
Franco Colapinto en China: La recompensa de insistir | BoxBox! #4
Terminó décimo, sumó su primer punto con Alpine y firmó la actuación más completa de su recorrido en la Fórmula 1. Shanghái empezó con un viernes torcido y terminó con una carrera que cambió el aire.
El Gran Premio de China apareció demasiado pronto en el calendario como para ser apenas la segunda fecha, y demasiado cargada de tensión como para funcionar como una simple escala después de Australia. La Fórmula 1 de 2026 todavía está en ese momento en el que los autos no terminan de revelar del todo quiénes son, los equipos siguen aprendiendo a convivir con una reglamentación nueva y cada fin de semana tiene algo de laboratorio, de examen y de ajuste de cuentas. En ese paisaje inestable, Alpine llegó a Shanghái con una necesidad bastante más profunda que sumar puntos: necesitaba confirmar que el salto respecto del traumático 2025 era real y no un espejismo de pretemporada.
Para Franco Colapinto, además, el GP de China tenía otro peso. Australia había dejado una lectura ambigua: el resultado había sido discreto, pero debajo del 14° puesto había señales concretas de que el Alpine ya no era aquella máquina resignada al fondo del pelotón. Faltaba, sin embargo, lo más importante: transformar esas señales en una actuación que se pudiera tocar, medir y defender sin necesidad de apoyarse en excusas, contextos o interpretaciones benévolas. En otras palabras, Franco necesitaba una carrera que ordenara el relato de su comienzo de temporada y que le devolviera volumen a su fin de semana.

Lo que ocurrió en Shanghái fue exactamente eso, aunque no de la forma más lineal. Porque la historia no empezó bien. Empezó con un viernes incómodo, con un Colapinto lejos de Pierre Gasly, con frustración visible y con un Alpine que volvía a insinuar que podía ser un auto incómodo de descifrar cuando el piloto no lograba entrar rápido en su ventana ideal. Pero justamente por eso el domingo terminó teniendo tanto valor. No fue una buena carrera nacida de la comodidad, sino una actuación grande construida desde la incomodidad, desde el trabajo y desde la necesidad de reaccionar.
Y ahí es donde China se vuelve un capítulo importante para Colapinto. Porque el décimo puesto final y el primer punto con Alpine son apenas la puerta de entrada a una historia bastante más rica. Lo verdaderamente importante fue el camino: cómo pasó de un viernes deshilachado a pelear adelante en carrera, cómo volvió a poner a un argentino en una posición de vanguardia que no se veía desde los tiempos de Carlos Reutemann y cómo ayudó a que Alpine volviera a meter a sus dos autos en los puntos por primera vez desde Brasil 2024. Shanghái no fue solamente una carrera buena. Fue, sobre todo, una carrera que cambió el tono del año.
Gran Premio Gran Premio de China Circuito Shanghai International Circuit Fecha de campeonato 2 Día 15 de marzo de 2026 Vueltas 56 (305,066 km)
VIERNES: CUANDO EL FIN DE SEMANA OBLIGA A EMPEZAR DE NUEVO

El viernes dejó una imagen incómoda. No por el simple hecho de que Colapinto quedara 16° en la clasificación para el sprint, sino por la manera en la que quedó 16°. Había distancia. Demasiada. Y en Fórmula 1 la distancia con tu compañero es un idioma cruel: a veces no dice toda la verdad, pero nunca deja de decir algo.
En la única práctica libre del fin de semana, Franco ya había vivido una sesión enredada, con un trompo y un problema en boxes que no ayudaron a encontrar continuidad. Aun así, la diferencia con Gasly había sido razonable. Estaba ahí, en una zona todavía explicable por adaptación, por descubrimiento del circuito y por un auto que seguía en fase de comprensión. Pero la qualy del sprint cambió el tono. Gasly encontró rápidamente el hilo del A526, se metió en SQ3 y se acomodó séptimo. Colapinto, en cambio, avanzó a SQ2 con lo justo y ahí se desplomó hasta el 16° y último lugar del segmento.
El problema no era solamente la posición. El problema era el contexto. Shanghái era un circuito desconocido para Franco, sí, pero no lo suficiente como para explicar casi un segundo respecto de Gasly. La respuesta había que buscarla en otro lado: en una caja de cambios defectuosa, en el comportamiento aerodinámico del tren trasero, en el subviraje que venía arrastrando desde Australia y en un auto que, sencillamente, no lo estaba dejando conducir con naturalidad. El viernes fue incómodo porque le puso nombre a una sospecha: del lado de Colapinto, el Alpine no estaba sano.

Y sin embargo, incluso en esa jornada espesa, hubo algo valioso. Ni Franco ni el equipo se refugiaron en la excusa fácil. No hubo discurso de autoindulgencia. Colapinto reconoció que había faltado ritmo, que no dieron el paso necesario para pelear por los lugares de SQ3 y que necesitaba entender mejor cómo extraer lo que el auto sí estaba mostrando del lado de Gasly. Esa frase fue importante. Porque si el francés podía encontrar ese rendimiento, entonces el coche tenía algo más para dar. El viernes no dejó una explicación cerrada. Dejó trabajo, urgencia y una certeza: el fin de semana se había puesto cuesta arriba antes de empezar.
LA PALABRA DE COLAPINTO
“Fue complicado hoy y no fue el resultado que esperábamos en la clasificación Sprint. No dimos el paso adelante que necesitábamos para pelear por puestos en la SQ3. En definitiva, hoy nos faltó ritmo, y necesitamos entender por qué fue así. Nos faltó ritmo en comparación con Pierre, que estuvo rápido hoy e hizo un gran trabajo, lo cual es muy bueno para el equipo, que viene trabajando muchísimo, y también es positivo porque demuestra que hay más potencial en el auto. Yo simplemente necesito entender mejor de mi lado cómo extraerlo y dónde podemos encontrar mejoras. Vamos a intentar aprender todo lo posible en la carrera Sprint, ver si podemos recuperar algunas posiciones y poner en práctica ese aprendizaje en la clasificación”.
SÁBADO: LA RECONSTRUCCIÓN NO FUE HEROICA, FUE PACIENTE
El sprint del sábado fue una carrera rara para Colapinto. En el arranque, prometedora. Después, áspera. Y al final, útil. Hizo una largada muy buena, pasó del 16° al 12° y por un puñado de vueltas dio la sensación de que podía armar una carrera de avance limpia, de esas que te acomodan el humor después de una mala qualy. Pero el Alpine empezó a comerse las gomas delanteras, especialmente la izquierda, y la prueba corta se convirtió en una tarea defensiva. Más que correr, hubo que sobrevivir.

Eso, sin embargo, sirvió para dos cosas. La primera fue técnica: confirmó que el problema del viernes no era solo de una vuelta, sino también de comportamiento del auto en stint, clipping y graining. La segunda fue deportiva: aún con el coche incómodo, el ritmo de carrera de Colapinto empezó a acercarse al de Gasly. El francés, que había largado séptimo, también sufrió la degradación y terminó 11°. En otras palabras, el sprint limpió la lectura. Ya no era simplemente Gasly volando y Franco perdido. Ahora era Alpine mostrando una limitación más general, con los dos pilotos padeciendo cuestiones parecidas.
Y ahí se empezó a cocinar de verdad el salto del sábado. Colapinto se metió en una de esas tardes de Fórmula 1 que no se ven en la transmisión, pero que muchas veces definen un fin de semana: telemetría, ingenieros, comparaciones, explicación de sectores, lectura del clipping, trabajo de simulador mental con lo que había mostrado Gasly y revisión de todas las pequeñas cosas que no habían funcionado el día anterior. No fue una reacción romántica. Fue quirúrgica.
El resultado apareció horas más tarde, en la clasificación para la carrera principal. Colapinto se metió en Q2 con muchísima más autoridad y quedó 12°, a apenas cinco milésimas de la Q3. Cinco milésimas. Dicho así, parece una miseria. Y lo es. Pero también fue una forma exacta de medir la recuperación. Veinticuatro horas antes estaba perdido en la niebla; ahora estaba tocando con los dedos el Top 10. No fue solo una mejora de tiempo. Fue una mejora de comprensión del auto. Y ahí estuvo uno de los grandes valores de Shanghái: la velocidad con la que supo salir de un viernes que había dejado más preguntas que respuestas.

El abrazo de Flavio Briatore al final de la clasificación dijo bastante. No porque de pronto el italiano se haya convertido en un abuelo cariñoso, sino porque en la Fórmula 1 un gesto así de un jefe tan áspero equivale a una medalla de reconocimiento. Fue la manera más visible que encontró Alpine para decir que el sábado de Franco había tenido peso real.
LA PALABRA DE COLAPINTO
“Desde ayer y desde dónde arrancamos el día con la carrera Sprint, me siento mucho más positivo con el auto y con el resultado en la clasificación. No pudimos cambiar demasiado de un día para el otro por el parque cerrado y en la Sprint sufrimos con el clipping y algo de graining. Pero no nos rendimos, trabajamos duro como equipo y logramos cambiar la situación por la tarde. Había muchas cosas del auto que ayer no entendíamos, y el trabajo que hicimos anoche con los ingenieros y también junto a Pierre se tradujo en una mejora del resultado hoy. Cambiamos muchas cosas en el auto y sabemos en qué aspectos todavía nos está faltando. Cuando quedás tan cerca de entrar en la Q3, igual te queda una pequeña desilusión. Tuve algo de clipping a la salida de la última curva y bloqueé en un par de sectores, así que el tiempo estaba ahí. Estamos cerca de los puntos, así que ojalá podamos hacer una buena largada: mañana hay mucho en juego”,
DOMINGO: LA CARRERA QUE NO SE MIDE SOLO CON LA PLANILLA
El décimo puesto final no cuenta bien lo que hizo Colapinto en Shanghái. Lo cuenta, sí, pero apenas por la mitad. Porque lo de China no fue simplemente un punto. Fue una carrera con jerarquía. Una de esas actuaciones en las que el piloto no se limita a aprovechar circunstancias, sino que construye una tarde sólida en medio del caos estratégico, del desgaste, de los golpes de contexto y de la presión de correr entre autos más pesados.
Todo empezó en la largada. Con los dos McLaren ya fuera de escena antes de apagarse las luces, el mapa de la carrera había cambiado. Y Franco lo leyó perfecto. Salió bien, volvió a capitalizar otra partida floja de Max Verstappen (Red Bull) y también superó a Nico Hülkenberg (Audi) para meterse octavo. Enseguida, el trompo de Isack Hadjar (Red Bull) y la maniobra de evasión de Ollie Bearman (Haas) lo empujaron todavía más arriba. Era apenas el arranque, pero ya mostraba una diferencia importante respecto de otros fines de semana: Colapinto estaba atacando la carrera, no dejándola pasar.

Después llegó el Safety Car por el abandono de Lance Stroll (Aston Martin) y ahí Alpine abrió el tablero. Gasly, que había largado con medios, entró. Colapinto, que había partido con duros, siguió en pista. El argentino quedó segundo, solo detrás de Kimi Antonelli (Mercedes). Y ese momento tuvo algo más grande que lo meramente estratégico. Porque no se trató de un espejismo de una vuelta ni de una posición anecdótica en una ventana de paradas. Fue un tramo de carrera real en el que un argentino volvió a verse ahí adelante, mezclado con los que mandan, como no ocurría desde hace décadas con un argentino. De hecho, el último fue Reutemann en el Gran Premio de Sudáfrica de 1982.
Lo mejor vino después del relanzamiento. Colapinto sostuvo el segundo puesto durante dos vueltas, bancó el ataque de Lewis Hamilton (Ferrari), Charles Leclerc (Ferrari) y George Russell (Mercedes) hasta donde el Alpine se lo permitió y luego, ya quinto, empezó a defenderse de Esteban Ocon (Haas) y Bearman con una lucidez notable. No había desesperación. Había lectura. Cerrar la cuerda, frenar en el momento justo, administrar lo que el auto daba sin entregarse antes de tiempo. Fue una defensa de carrera grande, más vinculada a la cabeza que al desparpajo.
El momento de quiebre llegó cuando Ocon paró antes y Franco estiró hasta la vuelta 33. Al reincorporarse, el francés de Haas se tiró pasado y lo tocó en la salida de boxes. El trompo no solo arruinó la secuencia, también dejó el Alpine con daños en el piso y una pérdida importante de carga. Ahí cambió la naturaleza del domingo. El Colapinto que venía peleando adelante tuvo que convertirse en otro: el que rescata, aguanta y salva. Y hasta en ese papel estuvo bien. Recuperó terreno, superó a Arvid Lindblad (Racing Bulls), aprovechó el abandono de Verstappen y fue a buscar a Carlos Sainz (Williams) hasta el final.
Terminó décimo. Sí. Pero el resultado es apenas el cierre administrativo de una carrera mucho más rica. La verdadera lectura está en todo lo que hubo antes: el arranque brillante, el stint largo con duros, la defensa en el pelotón alto, la capacidad de seguir competitivo aun con el auto dañado y esa sensación final de que el punto, sin estar mal, quedó corto para lo que efectivamente había construido en pista.
CUANDO SUMAR Y QUEDARSE CON BRONCA ES UNA BUENA NOTICIA

Después de la carrera, Colapinto dejó dos lecturas que conviven sin chocar. En el comunicado oficial de Alpine eligió el tono más institucional: habló de “una gran carrera”, celebró el hecho de que ambos autos terminaran en los puntos y valoró haber sumado sus primeras unidades con el equipo. Pero en la zona mix metió la daga donde correspondía: dijo que estaba igual de contento por el punto que frustrado por no haber conseguido más, porque sentía que había algo más ahí afuera.
“Obviamente fue bueno haber sumado puntos, pero triste por haberlo sumado de suerte por el problema de Max (Verstappen). Porque si no, no hubiera sumado. No es positivo haber quedado detrás de autos más lentos, tenía mucho graining, daños en el piso, la parte trasera derecha quedó toda rota. Tenia un agujero grande en el piso. Tuve mucha mala suerte, no por el toque con Esteban (Ocon), quien me pidió perdón, está todo bien. Es arrancar con estrategia distinta, una largada muy buena, paso muchos, estoy adelante y después ponen auto de seguridad por un coche que se queda parado. En Australia necesitábamos auto de seguridad y pusieron virtual por un auto prendiéndose fuego y acá lo pusieron por cualquier cosa. Me da bronca tener mala suerte, que cada vez que estoy para hacer algo bueno haya algo que me frene”, le dijo Franco a ESPN.
“Fue una de las mejores carreras, haciendo todas las vueltas, largando con goma más dura y avanzando un montón, para que después se vaya todo. Es lo que hay, hay que buscar performance, el graining con goma media en la delanteras fue un desastre”, agregó.
“Con Carlos (Sainz) me quedé caliente porque me ganó. Tenía ganas de tirarme con todo por cualquier lado, pero iba a hacer una cagada ya que podíamos quedar los dos tirados. Por suerte no lo hice… Lo di todo y cuando no salen las cosas da bronca. Es lo que hay. Ahora vamos a Japón, pista que no conozco. Ojalá con un mejor auto para estar más adelante y más cerca de Pierre”, cerró.
Esas frases importan mucho. Porque definen con precisión lo que fue Shanghái para Franco. No una tarde de rescate, sino una tarde en la que el resultado final quedó por debajo de la dimensión real de la actuación. Dicho por él, el punto ya no suena a premio inesperado. Suena a premio insuficiente. Pero esa bronca, lejos de ser un problema, es un síntoma saludable. Porque no nace de la frustración de quien está perdido, sino de la ambición de quien vuelve a sentirse con auto y con carrera para pelear algo mejor.
COLAPINTO vs. GASLY

Si alguien hubiera querido escribir la historia del fin de semana después del viernes, habría contado una preocupación. Gasly estaba cómodo, veloz y competitivo; Colapinto, lejos, incómodo y sin referencias claras. Pero las carreras, como la gente, conviene juzgarlas enteras. Y China fue un buen ejemplo de eso.
Gasly hizo un gran fin de semana. Fue séptimo en las dos clasificaciones, terminó sexto en la carrera larga y sostuvo su rol de referencia interna del equipo. Eso sigue siendo verdad. Pero también lo es que Colapinto cerró la brecha con una velocidad que ayuda a entender por qué el domingo terminó siendo tan importante. Del casi segundo de diferencia en la SQ2 pasó a cinco milésimas de la Q3. Y en carrera, antes del toque con Ocon, estaba corriendo en la misma historia estratégica y deportiva que el francés.
Eso cambia el enfoque. Porque ya no se trata simplemente de decir que Gasly estuvo adelante y Franco atrás. Se trata de entender cómo un fin de semana que amenazaba con abrir una grieta interna terminó cerrándola bastante. Gasly sigue siendo la referencia. Pero Colapinto volvió a meterse en el mismo plano de conversación. Y para un equipo que necesita a sus dos autos sumando y a sus dos pilotos enchufados, esa es una noticia casi tan valiosa como el resultado final.
FRENTE A FRENTE
| PIERRE GASLY | SESIÓN | FRANCO COLAPINTO |
| P10 (1:35.676) | PRUEBA LIBRE | P15 (1:34.947) |
| P7 (1:32.888) | SPRINT QUALY | P16 (1:34.947) |
| P11 (1.38.349) | SPRINT | P14 (1:37.278 |
| P7 (1:32.873) | QUALY | P12 (1:33.357) |
| P6 (1:36.505) | CARRERA | P10 (1:36.783) |
ALPINE ENCONTRÓ ALGO MÁS QUE PUNTOS
China no fue solo la mejor carrera de Colapinto hasta acá en 2026. También fue un fin de semana que reconfiguró el humor de Alpine. Después de un 2025 en el que el equipo había decidido sacrificar casi todo para enfocarse en el nuevo reglamento, después de un arranque en Australia que dejó gusto a poco, Shanghái aportó algo que el proyecto necesitaba con urgencia: validación en pista.
Steve Nielsen, director del equipo, lo había insinuado el sábado, cuando habló de un equipo que había empezado mucho mejor que en Melbourne, que seguía aprendiendo a un ritmo feroz con estos autos nuevos y que veía en Colapinto a un piloto metido, trabajando horas con los ingenieros y absorbiendo cosas de Gasly. El domingo, el propio Briatore fue más allá. Dijo que irse con nueve puntos y con ambos autos sumando era un gran resultado y una muestra de que Alpine puede pelear regularmente por puntos.

“Salirnos con nueve puntos y con Pierre y Franco sumando fue un gran resultado para el equipo. Ambos pilotos hicieron un trabajo excelente y consiguieron una buena recompensa para el equipo de cara al regreso a Enstone después de un arranque de temporada con una doble fecha exigente. Es la primera llegada con los dos autos en los puntos para el equipo esta temporada y demuestra que podemos ser competitivos y pelear regularmente por sumar”, comentó Briatore.
“Sabemos que será una carrera de desarrollo y que el trabajo duro no se detiene acá. Vamos a seguir empujando de cara a Japón y a las próximas carreras para mantenernos en la dirección correcta…”, agregó.
La frase tiene valor porque viene de un personaje que no suele regalar optimismo por cortesía. Y además porque los números le dan sustento. En dos fechas, Alpine ya consiguió casi la mitad de los puntos que había sumado en todo 2025. No es una casualidad menor. Es una señal estructural. El A526 sigue teniendo limitaciones, sigue mostrando sensibilidad y sigue necesitando trabajo fino. Pero China dejó claro que ya no es un auto condenado a esperar catástrofes ajenas para asomarse a los puntos.
EL VIDEO VIRAL DEL FIN DE SEMANA
El abrazo de Flavio Briatore a Franco Colapinto después de la clasificación fue uno de los gestos más comentados del fin de semana. En un personaje poco afecto a las demostraciones públicas, la escena dejó una señal clara sobre el valor que Alpine le dio a la recuperación del argentino en Shanghái.
EL GRAN PREMIO: EL DOMINGO DE ANTONELLI
Mientras Colapinto redondeaba su mejor domingo con Alpine, la Fórmula 1 también escribía una historia mayor en la punta. Antonelli ganó por primera vez en la categoría, lideró el 1-2 de Mercedes junto a Russell y confirmó algo que ya se venía insinuando: el W17 tiene, por ahora, una autoridad que el resto no logra discutir. Ferrari apareció como el mejor del resto con Hamilton tercero y Leclerc cuarto, mientras McLaren ni siquiera pudo largar y Red Bull volvió a vivir un fin de semana inestable.
La victoria del jovencito italiano no fue un relámpago aislado ni un capricho de domingo. Fue la confirmación de un proyecto que Mercedes empezó a construir con paciencia de orfebre cuando el italiano apenas era un nene del karting. En 2019, Toto Wolff lo incorporó al programa junior de la escudería con una precocidad que ya decía bastante sobre lo que veían en él. Ferrari, que suele jactarse de oler el talento antes que nadie, esa vez llegó tarde. Mercedes no. Lo fue siguiendo, acompañando y moldeando con la convicción de quien no fichó a un piloto prometedor, sino a alguien destinado a ocupar un lugar importante en la historia del equipo.
El salto a la Fórmula 1, por supuesto, nunca es lineal. En Monza 2024, cuando tuvo su primera sesión oficial, Antonelli destruyó el Mercedes casi en su primera aceleración seria. Fue un golpe que en otro contexto podría haber dejado dudas, pero en Brackley no cambió nada. Lo sostuvieron. Y cuando Hamilton decidió irse a Ferrari, Toto no salió al mercado a buscar un nombre rimbombante: fue a buscar al chico al que venía preparando para este momento desde hacía años. El tiempo, al menos en Shanghái, le devolvió la apuesta convertida en trofeo.

China fue la primera gran puesta en escena de ese plan. Antonelli ya había avisado el sábado con una pole impecable, conseguida con una autoridad que desentonaba con sus apenas 19 años. El gran examen era la largada, sobre todo porque venía de mover mal tanto en Australia como en el sprint chino. Esta nueva Fórmula 1, con su compleja administración de turbo, batería y entrega de potencia, convirtió las partidas en un terreno mucho más delicado incluso para los mejores. Y sin embargo, el italiano aprobó cuando más valía. Hamilton le arrebató la punta en el pique inicial, sí, pero Antonelli no se descompuso. En la segunda curva recuperó el liderazgo con la calma de quien no corre para sobrevivir, sino para imponer condiciones.
A partir de ahí, administró la carrera con una naturalidad que solo tienen los que nacieron para esto. Ni siquiera el auto de seguridad lo desacomodó. Mercedes lo devolvió a la pista todavía adelante y, detrás suyo, Colapinto hizo un trabajo enorme al frenar durante dos vueltas a la jauría que venía atacando. Antonelli aprovechó esa ventana para escaparse y sellar un triunfo sin fisuras, apenas empañado por un pequeño despiste sobre el final, acaso más vinculado a la tensión lógica del momento que a una verdadera falla. El resto fue impecable.

La victoria en Shanghái no solo convirtió a Andrea Kimi Antonelli en ganador de Fórmula 1. También lo instaló como el segundo piloto más joven de la historia en lograrlo, apenas por detrás de Verstappen, y le devolvió a Italia una alegría que no vivía desde el triunfo de Giancarlo Fisichella en Malasia 2006. Son datos hermosos para la estadística, sí, pero lo más fuerte estuvo en otra parte: Antonelli ganó como ganan los que parecen llevar años en la categoría, no como un chico que recién empieza a descubrirla. Y eso, en una Fórmula 1 donde cada fin de semana parece un examen de posgrado, vale más que cualquier récord.
Ahí está, justamente, la señal más importante que dejó Shanghái hacia adentro de Mercedes. Hoy está claro que George Russell -escolta en China y líder del campeonato- ocupa el lugar de piloto número 1, tanto por experiencia como por peso interno. Pero el italiano mostró algo igual de evidente: tiene el talento, la velocidad y la templanza necesarias para aprovechar al máximo cada oportunidad que se le presente. Tal vez todavía no salga a buscarlas desde la autoridad que hoy tiene Russell dentro del equipo, pero sería un error que el inglés se relajara. Porque si Mercedes confirma este dominio, su rival más incómodo por el título podría estar sentado en el otro lado del box.
HAMILTON Y SU PRIMER PODIO CON FERRARI

Mientras que el tercer puesto de Hamilton en China tuvo algo más profundo que la simple formalidad de un podio. Fue, en cierto modo, una respiración larga después de una travesía incómoda. Porque el inglés no llegó a Ferrari solo para correr vestido de rojo. Llegó para perseguir una fantasía personal que parecía escrita desde antes de que fuera posible: intentar la octava corona con la escudería más icónica de la Fórmula 1. John Elkann empujó fuerte para concretarlo, Hamilton aceptó el desafío a los 40 años y Ferrari le abrió las puertas con la promesa tácita de que ese amor tardío todavía podía producir algo grande.
Pero el romance arrancó peor de lo esperado. El 2025 de Hamilton y Ferrari fue gris, frustrante y por momentos hasta cruel. La Scuderia no ganó carreras, el auto nunca terminó de responder como se esperaba y el ánimo del heptacampeón se fue erosionando a medida que avanzaba la temporada. Hubo fines de semana en los que ni siquiera lograba salir con naturalidad de la Q1 y el lenguaje corporal empezó a decir más que las declaraciones. En un deporte que exprime incluso a los campeones, Hamilton terminó el año con la moral visiblemente tocada.

Por eso el podio fue más importante de lo que parece. No resolvió nada de fondo, desde ya. Ferrari sigue claramente detrás de Mercedes y no tiene, por ahora, herramientas para discutirle mano a mano la punta del campeonato. Pero sí aportó algo que en Maranello necesitaban: una evidencia visible de que la apuesta de 2026 puede devolverles protagonismo real, aunque todavía no sea suficiente para dominar. Hamilton terminó tercero, por delante de Leclerc, después de una carrera intensa, divertida y cargada de duelos que él mismo describió como una de las más entretenidas que tuvo en mucho tiempo.
La escena del podio tuvo además una belleza extraña, casi literaria. Hamilton consiguió su primer Top 3 con Ferrari rodeado de Mercedes por todos lados: Antonelli, el chico que ocupó su asiento, ganó la carrera; Russell, su antiguo compañero, terminó segundo. Era imposible no ver ahí un juego del destino, una ironía elegante de la Fórmula 1. El primer podio de Lewis vestido de rojo llegó en medio de una ceremonia teñida de plata.
También hubo algo más íntimo en ese domingo. Hamilton peleó fuerte con Leclerc y disfrutó la batalla como hacía tiempo no se lo veía disfrutar. Se lo notó vivo, enchufado, otra vez implicado emocionalmente en una carrera con sentido. Y eso, después de un 2025 tan opaco, no es poca cosa.
LO QUE DEJA ESTE GP
El Gran Premio de China dejó una certeza incómoda y hermosa al mismo tiempo: el punto logrado por Colapinto fue positivo, pero la carrera fue todavía mejor. Y cuando un piloto se va de un domingo con esa sensación, hay algo se movió en serio.
Colapinto necesitaba un fin de semana así. Uno que le devolviera un poco de aire después de un arranque con dudas, que ordenara el relato de su temporada y que lo sacara del lugar del piloto que promete para devolverlo al del piloto que concreta. Lo consiguió de una manera incluso más valiosa que un resultado grande: construyéndolo paso a paso. Del viernes malo al sábado de reparación. Del sábado de reparación al domingo de confirmación.
Eso vuelve a China un capítulo especial para el argentino y sus fans. Porque no dejó solo un punto ni una estadística curiosa. Dejó una actuación con espesor, con peso propio, con momentos para archivar y con un mensaje hacia adelante. Franco Colapinto ya no necesita que el contexto lo salve para parecer competitivo. En Shanghái, por primera vez en este año, fue él quien empujó el fin de semana hacia adelante.
Franco tuvo su mejor carrera desde que está en la Formula 1
Por Felipe McGough
Fue, sin lugar a dudas, la mejor carrera de Franco desde que lo visto debutar en septiembre del 2024 en Monza con el equipo Williams. Digo la mejor carrera porque fue de menor a mayor. Fue trabajando con el equipo para resolver los problemas que tenía y, obviamente, con una estrategia como le gusta a él, que le encanta largar con las gomas duras.
Eso lo fue llevando hasta llegar a estar segundo en la carrera por mérito propio. Sabíamos que era parte de la estrategia, sabíamos que tanto los autos de Mercedes como de Ferrari tenían que volver a estar y los fue peleando y los fue pasando y quedó allí adelante. Con la estrategia logró lo que yo creo que podría haber sido un octavo, un noveno lugar en vez del décimo que consiguió por el toque de Esteban Ocon.
Pero creo que el equipo Alpine ha dado un paso para adelante. Se había visto alguna mejora en Australia, aunque el equipo no había logrado dominar el chasis como quería. Creo que ahora lo han entendido un poco más. Saben que tiene tienen un problema de carga en el alerón delantero con el cual están trabajando. No sé si llegarán con una solución a Japón, que es una carrera muy complicada para resolver ese tema, sobre todo con la Curva 130 de Suzuka.
Desde ya, Franco estaba desilusionado por el safety car, por el destiempo de alguna de las cosas, pero creo que ha sido su mejor carrera en la Fórmula 1 y a pesar de no largar los McLaren y un montón de cosas más, estaba para estar dentro del Top 10. Lo demostró en la qualy del sábado en la que quedó afuera por muy poquito y siempre cerca de Pier Gasly, que es lo que el equipo le pide.
Flavio Briatore estaba satisfecho al salir del circuito. El equipo en general está muy contento con el desarrollo, así que creo que es un paso para adelante y esperemos que sea el principio de un montón de puntos que Franco pueda sumar esta temporada.
| Pos | N° | Piloto | Equipo | Vueltas | Tiempo / Estado | Puntos |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 12 | Kimi Antonelli | Mercedes | 56 | 1:33:15.607 | 25 |
| 2 | 63 | George Russell | Mercedes | 56 | +5.515s | 18 |
| 3 | 44 | Lewis Hamilton | Ferrari | 56 | +25.267s | 15 |
| 4 | 16 | Charles Leclerc | Ferrari | 56 | +28.894s | 12 |
| 5 | 87 | Oliver Bearman | Haas F1 Team | 56 | +57.268s | 10 |
| 6 | 10 | Pierre Gasly | Alpine | 56 | +59.647s | 8 |
| 7 | 30 | Liam Lawson | Racing Bulls | 56 | +80.588s | 6 |
| 8 | 6 | Isack Hadjar | Red Bull Racing | 56 | +87.247s | 4 |
| 9 | 55 | Carlos Sainz | Williams | 55 | +1 lap | 2 |
| 10 | 43 | Franco Colapinto | Alpine | 55 | +1 lap | 1 |
| 11 | 27 | Nico Hulkenberg | Audi | 55 | +1 lap | 0 |
| 12 | 41 | Arvid Lindblad | Racing Bulls | 55 | +1 lap | 0 |
| 13 | 77 | Valtteri Bottas | Cadillac | 55 | +1 lap | 0 |
| 14 | 31 | Esteban Ocon | Haas F1 Team | 55 | +1 lap | 0 |
| 15 | 11 | Sergio Perez | Cadillac | 55 | +1 lap | 0 |
| Pos | N° | Piloto | Equipo | Q1 | Q2 | Q3 | Vueltas |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 12 | Kimi Antonelli | Mercedes | 1:33.305 | 1:32.443 | 1:32.064 | 15 |
| 2 | 63 | George Russell | Mercedes | 1:33.262 | 1:32.523 | 1:32.286 | 13 |
| 3 | 44 | Lewis Hamilton | Ferrari | 1:33.522 | 1:32.567 | 1:32.415 | 19 |
| 4 | 16 | Charles Leclerc | Ferrari | 1:33.175 | 1:32.486 | 1:32.428 | 20 |
| 5 | 81 | Oscar Piastri | McLaren | 1:33.590 | 1:33.130 | 1:32.550 | 20 |
| 6 | 1 | Lando Norris | McLaren | 1:33.535 | 1:32.910 | 1:32.608 | 20 |
| 7 | 10 | Pierre Gasly | Alpine | 1:33.788 | 1:33.003 | 1:32.873 | 21 |
| 8 | 3 | Max Verstappen | Red Bull Racing | 1:33.417 | 1:33.098 | 1:33.002 | 20 |
| 9 | 6 | Isack Hadjar | Red Bull Racing | 1:33.632 | 1:33.352 | 1:33.121 | 20 |
| 10 | 87 | Oliver Bearman | Haas F1 Team | 1:33.687 | 1:33.197 | 1:33.292 | 19 |
| 11 | 27 | Nico Hulkenberg | Audi | 1:34.116 | 1:33.354 | 12 | |
| 12 | 43 | Franco Colapinto | Alpine | 1:33.634 | 1:33.357 | 15 | |
| 13 | 31 | Esteban Ocon | Haas F1 Team | 1:33.974 | 1:33.538 | 14 | |
| 14 | 30 | Liam Lawson | Racing Bulls | 1:34.139 | 1:33.765 | 15 | |
| 15 | 41 | Arvid Lindblad | Racing Bulls | 1:33.906 | 1:33.784 | 15 | |
| 16 | 5 | Gabriel Bortoleto | Audi | 1:33.549 | 1:33.965 | 14 | |
| 17 | 55 | Carlos Sainz | Williams | 1:34.317 | 10 | ||
| 18 | 23 | Alexander Albon | Williams | 1:34.772 | 10 | ||
| 19 | 14 | Fernando Alonso | Aston Martin | 1:35.203 | 9 | ||
| 20 | 77 | Valtteri Bottas | Cadillac | 1:35.436 | 9 | ||
| 21 | 18 | Lance Stroll | Aston Martin | 1:35.995 | 9 | ||
| 22 | 11 | Sergio Perez | Cadillac | 1:36.906 | 6 |
| Pos | N° | Piloto | Equipo | Vueltas | Tiempo / Estado | Puntos |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 63 | George Russell | Mercedes | 19 | 33:38.998 | 8 |
| 2 | 16 | Charles Leclerc | Ferrari | 19 | +0.674s | 7 |
| 3 | 44 | Lewis Hamilton | Ferrari | 19 | +2.554s | 6 |
| 4 | 1 | Lando Norris | McLaren | 19 | +4.433s | 5 |
| 5 | 12 | Kimi Antonelli | Mercedes | 19 | +5.688s | 4 |
| 6 | 81 | Oscar Piastri | McLaren | 19 | +6.809s | 3 |
| 7 | 30 | Liam Lawson | Racing Bulls | 19 | +10.900s | 2 |
| 8 | 87 | Oliver Bearman | Haas F1 Team | 19 | +11.271s | 1 |
| 9 | 3 | Max Verstappen | Red Bull Racing | 19 | +11.619s | 0 |
| 10 | 31 | Esteban Ocon | Haas F1 Team | 19 | +13.887s | 0 |
| 11 | 10 | Pierre Gasly | Alpine | 19 | +14.780s | 0 |
| 12 | 55 | Carlos Sainz | Williams | 19 | +15.753s | 0 |
| 13 | 5 | Gabriel Bortoleto | Audi | 19 | +15.858s | 0 |
| 14 | 43 | Franco Colapinto | Alpine | 19 | +16.393s | 0 |
| 15 | 6 | Isack Hadjar | Red Bull Racing | 19 | +16.430s | 0 |
| 16 | 23 | Alexander Albon | Williams | 19 | +20.014s | 0 |
| 17 | 14 | Fernando Alonso | Aston Martin | 19 | +21.599s | 0 |
| 18 | 18 | Lance Stroll | Aston Martin | 19 | +21.971s | 0 |
| 19 | 11 | Sergio Perez | Cadillac | 19 | +28.241s | 0 |
| Pos | N° | Piloto | Equipo | Q1 | Q2 | Q3 | Vueltas |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 63 | George Russell | Mercedes | 1:33.030 | 1:32.241 | 1:31.520 | 13 |
| 2 | 12 | Kimi Antonelli | Mercedes | 1:33.455 | 1:32.291 | 1:31.809 | 13 |
| 3 | 1 | Lando Norris | McLaren | 1:33.783 | 1:33.086 | 1:32.141 | 13 |
| 4 | 44 | Lewis Hamilton | Ferrari | 1:33.148 | 1:33.042 | 1:32.161 | 15 |
| 5 | 81 | Oscar Piastri | McLaren | 1:33.813 | 1:33.038 | 1:32.224 | 13 |
| 6 | 16 | Charles Leclerc | Ferrari | 1:33.194 | 1:32.602 | 1:32.528 | 16 |
| 7 | 10 | Pierre Gasly | Alpine | 1:33.970 | 1:33.405 | 1:32.888 | 15 |
| 8 | 3 | Max Verstappen | Red Bull Racing | 1:34.170 | 1:33.564 | 1:33.254 | 17 |
| 9 | 87 | Oliver Bearman | Haas F1 Team | 1:34.280 | 1:33.501 | 1:33.409 | 16 |
| 10 | 6 | Isack Hadjar | Red Bull Racing | 1:34.447 | 1:33.620 | 1:33.723 | 15 |
| 11 | 27 | Nico Hulkenberg | Audi | 1:33.997 | 1:33.635 | 14 | |
| 12 | 31 | Esteban Ocon | Haas F1 Team | 1:34.087 | 1:33.639 | 13 | |
| 13 | 30 | Liam Lawson | Racing Bulls | 1:34.110 | 1:33.714 | 13 | |
| 14 | 5 | Gabriel Bortoleto | Audi | 1:34.291 | 1:33.774 | 14 | |
| 15 | 41 | Arvid Lindblad | Racing Bulls | 1:34.495 | 1:34.048 | 13 | |
| 16 | 43 | Franco Colapinto | Alpine | 1:34.592 | 1:34.327 | 12 | |
| 17 | 55 | Carlos Sainz | Williams | 1:34.761 | 6 | ||
| 18 | 23 | Alexander Albon | Williams | 1:35.305 | 6 | ||
| 19 | 14 | Fernando Alonso | Aston Martin | 1:35.581 | 5 | ||
| 20 | 18 | Lance Stroll | Aston Martin | 1:36.151 | 7 | ||
| 21 | 77 | Valtteri Bottas | Cadillac | 1:37.378 | 8 |
| Pos | N° | Piloto | Equipo | Tiempo | Vueltas |
|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 63 | George Russell | Mercedes | 1:32.741 | 29 |
| 2 | 12 | Kimi Antonelli | Mercedes | 1:32.861 | 30 |
| 3 | 1 | Lando Norris | McLaren | 1:33.296 | 29 |
| 4 | 81 | Oscar Piastri | McLaren | 1:33.472 | 28 |
| 5 | 16 | Charles Leclerc | Ferrari | 1:33.599 | 28 |
| 6 | 44 | Lewis Hamilton | Ferrari | 1:34.129 | 26 |
| 7 | 87 | Oliver Bearman | Haas F1 Team | 1:34.426 | 28 |
| 8 | 3 | Max Verstappen | Red Bull Racing | 1:34.541 | 24 |
| 9 | 27 | Nico Hulkenberg | Audi | 1:34.639 | 27 |
| 10 | 10 | Pierre Gasly | Alpine | 1:34.676 | 28 |
| 11 | 30 | Liam Lawson | Racing Bulls | 1:34.773 | 29 |
| 12 | 5 | Gabriel Bortoleto | Audi | 1:34.828 | 26 |
| 13 | 6 | Isack Hadjar | Red Bull Racing | 1:34.856 | 26 |
| 14 | 31 | Esteban Ocon | Haas F1 Team | 1:34.877 | 25 |
| 15 | 43 | Franco Colapinto | Alpine | 1:34.947 | 26 |
| 16 | 23 | Alexander Albon | Williams | 1:35.480 | 31 |
| 17 | 55 | Carlos Sainz | Williams | 1:35.679 | 18 |
| 18 | 14 | Fernando Alonso | Aston Martin | 1:35.856 | 18 |
| 19 | 77 | Valtteri Bottas | Cadillac | 1:36.057 | 25 |
| 20 | 18 | Lance Stroll | Aston Martin | 1:37.224 | 20 |
| 21 | 41 | Arvid Lindblad | Racing Bulls | 1:37.896 | 6 |
| 22 | 11 | Sergio Perez | Cadillac | 1:39.200 | 13 |
CAMPEONATO DE PILOTOS
| POS. | PILOTO | NAC. | EQUIPO | PTS. |
| 1 | George Russell | GBR | Mercedes | 51 |
| 2 | Kimi Antonelli | ITA | Mercedes | 47 |
| 3 | Charles Leclerc | MON | Ferrari | 34 |
| 4 | Lewis Hamilton | GBR | Ferrari | 33 |
| 5 | Oliver Bearman | GBR | Haas F1 Team | 17 |
| 6 | Lando Norris | GBR | McLaren | 15 |
| 7 | Pierre Gasly | FRA | Alpine | 9 |
| 8 | Max Verstappen | NED | Red Bull Racing | 8 |
| 9 | Liam Lawson | NZL | Racing Bulls | 8 |
| 10 | Arvid Lindblad | GBR | Racing Bulls | 4 |
| 11 | Isack Hadjar | FRA | Red Bull Racing | 4 |
| 12 | Oscar Piastri | AUS | McLaren | 3 |
| 13 | Carlos Sainz | ESP | Williams | 2 |
| 14 | Gabriel Bortoleto | BRA | Audi | 2 |
| 15 | Franco Colapinto | ARG | Alpine | 1 |
COPA DE CONSTRUCTORES
| POS. | EQUIPO | PTS. |
| 1 | Mercedes | 98 |
| 2 | Ferrari | 67 |
| 3 | McLaren | 18 |
| 4 | Haas F1 Team | 17 |
| 5 | Red Bull Racing | 12 |
| 6 | Racing Bulls | 12 |
| 7 | Alpine | 10 |
| 8 | Audi | 2 |
| 9 | Williams | 2 |
| Gran Premio | Gran Premio de Japón |
|---|---|
| Fecha | 29 de marzo |
| Circuito | Suzuka |





