Honda presentó el motor con el que inicia su asociación con Aston Martin
La presentación del motor RA626H marcó el primer acto concreto de la alianza entre la marca japonesa y el equipo británico.
Honda presentó oficialmente el RA626H, el motor con el que la marca japonesa volverá a asumir un rol protagónico en la Fórmula 1 a partir de 2026. No hubo monoplaza, ni tiempos, ni simulaciones públicas. Hubo algo más concreto y, a la vez, más delicado: una unidad de potencia real, expuesta como símbolo de una nueva era técnica.
El acto realizado en Tokio marcó el primer capítulo visible de la alianza con Aston Martin, un proyecto tan ambicioso como cargado de interrogantes, atravesado por un reglamento que reescribirá las reglas del juego y por un pasado que todavía pesa, especialmente para Fernando Alonso.

Tras varios años como proveedor indirecto de Red Bull Racing, la marca japonesa vuelve a firmar un motor propio, desarrollado internamente y con responsabilidad total sobre su rendimiento.
“Queremos ser el número uno del mundo”, fue el mensaje implícito que sobrevoló el evento, alineado con el discurso de Toshihiro Mibe, presidente de Honda, y de Koji Watanabe, máxima autoridad de Honda Racing Corporation. La ambición no se escondió, pero tampoco se la disfrazó de certezas.
EL AVAL DE ASTON MARTIN EN EL ESTRENO
La puesta en escena contó con un respaldo clave: la presencia de Lawrence Stroll, CEO de Aston Martin, quien no dudó en colocar públicamente su ficha sobre Honda.
“Tenemos una fe inquebrantable en la unidad de potencia de Honda y en los ingenieros que la respaldan”, afirmó Stroll ante un auditorio que también incluyó a Stefano Domenicali, responsable de la F.1. En un paddock donde las alianzas suelen blindarse con silencios, la frase funcionó como un gesto político: Honda será socio estructural, no proveedor circunstancial.
RA626H Y EL NUEVO REGLAMENTO: UN DESAFÍO DISTINTO

El motor nace bajo el paraguas del nuevo reglamento técnico 2026, uno de los más disruptivos de la historia reciente de la Fórmula 1. El RA626H prescinde del MGU-H, el sistema de recuperación de energía del escape que caracterizó a la era híbrida actual, y se apoya en un componente eléctrico mucho más relevante, con una distribución de potencia cercana al 50% entre combustión interna y energía eléctrica.
Este cambio altera por completo la arquitectura del motor, la gestión térmica, la integración con el chasis y la estrategia de carrera. Honda lo sabe y no lo oculta.
“Las regulaciones son extremadamente exigentes. Es difícil. Es un reto. Por eso queremos asumirlo”, reconoció Watanabe. Desde la fábrica de Sakura, explicó, se trabaja intensamente en bancos de pruebas y test de fiabilidad, con un margen de tiempo acotado y una presión que no admite errores estructurales.
EL CONTEXTO INEVITABLE: ALONSO Y HONDA

Aunque la presentación giró en torno al motor, la figura de Alonso estuvo presente de manera tácita. El RA626H será el corazón del monoplaza que impulsará al bicampeón español en 2026, reeditando una relación que entre 2015 y 2017 dejó más frustraciones que resultados.
Hoy, el escenario es otro. Honda llega con una estructura técnica consolidada, Aston Martin con ambición de equipo grande y Alonso con un rol central en el desarrollo. No se habló de revancha, pero el subtexto fue evidente: este motor también carga con una cuenta pendiente.
Honda dejó en claro que el desafío del RA626H no se limita al hardware. El nuevo reglamento abre una batalla paralela en combustibles y lubricantes, donde Aston Martin trabajará junto a Aramco y Valvoline.
En un contexto donde la eficiencia energética será determinante, cada avance químico puede traducirse en ventaja deportiva. No es casual que Honda ya haya expresado reparos sobre algunos desarrollos iniciales de Mercedes, su rival histórico en esta nueva etapa.
El calendario ya corre: Aston Martin pondrá su nuevo auto en pista en los tests privados de Montmeló a fines de enero, lo presentará oficialmente el 9 de febrero en Dammam y llegará a Melbourne con un proyecto que todavía está en construcción.
Por ahora, Honda dejó una certeza: la era 2026 empezó con un motor sobre el escenario. Todo lo demás, como siempre, se escribirá cuando el semáforo se apague.



