
La Fórmula 1 estudia volver al reabastecimiento y a los motores V8 desde 2031
Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, aseguró que el reabastecimiento está bajo análisis dentro del plan para una nueva generación de motores más simples y accesibles.
La Fórmula 1 podría volver a discutir una de las medidas más sensibles de su historia reciente: el reabastecimiento de combustible durante las carreras. Mohammed Ben Sulayem, presidente de la Federación Internacional del Automóvil, aseguró que la posibilidad está siendo estudiada dentro del plan para que la categoría cambie a motores V8 aspirados desde 2031. El objetivo central sería reducir costos, simplificar la tecnología y limitar la dependencia de los equipos cliente respecto de los grandes fabricantes.
La idea aparece en medio del debate por el futuro técnico de la F.1 después de la actual etapa híbrida. Los V8 aspirados serían más livianos y más económicos que los actuales V6 turbo híbridos, pero también necesitarían más combustible. Ese punto abre dos caminos: autos con tanques más grandes, lo que podría anular parte de la reducción de peso, o el regreso del reabastecimiento en carrera.
EL REABASTECIMIENTO VUELVE A ESCENA

El reabastecimiento fue eliminado de la Fórmula 1 después de 2009 por motivos de seguridad, costos y sustentabilidad. Además del riesgo de incidentes en boxes, implicaba trasladar equipos pesados alrededor del mundo. Ahora, la FIA analiza si puede volver bajo otro formato, con combustibles sustentables y una integración distinta con la electrificación.
Ben Sulayem fue prudente al hablar del tema. El presidente de la FIA dijo que “el reabastecimiento está siendo estudiado”, pero aclaró que “todavía no hay una decisión tomada”. También planteó que la categoría podría evaluar una mayor electrificación que el 10% mencionado como referencia inicial.
V8, MENOS COSTOS Y UN PROVEEDOR INDEPENDIENTE

El otro punto fuerte del plan es el posible regreso de los motores V8 aspirados. Ben Sulayem ya había señalado en mayo que esa arquitectura llegaría a la F.1 para 2031, con la posibilidad de adelantar el cambio un año si existiera acuerdo. La FIA considera que esos motores serían bastante más accesibles que las unidades actuales.
La propuesta también incluye una idea con impacto político: limitar a los fabricantes a suministrar motores a un solo equipo y crear una alternativa accesible mediante un proveedor independiente aprobado por la FIA. Hoy Mercedes provee a cuatro equipos y Ferrari a tres, un esquema que da a los grandes fabricantes una influencia considerable dentro de la categoría.
Ben Sulayem comparó esa figura con proveedores independientes de otras épocas, como Cosworth. La intención sería evitar que un fabricante pueda condicionar a un equipo cliente en decisiones reglamentarias o estratégicas.
UNA DISCUSIÓN QUE RECIÉN EMPIEZA

Por ahora, no hay una decisión definitiva. La FIA analiza alternativas para la próxima generación reglamentaria y el regreso del reabastecimiento aparece como una consecuencia posible del cambio a motores V8. El punto técnico es simple: si los motores consumen más, la F.1 debe elegir entre cargar más combustible desde la largada o permitir paradas para reabastecer.
El punto político es más profundo. La FIA busca motores más baratos, autos más livianos y una estructura de proveedores que no deje a los equipos cliente atados al poder de los fabricantes. Pero cualquier cambio de esta magnitud deberá atravesar negociaciones con equipos, motoristas, la propia Fórmula 1 y los socios comerciales de la categoría.
La Fórmula 1 todavía está lejos de confirmar el regreso del reabastecimiento. Pero el hecho de que la FIA lo esté estudiando ya marca un cambio de época: la categoría empieza a mirar más allá de la actual era híbrida y vuelve a poner sobre la mesa conceptos que parecían cerrados, desde los V8 aspirados hasta las estrategias de combustible en carrera.
Discover more from AUTOMUNDO
Subscribe to get the latest posts sent to your email.





