Girolami ganó en Macao y los argentinos cerraron el año en alto en el TCR World Tour
El cordobés se impuso en la primera carrera, Guerrieri volvió a ser competitivo y Montenegro cerró el año con un resultado sólido. En F4, Gino Trappa avanzó hasta el Top 10 en un GP marcado por incidentes.
El paso del TCR World Tour por el Circuito da Guia, en Macao, dejó resultados positivos para los argentinos Néstor Girolami, Esteban Guerrieri e Ignacio Montenegro, en un escenario reconocido mundialmente por su complejidad.
La victoria de Girolami en la primera carrera fue el punto más alto del fin de semana, aunque los tres representantes nacionales lograron mostrar rendimiento competitivo en un trazado que penaliza cualquier error. Paralelamente, en la FIA F4 World Cup, Gino Trappa completó una recuperación destacada para terminar 10º.
UN DESAFÍO TÉCNICO PERMANENTE

Macao mantiene la misma configuración desde 1954: un circuito urbano de 6.120 metros con secciones extremadamente estrechas -la famosa horquilla Melco tiene apenas siete metros de ancho-, largos sectores de velocidad y una variación de altura superior a los 30 metros. La recta principal permite velocidades cercanas a los 280 km/h en monoplazas y desemboca en la Curva Lisboa, la única zona real de sobrepaso, siempre escenario de contactos y embudos en la primera vuelta.
El diseño, combinado con el limitado margen entre los muros y la ausencia de escapatorias, convierte cada carrera en Macao en un examen técnico donde la clasificación y la gestión del riesgo son determinantes.
GIROLAMI CAPITALIZÓ LA POLE Y SOSTUVO LA PRESIÓN
Girolami logró una victoria de alto valor deportivo al dominar la primera final con el Hyundai Elantra N TCR. Partió desde la pole y resistió los ataques de Yann Ehrlacher primero y de Mikel Azcona después. Las diferencias fueron mínimas desde el inicio hasta la bandera a cuadros, pero el cordobés mantuvo un ritmo estable y no cometió errores en un circuito donde cualquier roce se transforma en un abandono.

Fue su tercera victoria de la temporada, después de las obtenidas en Valencia y Australia. Además, repitió el precedente de Guerrieri, ganador en este mismo escenario en 2018.
Guerrieri avanzó desde el sexto puesto hasta el cuarto lugar con un sobrepaso inicial determinante y un ritmo que lo mantuvo dentro del grupo de punta. Montenegro, por su parte, venía sosteniendo la séptima posición durante toda la carrera, pero abandonó en la vuelta final por un inconveniente mecánico.
La carrera también definió el campeonato: Ehrlacher se coronó campeón del TCR World Tour 2025 al llegar por delante de su rival directo Thed Björk y hacer valer la ventaja de 44 puntos acumulada en la previa.
CIERRE REGULAR PARA LOS TRES ARGENTINOS
La segunda competencia tuvo menos incidentes y un desarrollo más lineal. Montenegro fue el mejor argentino con un cuarto puesto que le permitió cerrar el campeonato dentro de los diez primeros, con dos podios en su temporada debut dentro del World Tour. Su rendimiento general en Macao mostró adaptación y consistencia, especialmente en el ritmo de carrera.

Guerrieri avanzó tres posiciones y terminó quinto. El piloto del Honda cerró el año con el tercer lugar en la tabla general, respaldado por dos victorias y cuatro podios, todos logrados con una regularidad que lo mantuvo siempre dentro del lote principal.
Girolami completó la final en el sexto lugar tras recuperar cuatro puestos. Con este resultado, concluyó el campeonato también en la sexta posición, con tres victorias y tres podios que consolidaron su condición de protagonista en distintos escenarios del calendario.
El triunfo fue para el neozelandés Joshua Buchan, mientras Ehrlacher no puedo estrenar el título con un buen resultado: se golpeó contra las barreras en la última vuelta.
F4 WORLD CUP: BUEN TRABAJO DE TRAPPA
Gino Trappa cerró su participación en la FIA F4 World Cup con un décimo puesto significativo considerando las particularidades del fin de semana. El piloto argentino había sido tercero en los entrenamientos iniciales, pero un toque contra las contenciones lo obligó a cambiar el chasis y luego abandonó en la carrera clasificatoria debido a un problema en la transmisión.
En la final, Trappa evitó un fuerte incidente inicial y desde allí construyó una remontada sostenida en un evento que tuvo tres autos de seguridad en apenas diez vueltas. La victoria fue para el francés Jules Roussel, seguido por el italiano Emanuele Olivieri y el japonés Rintaro Sato. La competencia terminó neutralizada, impidiendo intentos finales de sobrepaso.





