Jeremy Clarkson apuntó contra Franco Colapinto y Alpine salió a defenderlo
El exconductor de Top Gear bromeó con sancionar al piloto por ser argentino durante una entrevista en Austin. La escudería, que lo había invitado al Gran Premio, rechazó sus declaraciones y ratificó su apoyo a Franco.

Eleginos como fuente preferida y encontrá más seguido nuestras noticias en Google.
Jeremy Clarkson volvió a meterse en una polémica con la Argentina. Esta vez, el protagonista involuntario fue Franco Colapinto, a quien el exconductor de Top Gear dijo que sancionaría simplemente por su nacionalidad. El comentario, realizado en tono de broma durante una entrevista televisiva en el Gran Premio de Estados Unidos, tuvo una particularidad que terminó agravando la situación: Clarkson estaba en Austin como invitado de Alpine, el equipo del piloto argentino. La reacción de la escudería no tardó en llegar y fue contundente.
Todo ocurrió durante la transmisión de Sky Sports F1, cuando Clarkson conversaba con Martin Brundle, Naomi Schiff y Simon Lazenby sobre diferentes aspectos del campeonato. Al hablar de las posibilidades de Alpine en el Circuito de las Américas, aprovechó la verdadera penalización que recibió Colapinto para hacer uno de sus comentarios provocadores.

“Franco tiene una penalización en la parrilla por ser argentino”, lanzó el británico. Después agregó: “Bueno, yo le daría una por eso”.
La referencia apuntaba a su conflictiva visita a la Argentina en 2014, cuando estuvo en la Patagonia grabando un especial de Top Gear. Aunque pretendió presentar sus palabras como una broma, la alusión a la nacionalidad del piloto provocó una controversia que terminó involucrando directamente a Alpine.
ALPINE TOMÓ DISTANCIA DE CLARKSON Y RESPALDÓ A COLAPINTO
La escudería francesa reaccionó con un comunicado en el que dejó claro que las opiniones del presentador no representan la postura del equipo.
“Desde el equipo Alpine somos conscientes de los comentarios realizados por un invitado del equipo en una reciente entrevista televisiva en Austin”, comienza el mensaje difundido por la escudería.

Alpine explicó que se trató de una opinión personal que no coincide con los valores de amabilidad y respeto que promueve la organización.
Y cerró con una frase que no deja lugar a interpretaciones: “Franco es nuestro piloto y tiene todo nuestro apoyo”.
El equipo no mencionó expresamente a Clarkson, aunque el contexto de su declaración permitió identificar claramente al destinatario.
La respuesta tiene especial importancia porque el presentador británico no estaba en Austin como un visitante más. Había sido invitado por Alpine debido a su vínculo con la escudería, cuya sede de Enstone se encuentra cerca de su granja en Oxfordshire.
Durante la misma entrevista, Clarkson explicó que sigue al equipo desde hace años y que incluso conoce a personas vinculadas laboralmente con la estructura.
Esa cercanía hizo que sus declaraciones resultaran particularmente incómodas. No se trataba de una crítica deportiva al rendimiento de Colapinto, sino de un comentario sobre su nacionalidad realizado por alguien que estaba disfrutando de la hospitalidad de la propia escudería.
EL MANAGER DE COLAPINTO SÍ APUNTÓ A CLARKSON

Quien no tuvo reparos en mencionar a Clarkson fue Jamie Campbell-Walter, manager de Franco Colapinto. “Los comentarios de Jeremy Clarkson sobre la nacionalidad de Franco fueron completamente inaceptables. No hay lugar para observaciones como esta en la Fórmula 1, independientemente de quién las haga o si se pretendían como una broma”, afirmó.
“Hemos trabajado duro para promover el respeto y poner fin a la hostilidad y el abuso. Ese respeto debe ser mutuo. No podemos pedirle a nadie que se comporte de manera responsable mientras aceptamos comentarios como estos de figuras prominentes que visitan nuestro deporte. Franco y sus seguidores merecen algo mejor que esto. No permitamos que esto deshaga el progreso que hemos logrado y elevémonos por encima de los comentarios maliciosos”, dijo.
EL ANTECEDENTE DE JEREMY CLARKSON EN LA PATAGONIA
Para comprender el origen de sus palabras hay que retroceder hasta octubre de 2014, cuando Clarkson, Richard Hammond y James May viajaron al sur argentino para grabar un episodio especial de Top Gear.
La producción terminó envuelta en una fuerte controversia por la patente H982 FKL del Porsche 928 que conducía Clarkson. La combinación fue interpretada como una referencia a 1982 y a las Islas Malvinas, lo que provocó protestas, especialmente de veteranos de guerra.
La situación se agravó en Tierra del Fuego, donde integrantes de la producción denunciaron agresiones y debieron abandonar los vehículos antes de salir del país rumbo a Chile.
En aquel momento, la BBC sostuvo que la matrícula del Porsche era una coincidencia y negó que hubiese sido seleccionada intencionalmente para provocar a los argentinos.
Doce años después, Clarkson volvió a recordar aquel episodio, esta vez utilizando como excusa a un piloto que no tenía ninguna relación con lo sucedido.
El episodio con Clarkson también aparece en un contexto particular. Durante las últimas semanas, Colapinto pidió reiteradamente a sus seguidores que evitaran los ataques y mensajes agresivos contra otros pilotos y miembros de los equipos. El propio argentino explicó que esas conductas perjudican su trabajo y su futuro.
Ahora fue su escudería la que debió salir a defenderlo frente a los comentarios de una figura pública.
Clarkson construyó buena parte de su carrera televisiva sobre la provocación y el humor incómodo. Esa es su marca registrada y difícilmente vaya a cambiarla. Pero esta vez involucró a un piloto de 23 años que nada tuvo que ver con su experiencia de 2014.
Alpine, que lo había invitado a Austin, decidió dejar en claro de qué lado estaba.





