
Javier Milei: “Queremos ver a Colapinto en el país”
El Presidente abrió el Congreso Americano de la FIA, destacó el papel del ACA y convirtió la recuperación del Gran Premio de Argentina en un objetivo político.
Javier Milei colocó el regreso de la Fórmula 1 en un lugar que hasta ahora no había ocupado con semejante claridad: la agenda pública del Presidente de la Nación. Durante la apertura del Congreso Americano de la FIA en Buenos Aires, ratificó el interés del Gobierno por recuperar el Gran Premio de Argentina y lo resumió con una frase de enorme impacto popular: “Queremos ver a Colapinto en el país”.
El discurso no incluyó el anuncio de una fecha ni reveló la existencia de un acuerdo con la categoría. Sí dejó una señal política clara ante Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA; César Carman, titular del Automóvil Club Argentino; y los representantes de 32 clubes del continente reunidos en Buenos Aires.
La Argentina quiere volver a organizar grandes competencias internacionales y, por primera vez dentro de un acto oficial ante la FIA, ese objetivo fue expresado por el propio Presidente.
UN MENSAJE DIRECTO A LA FIA

Milei aseguró que “la Argentina cumple con todas las condiciones para volver a recibir a la Fórmula 1 y el Rally”. El escenario le dio a la declaración un peso diferente: no fue una entrevista ni una expresión lanzada al pasar, sino un mensaje pronunciado frente a quienes administran y regulan buena parte del automovilismo mundial.
En términos políticos, deportivos y de mercado, la Argentina tiene argumentos. Cuenta con una historia reconocida, una enorme afición, un piloto en la grilla, respaldo gubernamental y un autódromo en plena transformación.
En términos estrictamente técnicos y comerciales, sin embargo, todavía no cumple con todas las condiciones. La afirmación de Milei expresa una convicción política, no el estado administrativo del proyecto.
La Argentina reúne los elementos necesarios para presentar una candidatura seria. Todavía no los suficientes para anunciar una carrera.
EL ACA, EN EL CENTRO DEL PROYECTO
Otro punto relevante fue el reconocimiento al ACA. Milei destacó la trayectoria de la institución y su trabajo para que el Congreso Americano volviera a realizarse en el país después de casi quince años.
No fue solamente una cortesía hacia el anfitrión. El mensaje ubicó al ACA en el centro institucional de cualquier negociación para recuperar el Gran Premio.

El ACA es el representante argentino ante la FIA y el interlocutor deportivo formal para avanzar con una candidatura de esta magnitud. La Ciudad de Buenos Aires puede ejecutar las obras del autódromo; el Gobierno nacional puede aportar respaldo político y coordinación; y un promotor deberá garantizar la organización y el financiamiento. Pero la relación deportiva con la Federación pasa necesariamente por el ACA.
El discurso presidencial ayudó a ordenar públicamente esos papeles. Para intentar regresar al calendario se necesita que el Gobierno nacional, la Ciudad, el ACA y el futuro promotor trabajen sobre un mismo proyecto.
Argentina es un país amante de los autos y esa pasión argentina por las carreras es atemporal. Durante tres épocas distintas, en los ’50, ’70 y ’90, la Fórmula 1 corrió en el Autódromo de Buenos Aires, con las tribunas repletas. La última vez fue en 1998. Y en todo ese tiempo la pasión de los argentinos por las carreras nunca se apagó, lo único que cambió fue que el mundo volviera a vernos como una posible sede de la máxima categoría del automovilismo”.
COLAPINTO, LA CARA VISIBLE

La referencia a Franco Colapinto no fue decorativa. El piloto de Alpine reactivó el interés masivo por la Fórmula 1, fortaleció el atractivo comercial de una carrera en Buenos Aires y permitió imaginar algo que hace pocos años parecía lejano: un argentino compitiendo como local en un Gran Premio.
Colapinto puede vender entradas, captar patrocinadores y garantizar una atención mediática extraordinaria. Su presencia es uno de los principales argumentos de la candidatura argentina.
Pero un Gran Premio no puede depender exclusivamente de la continuidad de un piloto. Los contratos con la Fórmula 1 son plurianuales y necesitan sostenerse más allá de los nombres que integren la grilla en cada temporada.
Colapinto puede ayudar a abrir la puerta. La infraestructura, la organización y el contrato deberán mantenerla abierta.
QUÉ FALTA PARA QUE VUELVA LA FÓRMULA 1

El primer requisito es completar la transformación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez y obtener la homologación Grado 1 de la FIA. Las obras avanzan sobre un trazado de 4,87 kilómetros y 15 curvas, con intervenciones en la pista, los boxes, el paddock, los accesos y los sistemas de seguridad. El circuito también se prepara para recibir al MotoGP en 2027. La homologación, de todos modos, es una condición necesaria, pero no suficiente.
La FIA puede certificar el circuito y respaldar institucionalmente la candidatura. La negociación comercial debe realizarse con la Fórmula 1 y Formula One Management, responsables de definir los contratos con las sedes.
También será necesario conseguir un lugar dentro de un calendario limitado a 24 Grandes Premios, presentar un esquema financiero sostenible y garantizar la capacidad operativa para organizar el evento durante varios años.
El propio Carman ya había explicado esa diferencia: además del autódromo y del acompañamiento de la FIA, la Argentina necesita una fecha disponible, financiamiento y un acuerdo con Liberty Media y la Fórmula 1.
QUÉ CAMBIÓ CON EL DISCURSO DE MILEI
La Fórmula 1 no quedó automáticamente más cerca por una frase. Pero el proyecto cambió de escala.
Hasta ahora, las gestiones habían sido impulsadas principalmente por el ACA, el Gobierno de la Ciudad y la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes. La intervención de Milei agregó el respaldo explícito del Presidente y presentó la recuperación del Gran Premio como un objetivo de alcance nacional.
También fue importante que Ben Sulayem escuchara el planteo en Buenos Aires. Su presencia puede facilitar el trabajo relacionado con la homologación y el acompañamiento institucional de la FIA, aunque no reemplaza la negociación con los responsables comerciales de la Fórmula 1.
El propio titular de la Federación evitó adelantar etapas cuando sostuvo: “Cuando estén listos, nosotros estamos listos”. La frase mantiene abierta la posibilidad, pero también devuelve la responsabilidad a la Argentina.
El país debe terminar el circuito, definir quién organizará la competencia, asegurar los recursos y presentar una propuesta capaz de competir con otras sedes que también buscan ingresar al calendario.
“Los invito a soñar conmigo. La Argentina que hoy es sede del Congreso de la FIA es la misma que tiene todas las condiciones para volver a recibir a la Fórmula 1 y al Rally Mundial en su calendario. Tenemos la tradición, tenemos los pilotos y ahora estamos volviendo a tener la seriedad institucional que estas categorías exigen antes de elegir un país. Tenemos absolutamente todo y los invito a acelerar a toda velocidad en esta dirección. Los invito a que este Congreso sea el primer paso de ese regreso”.
UNA SEÑAL IMPORTANTE, NO UNA CONFIRMACIÓN
El discurso de Milei no devolvió la Fórmula 1 a la Argentina. Hizo algo previo y necesario: colocó el proyecto bajo el respaldo de la Presidencia, reconoció al ACA como su canal institucional y expresó ante la FIA que el país quiere recuperar la carrera que perdió en 1998.
La frase sobre Colapinto concentra la ilusión de los aficionados y será la más recordada de la jornada. Pero el verdadero resultado se medirá en los próximos pasos.
La obra del Gálvez deberá convertirse en una homologación. El respaldo político, en garantías concretas. Y el deseo de recuperar la carrera, en un contrato con la Fórmula 1.
La Fórmula 1 no vuelve solamente porque un Presidente la quiera. Pero es mucho más difícil que vuelva si el Presidente no la quiere. Milei aportó ese respaldo. Ahora faltan el circuito, el promotor, el dinero y el acuerdo que coloque nuevamente al Gran Premio de Argentina en la grilla.
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