
Garagisti & Co. GP1: el hypercar old school que desafía la era híbrida
Con monocasco de carbono, un V12 atmosférico de 6,6 litros y caja manual Xtrac, el GP1 se planta como un manifiesto de conducción pura.
En tiempos de híbridos, pantallas gigantes y asistentes que lo hacen casi todo, Garagisti & Co. decidió ir a contramano con el GP1: un hypercar totalmente analógico, con un V12 atmosférico y caja manual de seis marchas, construido sobre monocasco de carbono y afinado por un consorcio de especialistas del deporte motor. No es un ejercicio de nostalgia: es una declaración de principios. ¿La promesa? Devolver el protagonismo al conductor con una máquina ligera (1.000 kg en seco), sensorial y hecha a medida.
Garagisti & Co. nace con una ambición clara: “poner el alma de vuelta en el asiento del conductor” en un mercado dominado por la electrónica y la hibridación. El GP1 no busca cifras imposibles ni récords de Nürburgring; su valor diferencial está en la experiencia, desde la respuesta mecánica del V12 hasta el tacto de una palanca manual. El proyecto sugiere un retorno al placer de manejo sin filtros, con ingeniería de pista aplicada a un gran turismo utilizable.
EL GP1 AL DETALLE

En el centro del GP1 hay un V12 de 6,6 litros desarrollado a medida por Italtecnica Srl (referentes italianos en powertrains de competición). Entrega 800 CV a 9.000 rpm y más de 700 Nm de par. El envío de potencia es longitudinal al eje trasero mediante caja manual de 6 marchas Xtrac, una rareza en la era de los dobles embragues. El objetivo declarado no es solo rendimiento, sino banda sonora mecánica “de otra época” y conexión hombre–máquina.
El chasis recurre a monocasco de carbono con desarrollo de DEXET Technologies. Bajo la piel, el empaquetado permite difusores traseros gigantes para efecto suelo real en un auto de calle. La meta: downforce útil y estable sin recurrir a alas desmedidas.

El estilo –firmado por Ángel Guerra (ex Bugatti y Rimac)- mezcla escultura sensual con referencias a la era wedge: algunos verán ecos de Stratos Zero o Countach, pero el conjunto se siente orgánico y atemporal. La parte superior celebra la forma; la inferior, la función.
INTERIOR: BELLEZA, SENCILLEZ, PROPÓSITO
Cabina biplaza sin pantallas dominantes ni “gadgets” superfluos. Ventilación integrada sin ductos a la vista, ergonomía centrada en el conductor y controles donde deben estar. La consigna del equipo de diseño fue explícita: “No pantallas sobredimensionadas. No artificios. Vos, la máquina y la ruta.”

Aunque nace con ADN de circuito, el GP1 declara ser un GT utilizable: 1.000 kg en seco, ruido de cabina medido, espacio para equipaje y confort suficiente para viajes largos. Apretando el ritmo, promete transformarse en algo más visceral y crudo.
EXCLUSIVIDAD, PRECIO Y “OPEN DOORS”
Habrá solo 25 unidades para calle, hechas a medida en el Reino Unido. Precio: unos tres millones de dólares. Los primeros 12 comitentes ingresan al programa “Open Doors”: encuentros íntimos en Reino Unido y Europa con ingenieros y diseñadores, acceso al proceso de creación, e influencia real en decisiones de detalle.