnel de viento vertical con 156 curvas que suben desde los 2.800 hasta los 4.302 metros sobre el nivel del mar. En ese trayecto, los autos enfrentan cambios de temperatura, presión y adherencia imposibles de replicar en pista.
“Cada carrera es una lección”, dice Mark Rushbrook, jefe de Ford Performance. “Todo lo que aprendemos aquí impacta en nuestros vehículos eléctricos de calle: desde cómo calibrar un sistema de regeneración hasta cómo gestionar el calor en condiciones extremas.”

Los frenos de carbono, las llantas de magnesio forjado, los neumáticos Pirelli P-Zero y el mapeo de motor no son solo piezas de carreras: son futuros componentes de autos urbanos más seguros, eficientes y extremos.
LEGADO, PASIÓN Y FUTURO
El vínculo de Ford con esta colina mágica no es nuevo. Data de 1916, cuando un Modelo T conquistó la cima. Más de un siglo después, el ADN competitivo de la marca del óvalo sigue intacto, pero ahora el corazón late con voltios.

Este es el tercer año consecutivo que Ford compite en Pikes Peak con un prototipo eléctrico, y el más simbólico: el Mustang Mach-E es el estandarte del futuro eléctrico de Ford, y esta versión “super” es una declaración de principios.
¿El desafío? No es solo ganar. Es demostrar que el futuro eléctrico también puede ser emocionante, peligroso y brutalmente rápido.