Motorsport

El accidente de Lautaro Bertot reabrió el debate sobre seguridad en el automovilismo argentino

La ACTC abrió una investigación para determinar responsabilidades y revisar el funcionamiento -y uso- de los elementos de seguridad.

El fuerte accidente de Lautaro Bertot en el inicio de la temporada 2026 del Turismo Pista dejó al descubierto una combinación inquietante: un desmayo dentro del auto, una salida de pista violenta y la falla -o mal uso- de elementos de seguridad clave. La Asociación Corredores Turismo Carretera, que fiscaliza a la categoría, investiga el caso mientras el foco se traslada del impacto al origen del problema.

UN GOLPE QUE NO FUE “SOLO UN GOLPE”

La imagen fue brutal y, sobre todo, desconcertante. Durante el tercer entrenamiento del la Clase 2 del Turismo Pista, Bertot perdió el control de su auto sin maniobras defensivas visibles, impactó contra el muro y terminó volcado. No hubo corrección, no hubo intento de salvar la situación. El auto simplemente siguió recto.

Días después, a través de su cuenta de Instagram, el piloto de 21 años explicó el motivo: inhalación de gases, desmayo y acelerador trabado. “No me enteré nunca del choque”, escribió. El parte médico confirmó una fisura en la pelvis, lesión que motivó su internación en el Sanatorio Bazterrica y posterior alta médica para regresar a Esquel.

Hasta ahí, el accidente podía leerse como un episodio grave pero contenido. Sin embargo, había un detalle que cambiaría todo.

EL CASCO FUERA DEL LUGAR: UNA IMAGEN QUE NO DEBERÍA EXISTIR

accidente turismo pista

La cámara a bordo mostró algo que en el automovilismo moderno no debería pasar nunca: el casco de Bertot desprendiéndose durante el impacto. Esa secuencia, más que el golpe en sí, encendió las alarmas y activó la investigación de la ACTC.

La pregunta dejó de ser cómo fue el accidente y pasó a ser por qué los sistemas de seguridad no cumplieron su función.

En diálogo con Infobae, el médico de la ACTC, Rodolfo Balinotti, recordó que desde octubre del año pasado existe un criterio claro: la correcta colocación del casco y su anclaje al HANS es responsabilidad del piloto y del equipo. No hay zona gris.

“El casco no puede salir así si está bien ajustado. Para que ocurra, o no estaba prendido o no estaba correctamente ajustado”, explicó. Y fue más allá: consideró muy poco probable que se rompan simultáneamente la cinta del mentón y las correas del HANS.

La ACTC trasladó los elementos de seguridad para su análisis técnico y citó a los rescatistas que asistieron al piloto para reconstruir la escena en el mismo momento posterior al impacto.

¿ERROR HUMANO, FALLA TÉCNICA O ALGO MÁS?

El debate sumó una capa todavía más delicada: la médica. Balinotti deslizó que no habría sido un simple desmayo, sino posiblemente un episodio convulsivo, apoyándose en la postura corporal del piloto antes del impacto.

“Cuando alguien se desmaya, el cuerpo se afloja. Acá se ve un espasmo, una rigidez, una tensión muscular fuerte”, explicó. Incluso mencionó que en las imágenes se observa a Bertot llevar las manos al casco antes del accidente, lo que abre otra hipótesis: que haya intentado quitárselo al sentirse mal.

Sin embargo, desprender también el HANS requiere tiempo y coordinación, lo que vuelve el episodio aún más complejo y alejado de lo normal.

Más allá de lo que determine la investigación, el accidente dejó expuesto un punto sensible: la seguridad no termina en el reglamento, empieza en el hábito cotidiano. Cascos bien ajustados, cintas correctamente tensadas y procedimientos que no se negocian ni por comodidad ni por costumbre.

La propia ACTC reconoce la dificultad de controlar cada detalle en grillas numerosas, pero el caso Bertot demuestra que un solo descuido puede tener consecuencias enormes.

Bertot deberá someterse a estudios médicos más profundos antes de recibir el alta deportiva. El foco ya no está únicamente en la fisura de pelvis, sino en entender qué ocurrió dentro del auto.

La ACTC, en tanto, deberá cerrar una investigación que excede a un piloto y a un accidente puntual. Porque cuando un casco se suelta, el problema deja de ser individual y pasa a ser estructural.

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Fuente
Infobae

Diego Durruty

Soy un periodista con más de 35 años en el ruedo. Arranqué en revistas como CORSA, El Gráfico, Coequipier y SóloTC, pero también me aventuré en el mundo digital en SportsYa!, e-driver.com y kmcero.com. Si eso no te sorprende, también me escuchaste en las radios Rock&Pop y Vorterix.com. Ah, y no puedo olvidar mis coberturas del rally Dakar para la agencia alemana dpa. Hoy en día escribo en Automundo.com.ar y para que no se me escape nada, también conduzco los magazines Dos Tipos Audaces y Motorix en YouTube. ¡No hay quién me pare, amigo!

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