La maldición de Fernando Alonso con Honda: datos para creer (y preocuparse)
Aston Martin estrena este año la motorización de la marca japonesa, con la cual el bicampeón español jamás tuvo una buena experiencia.

La “maldición” que persigue a Fernando Alonso con Honda no es un cuento para darle color al paddock de la Fórmula 1. Es un patrón: cada vez que la marca japonesa se cruza en la vida del español, algo se interpone. Y el reencuentro de 2026, ahora con Aston Martin, aparece como otra escena de esa misma película que empezó en 2015.
Honda llega a Aston con el prestigio fresco de sus años ganadores junto a Red Bull, pero aterriza justo cuando la F.1 cambia de era. En 2026 el sistema eléctrico pasa a aportar alrededor del 50% de la potencia, con una dependencia enorme de la batería y de cómo se gestiona la energía.

Y, claro: el primer gran problema del proyecto fue justamente ese. Aston Martin sufrió una falla vinculada a la batería del sistema Honda, lo que condicionó el programa de pruebas del equipo inglés y recortó el rodaje en la pretemporada a un número que no se puede disimular: apenas 2.115 kilómetros. Con ese arranque, el pasado vuelve a sentirse demasiado cercano.
EL ORIGEN DEL TRAUMA: EL “GP2 ENGINE”
La maldición no nació en 2026. Se cocinó lento, entre 2015 y 2017, cuando Alonso apostó por McLaren, que había decidido romper su vínculo con Mercedes para volver a asociarse con Honda con una promesa grande: reflotar la gloria que habían construido juntos en los ‘90.
Pero aquel regreso fue un golpe de realidad. La primera temporada estuvo plagada de problemas de motor y eso dilapidó cualquier chance de ver a Alonso otra vez peleando arriba.
La frustración de Nano explotó en el Gran Premio de Japón de 2015, nada menos que en Suzuka, la casa de Honda. Por radio soltó una frase que quedó para siempre: “Motor de GP2”. Con esas palabras crudas explicó lo que estaba sintiendo después de ser superado por Marcus Ericsson.

Años después, Alonso intentó bajarle el volumen al episodio: dijo que fue una conversación privada con su ingeniero que terminó transmitida, que salió de un lugar de frustración y que probablemente no debería haberlo dicho así. Pero también fue claro en lo esencial: el motor estaba muy mal.
Dicho sin vueltas: la relación Alonso-Honda empezó con una promesa enorme y terminó convertida en meme que ya tiene más de una década… Y el dato que termina de explicar el nivel de frustración es tan simple como demoledor: el mejor resultado de Alonso con motor Honda fue un quinto puesto.
LA MALDICIÓN TAMBIÉN ESTUVO EN INDY
Si la Fórmula 1 no alcanzara para sostener la idea de una maldición, hay un capítulo extra que parece escrito para reforzarla.

En 2017, Alonso debutó en las 500 Millas de Indianápolis con un Andretti Autosport motorizado por Honda. Clasificó quinto, tuvo una actuación brillante y lideró 27 vueltas. Estaba para hacer historia.
Pero a 20 vueltas del final, abandonó por… rotura de motor. Distinta categoría, mismo desenlace. Ahí es donde la palabra “maldición” deja de sonar exagerada y empieza a sonar como estadística.
EL PROBLEMA ES EL MOMENTO
Acá está el punto que vuelve interesante la historia: Honda no es un actor menor. Ya demostró que puede dominar. Su etapa final con Red Bull fue una máquina de ganar, con títulos y una eficiencia que en el paddock se respetaba de verdad.
Pero con Alonso, Honda casi siempre apareció en fase de crecimiento, cuando todo está verde y los problemas aparecen antes que los resultados. Y ahora vuelve a cruzarse con él justo en otro cambio de era, con un reglamento donde el componente más crítico -la batería- está en el centro de la escena.
La “maldición” no necesita magia. Le alcanza con algo más cruel: Alonso parece llegar siempre cuando el ciclo recién está empezando… y no cuando ya está listo para ganar.
TODOS LOS MOTORES USADOS POR ALONSO EN LA F.1
| MOTOR | GP’s | VIC. | POLE | RV |
| Renault | 170 | 17 | 16 | 10 |
| Ferrari | 96 | 11 | 4 | 8 |
| Mercedes | 87 | 4 | 2 | 6 |
| Honda | 56 | – | – | 2 |
| European | 16 | – | – | – |



