Cómo llevar a los chicos al colegio con mayor seguridad: siete hábitos clave

Salir con tiempo, guardar el celular, revisar los cinturones y elegir correctamente dónde detenerse son decisiones simples que ayudan a reducir riesgos. Por qué los recorridos cortos y conocidos también exigen máxima atención.

Son las 7.40. Falta poco para que cierre el portón, la mochila quedó en el asiento trasero, llega un mensaje del trabajo y desde atrás preguntan si hoy había que llevar ropa de gimnasia. El colegio está a pocas cuadras y el camino es el mismo de todos los días. Precisamente por eso puede aparecer un riesgo difícil de advertir: manejar en piloto automático.

La repetición produce un fenómeno conocido como habituación. Cuando el cerebro se enfrenta una y otra vez a la misma situación, deja de procesarla como algo nuevo y reduce su nivel de alerta. Al volante, esa familiaridad puede llevar a minimizar decisiones que parecen menores: contestar una notificación, salir apurado, no controlar los cinturones o detenerse en doble fila porque “es solo un minuto”.

“Muchas veces asociamos el peligro con un viaje largo o con la ruta. Sin embargo, los traslados cotidianos también exigen la misma atención. La experiencia no reemplaza a la concentración y la rutina no elimina el riesgo”, explica Fernando Rodríguez, gerente de Siniestros de ATM Seguros.

EL HORARIO ESCOLAR TAMBIÉN EXIGE ATENCIÓN

cómo llevar a los chicos al colegio de manera segura

El Informe de Siniestralidad Vial Fatal 2025, elaborado por la Dirección de Estadística Vial del Observatorio Vial de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, registró de manera preliminar 3.255 siniestros fatales y 4.060 víctimas fatales en la Argentina.

El documento identifica dos franjas con mayor siniestralidad: entre las 6 y las 7 de la mañana y entre las 20 y las 21. La ANSV señala que esos momentos coinciden con horarios de inicio y finalización de actividades laborales, educativas y sociales. El informe no atribuye los hechos específicamente a los traslados escolares, pero sí expone los riesgos presentes durante la movilidad cotidiana.

Además, aunque el 51% de los siniestros fatales ocurrió en rutas, el 25% se produjo en calles y el 17% en avenidas. Es decir, una parte importante sucedió en los mismos entornos urbanos que millones de familias recorren todos los días.

Tomando como base las recomendaciones elaboradas por especialistas de ATM Seguros, estos son siete hábitos que permiten ordenar la rutina y reducir distracciones durante el viaje al colegio.

1) SALIR CINCO MINUTOS ANTES

cómo llevar a los chicos al colegio de manera segura

Cinco minutos no parecen demasiado, pero pueden cambiar por completo la manera de manejar. Contar con un pequeño margen reduce la ansiedad, evita aceleraciones innecesarias y permite resolver con calma un semáforo perdido, una calle congestionada o una demora inesperada.

El apuro también favorece decisiones equivocadas: estacionar en doble fila, detenerse en una esquina, apurar un cruce o revisar el celular mientras el tránsito avanza lentamente. Salir antes no acorta el camino, pero ayuda a recorrerlo mejor.

2) HACER UNA PAUSA DE SEGURIDAD ANTES DE ARRANCAR

Antes de poner el auto en movimiento conviene dedicar unos segundos a cuatro controles básicos:

  • Todos los ocupantes deben tener colocado correctamente el cinturón o el sistema de retención infantil correspondiente
  • Las puertas deben estar bien cerradas
  • Los espejos tienen que estar regulados
  • El celular debe quedar guardado y fuera del alcance de quien conduce

La revisión demanda menos tiempo que elegir una canción. La diferencia es que puede evitar que una corrección pendiente se convierta en una distracción una vez iniciado el viaje.

3) NO SUBESTIMAR EL RECORRIDO CONOCIDO

Conocer cada esquina no vuelve más seguro al trayecto. Un auto puede salir de un garaje, una bicicleta aparecer desde un punto ciego o un peatón cruzar entre vehículos estacionados. Las condiciones cambian aunque el camino sea siempre el mismo.

La familiaridad debería servir para anticipar zonas conflictivas -una escuela, una parada de colectivo o una intersección con poca visibilidad- y no para bajar la atención.

4) GUARDAR EL TELÉFONO ANTES DE SALIR

cómo llevar a los chicos al colegio de manera segura

Evitar el celular no significa solamente no escribir mensajes. Leer una notificación, mirar quién llama, cambiar una dirección en el navegador o seleccionar música también desvía la vista y la atención.

La mejor decisión es preparar la navegación antes de arrancar, activar el modo que silencia las notificaciones y dejar el dispositivo en un lugar donde no invite a mirarlo. Si aparece algo urgente, corresponde detenerse en un sitio permitido y seguro.

5) ENSEÑAR SEGURIDAD VIAL CON EL EJEMPLO

Los chicos aprenden observando. Respetar el semáforo, utilizar las luces de giro, ceder el paso, mantener una velocidad adecuada y esperar con paciencia también forman parte de su educación vial.

Pedirles que usen el cinturón mientras el adulto revisa mensajes en cada semáforo transmite una contradicción bastante fácil de detectar. La conducta cotidiana suele dejar una enseñanza más duradera que cualquier explicación.

6) ELEGIR EL LADO SEGURO PARA SUBIR Y BAJAR

cómo llevar a los chicos al colegio de manera segura

Siempre que sea posible, los chicos deben descender por el lado de la vereda. Antes de abrir la puerta hay que comprobar que no se acerquen bicicletas, motos u otros vehículos.

También conviene elegir un lugar permitido aunque obligue a caminar algunos metros. La doble fila reduce la visibilidad, interrumpe el tránsito y expone a los chicos a bajar directamente sobre la calzada. Ahorrarse media cuadra puede crear un problema bastante más grande.

7) EVITAR QUE LA RUTINA DECIDA POR QUIEN MANEJA

Cada viaje necesita una lectura nueva. El clima, la luz, el tránsito y el comportamiento de los demás cambian todos los días. La experiencia permite reconocer riesgos con mayor rapidez, pero pierde valor cuando se transforma en exceso de confianza.

Una buena práctica consiste en identificar conscientemente qué cambió antes de iniciar el recorrido: lluvia, niebla, obras, mayor movimiento alrededor de la escuela o una calle bloqueada. Ese ejercicio sencillo ayuda a salir del automatismo.

UNA REVISIÓN QUE DEMANDA APENAS 15 SEGUNDOS

Antes de arrancar, la secuencia puede resumirse en cuatro preguntas:

  • ¿Todos tienen colocado el cinturón o el sistema de retención adecuado?
  • ¿Las puertas están cerradas y los espejos bien regulados?
  • ¿El celular quedó guardado?
  • ¿Hay tiempo suficiente para llegar sin apuro?

Para un chico, el viaje al colegio también es una clase. No ocurre frente a un pizarrón: empieza cuando ve al adulto guardar el teléfono, esperar el semáforo, abrocharse el cinturón y buscar la vereda para que pueda bajar. La educación vial comienza mucho antes de obtener la primera licencia. Comienza cada mañana, apenas se enciende el motor.


Descubrí más de AUTOMUNDO

Suscribite para recibir las entradas más recientes en tu correo electrónico.

Ads

Sil Rocca

Creadora de contenidos y generadora de ideas. Disfruto a pleno de todo aquello que se mueva rápido: motos, autos, patines y running. Fanática de buscar soluciones en todos los terrenos. Cuestionadora desde la cuna. Me gustar ayudar a tomar elecciones favorables para todos. Entrenadora personal por naturaleza.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ads
Volver al botón superior

Adblock detectado

Los anuncios financian nuestro contenido. Considere apoyarnos mediante la inclusión de Automundo en la lista blanca. Solo toma un segundo, es fácil de hacer y no le costará nada. Apreciaríamos su apoyo y gracias por su visita.