Romain Grosjean revive su historia en la Fórmula 1 con un regreso inesperado
Cinco años después de su accidente en el GP de Bahrein, el francés tendrá su esperado reencuentro con un monoplaza de la máxima categoría.
Romain Grosjean volverá a sentir lo que es subirse a un Fórmula 1. El francés de 39 años conducirá este viernes un VF-23 de Haas en el circuito de Mugello (Italia), en lo que será su primera experiencia con un monoplaza de la categoría desde el dramático accidente del Gran Premio de Bahrein de 2020.
El anuncio lo realizó el propio equipo Haas en sus redes sociales, confirmando un momento con fuerte carga simbólica. “Decir que estoy emocionado por volver al volante de un coche de Fórmula 1 sería quedarse corto. No puedo creer que hayan pasado casi cinco años, pero volver con mi antiguo equipo es realmente algo especial”, expresó Grosjean.

El galo también reveló que usará un casco diseñado por sus hijos, pensado para lo que iba a ser su despedida oficial en Abu Dhabi 2020. “Por fin voy a poder estrenarlo en un coche de Fórmula 1 el viernes”, celebró. El detalle aporta una cuota de emotividad extra a una jornada que trasciende lo deportivo.
EL RECUERDO IMBORRABLE DE BAHREIN
El 29 de noviembre de 2020, Grosjean protagonizó uno de los accidentes más estremecedores de la Fórmula 1 moderna. En la primera vuelta del GP de Bahrein, su Haas impactó contra las barreras, se partió en dos y quedó envuelto en fuego durante casi 30 segundos. Milagrosamente, el piloto logró escapar gracias a la ayuda de los comisarios médicos. Las imágenes recorrieron el mundo y lo convirtieron en símbolo de supervivencia.
Grosjean sufrió quemaduras en sus manos y debió ser operado. Ya sabía que su contrato con Haas no sería renovado, y aquella carrera terminó marcando su despedida involuntaria de la Fórmula 1.
Romain Grosjean sufrió un impacto de 67 G y estuvo 27 segundos en el fuego
UN REGRESO SIMBÓLICO
“Estoy absolutamente emocionado por recibir a Grosjean de nuevo en un coche de Fórmula 1 por primera vez en cinco años, pero especialmente orgulloso de que regrese en uno de nuestros coches. Es lo más apropiado”, destacó Ayao Komatsu, director del equipo estadounidense.
Hoy, el regreso de Grosjean a bordo de un Haas en Mugello representa mucho más que un test: es la reivindicación de una historia interrumpida por el fuego y el renacer de un piloto que nunca dejó de estar vinculado al automovilismo, tanto en IndyCar como en el recuerdo imborrable de la Fórmula 1.





