Historia

El auto británico que enamoró a Enzo Ferrari

El creador de una de las marcas más famosa de la historia tuvo en su garaje varios Mini Cooper, símbolos de la ingeniería británica que admiraba profundamente.

La imagen de Enzo Ferrari suele estar asociada a los rugidos de los motores de competición y a los bólidos rojos que convirtieron a Maranello en leyenda. Sin embargo, detrás del mito, había un hombre que también se dejaba seducir por los encantos de un auto urbano, ingenioso y británico: el Mini Cooper.

El Commendatore, que en su juventud fue piloto, tenía un criterio muy distinto para elegir sus coches de uso diario. En carretera no buscaba caballos desbocados, sino comodidad, practicidad y soluciones de ingeniería que marcaran un antes y un después.

enzo ferrari mini cooper

El motor transversal que ahorraba espacio, la suspensión independiente y la tracción delantera del Mini eran virtudes que Enzo valoraba especialmente, sobre todo en los exigentes inviernos del norte de Italia.

UNA COLECCIÓN CON VARIOS COOPER S

No está del todo claro cuántos Minis pasaron por el garaje de Ferrari. John Cooper, creador del icónico deportivo británico, llegó a afirmar que el italiano tuvo hasta tres modelos Cooper S. Lo que sí está confirmado es que al menos poseyó dos unidades: un Cooper 1100 S, que más tarde regaló a su hijo Piero, y un Mini Cooper 1300 S especial, entregado nada menos que por Sir Alec Issigonis, el padre del Mini.

Ese 1300 S tenía un vínculo directo con el Rally de Montecarlo, donde el modelo escribió páginas gloriosas en los años 60. Fue personalizado con luces antiniebla bajo los faros, un tablero en nogal, asientos deportivos y otras modificaciones que le daban un carácter único.

Enzo Ferrari Mini

Originalmente pintado en rojo, Enzo decidió repintarlo en gris metálico, convencido de que solo los Ferrari podían llevar el color de la pasión. Años después, el coche recuperó el rojo que lo distinguió en sus orígenes.

EL MINI QUE SOBREVIVIÓ AL TIEMPO

El motor del Mini de Ferrari no era el de serie. Recibió mejoras que elevaron su velocidad máxima a 153 km/h, un registro notable para la época. Con el tiempo, el auto pasó a manos de Giuseppe Navone, ganador de la Mille Miglia en 1948 y jefe del equipo de pruebas de Ferrari en coches de producción.

Enzo Ferrari Mini

Lo curioso es que ese mismo Mini sigue existiendo y, según se cuenta, todavía rueda por las calles italianas. Un legado vivo, casi insólito, que conecta a dos gigantes de la historia automotriz: la ingeniería británica más práctica y el genio italiano que elevó el automovilismo a la categoría de mito.

🚗 VUELTA RÁPIDA

¿Enzo Ferrari tuvo Minis en su colección? → Sí, al menos dos, entre ellos un Cooper 1100 S y un Cooper 1300 S especial.
¿Qué tenía de particular el Mini Cooper 1300 S de Enzo Ferrari? → Fue entregado por Alec Issigonis y modificado con tablero de nogal, asientos deportivos y luces antiniebla.
¿Por qué Enzo Ferrari pinto su Mini de gris? → Porque creía que solo los Ferrari podían ser rojos.
¿Aún existe el Mini de Enzo Ferrari? → Sí, pasó a manos de Giuseppe Navone y sigue en uso hoy.

Ads

Diego Durruty

Soy un periodista con más de 35 años en el ruedo. Arranqué en revistas como CORSA, El Gráfico, Coequipier y SóloTC, pero también me aventuré en el mundo digital en SportsYa!, e-driver.com y kmcero.com. Si eso no te sorprende, también me escuchaste en las radios Rock&Pop y Vorterix.com. Ah, y no puedo olvidar mis coberturas del rally Dakar para la agencia alemana dpa. Hoy en día escribo en Automundo.com.ar y para que no se me escape nada, también conduzco los magazines Dos Tipos Audaces y Motorix en YouTube. ¡No hay quién me pare, amigo!

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ads
Volver al botón superior

Adblock detectado

Los anuncios financian nuestro contenido. Considere apoyarnos mediante la inclusión de Automundo en la lista blanca. Solo toma un segundo, es fácil de hacer y no le costará nada. Apreciaríamos su apoyo y gracias por su visita.