Historia

Berta LR: la obra maestra de Oreste Berta que sorprendió al mundo

Con este prototipo creado en la Argentina el preparador consiguió reconocimiento internacional.

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Oreste Santiago Antonio Berta no necesita demasiada presentación. Solo alcanza con decir que es una persona que con su ingenio logró cosas que parecían imposibles. Como crear en la Argentina un vehículo de competición que se midió de igual a igual con las máquinas de grandes fabricantes.

Berta nació el 29 de septiembre de 1938 en Rafaela, provincia de Santa Fe. De muy pequeño mostró un gran interés por el armado de motores, algo que lo motivó a aprender por sí mismo los secretos de la mecánica.

Oreste Berta y Eduardo Copello
Un joven Oreste Berta junto a Eduardo Copello a mediados del ’60.

En 1965, después de pasar un tiempo en Estados Unidos perfeccionándose, volvió al país y se volcó de lleno al mundo de la competición logrando una gran cantidad de éxitos que le valieron el reconocimiento y el respeto de todo el ambiente.

En 1966, por ejemplo, se hizo cargo del equipo de Turismo Carretera de la empresa Industrias Káiser Argentina, que había decidido competir en la popular categoría con el Torino, su último modelo.

Con la preparación de Oreste este auto fue invencible en el TC, pero también dejó bien parada a la industria nacional con el cuarto lugar logrado en las 84 Horas de Nürburgring de 1969. Y después de esa aventura en Alemania es cuando comienza esta historia…

Misión Argentina
La Misión Argentina en pleno en el circuito de Nürburgring.

Antes de viajar de vuelta a la Argentina, Berta y Juan Manuel Fangio, que había sido el director del equipo que se había presentado en la prueba germana; fueron a presenciar la carrera de Sport Prototipo en el circuito sueco de Mantorp Park.

Allí se encontraron con una comitiva del Automóvil Club Argentino y Patricio Peralta Ramos, dueño del diario La Razón, quienes habían viajado para alquilar algunos autos para los pilotos argentinos que iban a participar en los 1000 Kilómetros de Buenos Aires del Mundial de Marcas que se iban a disputar en enero de 1970 en el autódromo porteño.

En una de esas noches suecas Fangio convenció a Peralta Ramos que en lugar de alquilar autos europeos debía apoyar a Berta para algo que en ese momento era impensado: fabricar en la Argentina un prototipo para participar en la categoría en la que dominaban Porsche, Matra, Alfa Romeo y Lola.

Oreste Berta y Juan Manuel Fangio
Fangio y Berta en Nürburgring.

Aunque en un primer momento Berta se mostró reacio la predisposición de Peralta Ramos para afrontar el costo económico del desarrollo del auto lo motivó a aceptar el desafío.

Como ya estaban en Europa aprovecharon para comprar algunos elementos para el futuro vehículo como un motor Ford Cosworth DFV, cuya competitividad se había demostrado en la Fórmula 1, pero no sobre un Sport Prototipo; y diversas piezas de Lola.

En el avión de regreso a la Argentina, Berta empezó a bosquejar su auto y ni bien aterrizó se puso manos a la obra. Su idea era concebir una máquina que fuera muy liviana, para lo que armó un chasis multitubular; con una buena rigidez, algo que logró utilizando el motor como estructura. La idea no era nueva ya que había sido utilizada por Lotus en su modelo 49 de F.1.

Oreste Berta
El propio Oreste Berta fue el encargado de la primera prueba del Berta LR.

También puso mucho énfasis en tener un área frontal mínima, cosa que resolvió con una carrocería de fibra de vidrio de una sola pieza. Otra de las virtudes de esta solución era la facilidad para su reparación, algo que luego fue puesto a prueba en varias ocasiones.

En menos de 90 días el auto se terminó. Pesaba 678 kilos sin piloto ni combustible y montaba un motor, que con ciertas modificaciones, erogaba 406 HP de potencia. En comparación con el Porsche 908, el coche de referencia, era 18 kilos más pesado, pero tenía 56 HP más.

Argentina ya tenía su primer sport prototipo listo para competir en el Mundial de Marcas. Fue bautizado como Berta LR, por su creador y por el nombre del diario de Peralta Ramos.

El Berta LR en plenas pruebas en Buenos Aires.

En cuanto a los pilotos, Berta eligió a dos integrantes de la Misión Argentina de Nürburgring, Rubén Luis Di Palma y Oscar Mauricio Franco.

La primera puesta en pista se realizó en el autódromo de Alta Gracia y con el propio Berta detrás del volante. Un problema en un portamaza ocasionó un despiste que dejó al auto maltrecho. “Solo había dado unas pocas vueltas, transitaba por la recta larga, donde llegaba a unos 280 km/h. Pensaba detenerme, levanté el pie del acelerador lejos del curvón N° 2, pero el auto se cruzó y me estrellé violentamente”, dijo en aquel momento el preparador.

Después de repararlo, algo que demoró veinte días porque el reemplazo de la pieza que se había dañado llegó desde Inglaterra, el Berta LR se puso a prueba a fines de diciembre de 1969 en el autódromo porteño.

En la víspera de la Navidad, Berta y Di Palma acumularon varias vueltas con el auto. Lamentablemente, una nueva falla mecánica cuando estaba manejando el arrecifeño terminó en otro despiste y nuevos daños en la suspensión.

Más allá de este incidente, el Berta LR causó una buena impresión por su rendimiento. De hecho las palabras de Fangio fueron contundentes: “Mas de un europeo se va a llevar una sorpresa”.

Berta LR
El Loco Di Palma en acción con el auto argentino.

El 3 de enero, a una semana de la esperada carrera, el prototipo argentino volvió a salir a la pista, pero desafortunadamente la experiencia tampoco terminó bien. Mientras lo probaba Franco, una repentina lluvia mojó parte del circuito. Sobre la inesperada pista húmeda, el piloto perdió el control del auto y se pegó de manera violenta contra el guard-rail.

Franco fue trasladado inconciente a un hospital y se llegó a temer por su vida. Mientras que el Berta LR sufrió las averías más severas de esa seguidilla de infortunios: se rompieron la suspensión trasera, el tanque de nafta, el radiador de aceite, el subchasis del motor, la barra de dirección y la carrocería. Los días que siguieron fueron vertiginosos. El auto se llevó a un taller y ahí se lo acondicionó…

La pregunta de cómo había quedado se contestó cuando todos los participantes de los 1000 Kilómetros de Buenos Aires salieron a girar al circuito N° 15: el Berta LR, que tantos daños había sufrido en la previa, quedó segundo en los entrenamientos y tercero en la clasificación, una proeza que el público festejó a viva voz.

Berta LR 4
Franco detrás del volante. En una prueba del Berta LR sufrió un grave accidente.

La carrera fue otra historia. Problemas con la inyección y la excesiva vibración del motor que aflojaron los soportes de la suspensión anclados en la caja de velocidades, obligaron a Berta a retirar el auto, por lo que Di Palma y Carlos Marincovich, el sustituto de Franco, se quedaron con las ganas de ver la bandera de cuadros.

A la semana siguiente el autódromo de Buenos Aires volvió a ser escenario de una carrera del Mundial de Marcas, aunque esta vez sobre un recorrido de 200 millas que se disputaron sobre dos series.

Para la primera, Di Palma se clasificó segundo y terminó tercero después de tener problemas con la caja de cambios. En la segunda, Marincovich abandonó por un  fuera de pista

Más allá de todo esto, el presagio de Fangio se cumplió porque todo el mundo habló de ese Sport Prototipo argentino que había logrado ser competitivo con un motor Cosworth, algo que ni siquiera Ford había conseguido. Los 1000 Km quedó para el binomio francés Jean-Pierre Beltoise-Henri Pescarolo con un Matra MS650. 

“Ni en Gran Bretaña lograron hacer un SP con el Cosworth V8, Ford lo intentó en 1967, pero el auto era muy indócil. El Berta LR, en cambio, mostró una tenida que muy poco tiene que envidiar a unidades largamente experimentadas como los Porsche 908, Alfa Romeo y Matra”, aseveraba el periodista Alberto Del Priore en su crónica para la revista Automundo.

Berta LR
Una imagen para la historia. Stewart en el habitáculo del Berta LR con Di Palma. Marincovich y Berta testigos del momento.

El mismísimo Jackie Stewart lo elogió y hasta se sacó una foto en su habitáculo. Tan sorprendido había quedado el escocés con el auto argentino que intentó convencer a su creador de que se fuera a trabajar con él a Inglaterra, algo que Berta descartó…

El reconocimiento por lo realizado también estuvo en una invitación que recibió el preparador para correr con su equipo en los 1000 kilómetros de Nürburgring el 31 de mayo de ese mismo año.

El Fórmula 1 “Made in Argentina” de Oreste Berta

Berta aceptó volver al mítico Nordschleife, donde unos meses antes había asombrado con sus Torino. El 14° lugar en la clasificación entre 57 participantes fue más que digno. Lamentablemente, la rotura de una manguera cuando Di Palma había acumulado 130 kilómetros hizo que la aventura se terminara antes de tiempo.

Aunque hubo más invitaciones para correr en el Mundial de Marcas, Berta decidió concentrarse en el automovilismo nacional.

Berta Tornado
El Berta LR terminó sus días en el Sport Prototipo con un motor Tornado.

El prototipo el Berta fue reformulado para competir en el Campeonato Argentino de Sport Prototipo. Con un motor Tornado, en lugar del Cosworth, el auto fue muy competitivo y le permitió a Di Palma lograr los títulos de 1971 y 1972.

Sin dudas, el Berta LR fue la mejor demostración que con ingenio, talento, trabajo y dedicación, las cosas que parecen imposibles se pueden lograr.

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Diego Durruty

Periodista con 32 años de trayectoria. Trabajó en las revistas CORSA, El Gráfico, Coequipier y SóloTC, en los sitios de Internet SportsYa!, e-driver.com y kmcero.com y en las radios Rock&Pop y Vorterix.com. Realizó coberturas del rally Dakar para la agencia alemana dpa. En la actualidad es director de los portales Automundo.com.ar y NacionRPM.com, conduce el podcast Motorbit y el magazine Dos Tipos Audaces (ambos en Spotify). Además, es columnista en MundoSport (AM 570).

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