Fórmula 1

BYD mira la Fórmula 1 y Christian Horner aparece como pieza clave del proyecto

El gigante chino evalúa crear un equipo propio como duodécima estructura de la parrilla, mientras la FIA y la F1 miran con interés una propuesta que podría abrirle la puerta definitiva a China en el campeonato.

BYD, uno de los gigantes chinos de la industria automotriz, analiza una posible entrada a la Fórmula 1 y Christian Horner aparece como una figura central en las conversaciones iniciales. Según un informe de Planet F1, el exjefe de Red Bull mantuvo una serie de reuniones con Stella Li, vicepresidenta de BYD, mientras la marca evalúa distintos caminos para incorporarse a la categoría. La opción más ambiciosa sería crear un equipo propio y convertirse en el duodécimo participante de la parrilla.

El proyecto todavía está en una etapa preliminar y no existe una aprobación formal. Ese punto es importante: BYD no tiene hoy una plaza confirmada en la Fórmula 1. Lo que sí aparece sobre la mesa es un interés real. Stella Li ya había reconocido contactos con Stefano Domenicali, presidente y CEO de la F1, y admitió que la empresa está “discutiendo” la posibilidad de ingresar al campeonato como una manera de poner a prueba su tecnología.

ALPINE FUE LA PRIMERA PUERTA DE ENTRADA

¿BYD quiere entrar en la Fórmula 1?

La primera puerta que apareció en el radar fue Alpine. Según Planet F1, BYD llegó a estar vinculada a la disputa por el 24% de las acciones del equipo francés que pertenece a Otro Capital. En esa negociación también fueron mencionados el propio Horner y Mercedes, actual proveedor de motores de la escudería francesa. Sin embargo, el mismo informe señala que el foco actual de BYD no estaría en comprar una participación minoritaria, sino en explorar la posibilidad de construir una estructura nueva.

La diferencia no es menor. Comprar una parte de Alpine permitiría entrar en una estructura existente, pero con poder limitado. Crear un equipo propio sería mucho más complejo, más caro y más lento, aunque también le daría a BYD una identidad completa dentro de la Fórmula 1. Es el camino que siguió Cadillac, que se incorporó en 2026 como el undécimo equipo de la parrilla, con respaldo de General Motors y TWG Motorsports.

EL ROL DE CHRISTIAN HORNER

Christian Horner Alpine
Foto: Mark Thompson/Getty Images/Getty Images/Red Bull Content Pool.

El nombre de Christian Horner cambia el volumen de la historia. El británico fue despedido por Red Bull en julio de 2025, después de dos décadas al frente del equipo, y fue reemplazado por Laurent Mekies. Bajo su conducción Red Bull ganó ocho campeonatos de pilotos y seis de constructores, una hoja de servicios que lo convierte en uno de los dirigentes más exitosos de la historia moderna de la Fórmula 1.

Horner formalizó su salida de Red Bull en septiembre de 2025 y su acuerdo le permitiría volver a trabajar en la F.1 desde la primavera boreal de 2026. Tras el período de restricción, Horner quedó habilitado para regresar a la categoría desde el 8 de mayo de 2026.

Su experiencia construyendo Red Bull desde la antigua base de Jaguar hasta convertirlo en potencia mundial podría resultar atractiva para un fabricante que, si decide entrar, necesitará estructura, credibilidad, liderazgo y una narrativa fuerte desde el primer día.

Planet F1 informó que Horner viajó a Cannes, en el sur de Francia, para reunirse con Stella Li durante un evento de BYD. Según esa publicación, ambos mantuvieron varias reuniones durante dos días y la ejecutiva se mostró “muy entusiasmada” con la posibilidad de entrar en la Fórmula 1.

POR QUÉ LA FÓRMULA 1 PUEDE MIRAR A CHINA DE OTRA MANERA

cómo será la Fórmula 1 de 2027
Foto: Prensa Pirelli/Sam Bagnall/Sutton Images.

El caso BYD aparece en un momento particular para la Fórmula 1. La categoría ya aceptó la llegada de Cadillac como undécimo equipo para 2026, después de un proceso largo y bastante áspero. Pero una eventual propuesta china podría tener otra lectura comercial, especialmente por el peso de ese mercado para la industria automotriz y para la expansión global de la F.1.

Mohammed Ben Sulayem, presidente de la Federación Internacional del Automóvil, ya se mostró abierto a la posibilidad de un equipo chino si la propuesta correcta aparece. El ex piloto sostuvo que no se trata de completar la parrilla “solo por completarla”, sino de encontrar un proyecto que agregue valor a la sostenibilidad del negocio y a la longevidad del campeonato. También afirmó que, si una propuesta china recibiera aprobación de la FOM, podría hacer más lucrativa la entrada de China a la categoría.

BYD podría canalizar una eventual aplicación a través de Yangwang, su marca de lujo y performance. Esa posibilidad todavía pertenece al terreno de la especulación, pero encaja con una lógica habitual en la F.1: entrar no solo con la marca madre, sino con una submarca capaz de sostener un relato deportivo más aspiracional.

TECNOLOGÍA, MERCADO Y PODER

La explicación de Stella Li sobre el interés de BYD en la Fórmula 1 va más allá del marketing. La ejecutiva dijo que le gusta la F.1 porque tiene que ver con “pasión y cultura” y porque la gente sueña con estar allí. También afirmó que una llegada a la categoría permitiría “poner a prueba” la tecnología de BYD.

Ahí aparece uno de los puntos más interesantes. La Fórmula 1 2026 estrenó una nueva era técnica con mayor peso de la parte eléctrica en las unidades de potencia, un escenario que puede resultar atractivo para una compañía fuertemente asociada a electrificación, baterías y vehículos de nueva energía.

Para BYD, entrar a la F1 no sería solo poner un logo en un auto. Sería discutir reputación tecnológica en el escenario más visible del automovilismo mundial. Para la F.1, en cambio, un equipo chino significaría abrir una nueva ventana comercial en un mercado enorme, con una automotriz que ya tiene peso global y expansión internacional.

UN PROYECTO FUERTE, PERO TODAVÍA SIN BANDERA VERDE

La diferencia entre rumor caliente y proyecto real en Fórmula 1 suele medirse en cientos de millones de dólares, acuerdos políticos, infraestructura, personal técnico, suministro de motores y aceptación comercial. Y ahí todavía falta muchísimo.

Lo concreto es que la Fórmula 1 ya no es solo una categoría de equipos históricos y fabricantes europeos. Con Cadillac en la grilla desde 2026 y BYD mirando desde China, el campeonato vuelve a funcionar como tablero geopolítico de la industria automotriz. Horner, mientras tanto, aparece donde más cómodo se mueve: cerca del poder, cerca de una oportunidad y lejos de cualquier rol menor.

Si BYD decide avanzar, la pregunta ya no será solo si China puede tener un equipo de Fórmula 1. La pregunta será si la F.1 está preparada para abrirle la puerta a un gigante que no quiere mirar desde afuera.

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Diego Durruty

Soy un periodista con más de 35 años en el ruedo. Arranqué en revistas como CORSA, El Gráfico, Coequipier y SóloTC, pero también me aventuré en el mundo digital en SportsYa!, e-driver.com y kmcero.com. Si eso no te sorprende, también me escuchaste en las radios Rock&Pop y Vorterix.com. Ah, y no puedo olvidar mis coberturas del rally Dakar para la agencia alemana dpa. Hoy en día escribo en Automundo.com.ar y para que no se me escape nada, también conduzco los magazines Dos Tipos Audaces y Motorix en YouTube. ¡No hay quién me pare, amigo!

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