Toto Wolff salió con los tapones de punta
Denunció que Ferrari, Red Bull, Honda y Audi presionan a la FIA para cambiar las reglas de motor tras sospechas sobre una ventaja técnica de Mercedes.

El arranque de la nueva era técnica de la Formula 1 ya tiene su primera tormenta política: Mercedes contra el resto. Así lo aseguró Toto Wolff, el jefe de Mercedes-AMG Petronas Formula One Team que acusó a los otros fabricantes de unidades de potencia de presionar a la Federación Internacional del Automovilismo para modificar las reglas del motor, en medio de sospechas sobre un supuesto vacío reglamentario que beneficiaría al fabricante alemán, que también le entrega sus impulsores a McLaren, Williams y Alpine.
LA VOTACIÓN ELECTRÓNICA Y EL SUPUESTO “VACÍO LEGAL”
La polémica se disparó luego de que la FIA anunciara una propuesta para cerrar un presunto vacío en la reglamentación técnica mediante una votación electrónica. El foco está en las relaciones de compresión y la expansión térmica de componentes del motor.

Algunos competidores habrían insinuado que Mercedes explotó una “zona gris” para obtener ventaja en rendimiento. Wolff no esquivó el tema: “O mantenemos las regulaciones como están o la votación electrónica sigue adelante. Ambas opciones están bien para nosotros”.
Y minimizó el escándalo con una frase directa: “Esto parece una tormenta en un vaso de agua”.
“SE UNIERON CONTRA NOSOTROS”
Más allá de lo técnico, el austriaco puso el acento en la política del paddock. Según su visión, los otros cuatro proveedores de unidades de potencia –Ferrari, Red Bull Powertrains, Honda y Audi– habrían presionado en bloque al organismo rector. “Desarrollas un componente dentro de las reglas y luego todos se unen y dicen que es ilegal. Los reguladores están bajo presión. ¿Es así como debería funcionar?”
Wolff admitió que en la Fórmula 1 esto no es nuevo: “Eso ha pasado los últimos 50 años. Esta vez estamos del lado que recibe la presión. La próxima vez tal vez seamos nosotros quienes nos unamos contra alguien”. Sin dudas, un reconocimiento crudo de cómo opera el poder en la categoría.
COMBUSTIBLE SOSTENIBLE Y RUMORES CRUZADOS

También circularon versiones sobre supuestos problemas de Mercedes para homologar el combustible 100% sostenible exigido por el nuevo reglamento.
Al respecto, Wolff fue categórico: “Nos dijeron que la relación de compresión era ilegal, lo cual es una tontería total. Y ahora surge la historia de que nuestro combustible es ilegal. Quizás mañana inventen algo más”.
Así negó cualquier irregularidad y apuntó contra lo que considera una narrativa inflada en torno a su equipo.
EL TRASFONDO: EMPIEZA UNA NUEVA ERA
La temporada 2026 inaugura un ciclo técnico completamente nuevo en la Fórmula 1, con cambios profundos en las unidades de potencia y en la gestión energética. Cuando el reglamento cambia, el equilibrio de fuerzas también.
Si Mercedes efectivamente hubiera encontrado una ventaja inicial, la presión política era previsible. Si no la encontró, el ruido es parte del juego estratégico previo al primer Gran Premio.
La nueva era todavía no empezó oficialmente y ya se juega su primera batalla fuera de la pista. El 8 de marzo, cuando el semáforo se apague en Australia, hablarán los cronómetros. Pero lo que ocurrió en los últimos días deja algo claro: en Fórmula 1, la ingeniería y la política siempre corren en paralelo. Y esta vez, Mercedes siente que el pelotón se alineó en su contra. El campeonato aún no comenzó. La guerra técnica, sí.



