
Lamborghini Temerario Tricolore: Italia a 343 km/h
Quince años después del Gallardo LP 550-2 Tricolore, Lamborghini recuperó la denominación para una configuración a medida de su nuevo superdeportivo híbrido.
Quince años alcanzaron para cambiar por completo el significado de un Lamborghini de motor central. Cuando apareció el Lamborghini Gallardo LP 550-2 Tricolore, en 2011, la marca italiana todavía celebraba la combinación de un V10 aspirado y la tracción trasera. En 2026, la misma denominación regresa sobre un Temerario con motor V8 biturbo y tres propulsores eléctricos. La bandera es la misma; el mundo que existe debajo de ella, definitivamente no.
Presentado durante la Monterey Car Week, el Lamborghini Temerario Tricolore no es una nueva versión de producción ni una evolución mecánica. Es una configuración exclusiva desarrollada por el Centro Stile y finalizada mediante Ad Personam, el programa de personalización de la compañía.
Su objetivo es doble: recuperar un nombre utilizado por última vez hace 15 años y demostrar que la personalización puede intervenir sobre el auto como un proyecto integral, no simplemente como una lista de colores, tapizados y costuras.
EL REGRESO DEL NOMBRE TRICOLORE

El antecedente directo es el Lamborghini Gallardo LP 550-2 Tricolore, creado en 2011 para conmemorar el 150° aniversario de la unificación de Italia. Aquella serie especial llevaba una franja verde, blanca y roja que recorría longitudinalmente la carrocería y reaparecía dentro del habitáculo.
El nuevo Temerario evita copiar esa fórmula. La referencia italiana está presente, pero forma parte de una composición bastante más elaborada. El sector inferior de la carrocería utiliza Blu Marinus Shiny, un azul profundo que cambia con la incidencia de la luz, mientras el Bianco Monocerus cubre las superficies superiores, incluidas partes de las puertas y los guardabarros.
Los retrovisores, las llantas, la cubierta del motor y distintos sectores de la parte trasera están terminados en Nero Noctis brillante. Las pinzas de freno rojas aportan otro contraste y el vínculo más explícito con Italia aparece sobre el capot, mediante un gráfico verde, blanco y rojo.
No es una elección casual. El tratamiento bicolor marca el perfil ascendente que nace en los pasos de rueda delanteros, atraviesa las puertas y termina en los hombros traseros. También destaca las luces diurnas hexagonales, las superficies aerodinámicas funcionales y el motor expuesto, tres rasgos centrales del lenguaje visual del Temerario.
UN INTERIOR HECHO COMO UNA PIEZA ÚNICA

La temática continúa en el habitáculo, aunque sin convertirlo en una bandera con asientos. La base es Nero Ade, acompañada por costuras de contraste Rosso Alala y el motivo hexagonal que Lamborghini utiliza como firma visual desde hace décadas.
La configuración incorpora una silueta específica del Temerario en el revestimiento posterior de la cabina y la palabra Tricolore bordada sobre los paneles de las puertas. Colores, materiales, gráficos y terminaciones fueron trabajados como una sola composición.
Ese enfoque es, en realidad, la razón de ser del proyecto. Lamborghini no comunicó un precio, una cantidad de unidades ni un plan para ofrecer el Tricolore como serie limitada. Lo presentó como una configuración a medida capaz de exhibir el alcance creativo de Ad Personam.
QUÉ CAMBIA EN LA MECÁNICA DEL TEMERARIO TRICOLORE

Nada. Y conviene decirlo sin vueltas: el apellido Tricolore no agrega potencia, reduce peso ni modifica la aerodinámica. Debajo de la personalización conserva exactamente la arquitectura del Temerario convencional.
El sistema híbrido enchufable combina un V8 biturbo de 4,0 litros desarrollado en Sant’Agata Bolognese con tres motores eléctricos. El propulsor térmico entrega 800 CV, puede alcanzar las 10.000 rpm y utiliza soluciones como cigüeñal plano y bielas de titanio. La potencia conjunta llega a 920 CV.
Uno de los motores eléctricos está ubicado entre el V8 y la caja de doble embrague y ocho marchas. Los otros dos impulsan el eje delantero, permiten disponer de tracción integral y gestionan el reparto de torque entre las ruedas. La batería tiene 3,8 kWh de capacidad y está instalada en el túnel central.
El Tricolore conserva la misma aceleración de 0 a 100 km/h en 2,7 segundos y una velocidad máxima de 343 km/h.
UNA BANDERA SOBRE LA NUEVA ERA HÍBRIDA

El Lamborghini Temerario Tricolore no es más rápido que cualquier otro Temerario ni inaugura una serie que pueda encargarse con un código de versión. Su importancia está en otro lado.
Es la demostración de cómo Lamborghini busca conservar su identidad mientras reemplaza motores aspirados por sistemas híbridos, incorpora turbocompresores y convierte la personalización en una forma de lujo tan relevante como la potencia.
En 2011, el Tricolore celebraba a Italia con un V10 y una franja sobre la carrocería. En 2026, lo hace con 920 CV electrificados, cuatro ruedas motrices y un proyecto creado prácticamente como un traje a medida. El homenaje mira al pasado, pero el auto no podría pertenecer más al futuro.
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