
EBRO: Otro fabricante que desembarca en el Rally Dakar
La marca española anuncia su regreso a la mítica carrera con un equipo oficial y un 4x4 bajo normativa T1+.
Eleginos como fuente preferida y encontrá más seguido nuestras noticias en Google.
EBRO vuelve al desierto. Pero esta vez no como experimento, sino como contendiente serio. La histórica marca española, que renació en 2023 y comenzó a vender sus vehículos a finales de 2024, participará oficialmente en el Rally Dakar 2026 con un equipo propio y un vehículo bajo especificación T1+, la máxima categoría de coches del Mundial FIA de Rally-Raid (W2RC). Será un paso mayúsculo en su nueva era, una apuesta de alto riesgo y alto impacto para consolidar su lugar en el mapa automotor global.
UN REGRESO CON HISTORIA
No es la primera vez que EBRO pisa el Dakar. En 2022, la marca participó como vehículo 0 con un SSV eléctrico, en lo que fue una acción pionera bajo el paraguas de Dakar Future, el programa impulsado por ASO para promover tecnologías limpias. Aquel gesto simbólico fue el primer latido de una marca que aún no había regresado formalmente al mercado, pero ya soñaba con el barro, las dunas y el fuego cruzado del rally más duro del mundo.

Hoy, cuatro años después, EBRO vuelve al Dakar transformada: ya no es solo una marca con pasado, sino una empresa con presente y ambiciones claras. “Competir en desiertos inhóspitos nos permitirá poner a prueba y superar nuestros límites”, aseguró Pedro Calef, CEO de EBRO Motors, al anunciar esta incursión en la elite del rally-raid.
“Estamos entusiasmados por volver al Dakar. Es la prueba de motor más extrema del mundo, y para EBRO representa una oportunidad fantástica para seguir explorando nuevos desafíos que exigen espíritu de sacrificio, trabajo en equipo, valentía y determinación”.
COMPETIR CONTRA LOS GRANDES
La categoría T1+ del Rally Dakar no es terreno para improvisados. Allí compiten los gigantes como Ford, Toyota, Dacia y otros equipos de vanguardia que han elevado la vara técnica y deportiva del rally. Para EBRO, inscribirse en esta división representa una declaración de ambición, un movimiento que apunta tanto a visibilidad como a validación tecnológica.
Aunque aún no se ha revelado el diseño del prototipo 4×4 que EBRO llevará a Arabia Saudita en enero de 2026, se sabe que será desarrollado bajo los más altos estándares del W2RC. El objetivo: completar la prueba, ganar experiencia y escalar posiciones en futuras ediciones.
EBRO, la pick-up que vuelve en modo eléctrico y quiere conquistar el Dakar
La participación de EBRO en la T1+ también marcará un hito para la industria española, que pocas veces ha tenido representación en la categoría superior del Dakar con marca nacional. El contexto, entonces, le da a este anuncio una dimensión que trasciende lo deportivo: se trata de una apuesta estratégica por posicionar a EBRO como símbolo de innovación, resiliencia y orgullo industrial.
El retorno al Dakar llega, además, en un momento de expansión para EBRO. En solo siete meses desde su relanzamiento comercial, abrió 60 concesionarios y presentó tres modelos urbanos (S800, S700 y S400), generando uno de los debuts más exitosos de la automoción reciente en España.
Con más de 70 años de historia, EBRO fue en su momento un ícono de la motorización agrícola e industrial en España. Ahora, su ADN robusto se reinterpreta para el siglo XXI, adaptado a la movilidad urbana, la conectividad y los desafíos tecnológicos.
Sin embargo, el espíritu de esfuerzo, sacrificio y resistencia que definió a la marca en sus orígenes sigue vivo. En este sentido, el Rally Dakar es más que un desafío deportivo: es el escenario ideal para encarnar ese legado y mostrar que EBRO ha vuelto para quedarse, no solo en las ciudades, sino también donde el barro se mezcla con los sueños.





