Bentley EXP 15: el futuro del lujo que recuerda a una carrera contra un tren
Es un concept con guiños históricos, materiales nobles, diseño eléctrico y detalles únicos como asientos para picnic y un reloj digital-artesanal.

Cuando Bentley decidió inaugurar su nuevo estudio de diseño, no lo hizo con una cinta cortada ni discursos protocolares. Lo hizo con un auto que no es un auto, sino una idea en forma de escultura. Se trata del Bentley EXP 15, un concept car desarrollado para mostrar hacia dónde se dirige la marca en términos de lenguaje estético, materiales, experiencia de usuario y, sobre todo, visión. No se producirá, no se venderá, pero sí influirá en todo lo que la mara británica hará en los próximos años, desde su primer modelo eléctrico de producción hasta los códigos de lujo del siglo XXI.
El EXP 15 toma inspiración en el mítico Speed Six Gurney Nutting Sportsman Coupé, más conocido como el “Blue Train”, aquel Bentley con el que Woolf Barnato -presidente de la marca y emblema de los legendarios Bentley Boys- desafió y venció en 1930 a un tren de lujo entre Cannes y Calais. La silueta de este nuevo modelo recupera parte de esa mística con un capó largo y fluido, la cabina desplazada hacia atrás y una postura baja que remite al espíritu grand tourer clásico. Pero todo eso está reinterpretado con tecnologías y soluciones que se plantan decididamente en el presente.

En lugar de nostalgia, hay evolución. El EXP 15 combina proporciones musculosas con una parrilla vertical imponente, aunque ya no cumple una función de refrigeración como antaño. Hoy es un lienzo digital, una pieza escultural que transforma la luz en lenguaje visual. Alrededor de ella, las ópticas son tiras ultradelgadas colocadas en los extremos del vehículo, y los elementos aerodinámicos se activan solo cuando es necesario, como si el auto respirara con cada movimiento.
Si el exterior apela al equilibrio entre herencia y tecnología, el interior es una declaración de principios. Bentley eligió una configuración asimétrica, con tres asientos y tres puertas. El acceso al habitáculo es un espectáculo en sí mismo: del lado del conductor hay una puerta convencional, mientras que en el lado del pasajero se abren puertas tipo coach y parte del techo se eleva para facilitar una entrada fluida y elegante.

La butaca principal del pasajero puede girar hacia afuera, reclinarse o trasladarse hacia distintas posiciones según el modo de viaje. El diseño se pensó no solo para ofrecer confort, sino también para potenciar lo que Bentley llama “el arte de llegar”.
La atmósfera interna combina elementos tradicionales con materiales que miran al futuro. El tablero, por ejemplo, puede mostrar una superficie digital completa para operar funciones de infoentretenimiento, pero también desaparecer y revelar una madera noble iluminada desde atrás. En el centro se destaca una pieza bautizada como Mechanical Marvel, un instrumento analógico de diseño relojero que muestra parámetros como dirección o carga, pero también puede actuar como un objeto decorativo móvil que conecta con la sensibilidad artesanal de la marca.

En esa misma línea, el EXP 15 propone un uso innovador del espacio. En la zona trasera, el baúl se transforma en una suerte de salón exterior: puede desplegar asientos, una lámpara ambiente e incluso una heladera empotrada con bebidas frías. También incorpora soluciones prácticas como el sistema Concertina Floor Storage, que permite guardar equipaje de mano o incluso mascotas de forma segura en el piso del habitáculo, accesibles sin necesidad de detenerse o abrir el baúl.
Bentley también prestó atención a los materiales con los que se construyó este concept. La lana inglesa de Fox Brothers, la seda de jacquard elaborada por Gainsborough -proveedor de la corona británica desde 1980- y los detalles en titanio impresos en 3D se conjugan en un entorno donde cada textura cuenta una historia. El acabado exterior, denominado Pallas Gold, utiliza un pigmento de aluminio ultrafino que no interfiere con radares ni sensores Lidar, lo que lo hace apto para conducción autónoma y asistentes de última generación.

Aunque no se comunicaron datos técnicos, Bentley confirmó que el EXP 15 fue concebido como un vehículo 100% eléctrico, con tracción total, gran autonomía y capacidad de carga rápida. Más que cifras, el foco está puesto en el tipo de experiencia que propone: silenciosa, eficiente, sofisticada y respetuosa con el entorno, pero sin renunciar a las emociones que siempre definieron a la marca.
El EXP 15 no es un estudio retro, ni una pieza de museo con ruedas. Es un manifiesto moderno que entiende que la herencia no se celebra reproduciendo lo viejo, sino actualizando su espíritu. Como el Speed Six que desafiaba trenes en los años treinta, este Bentley mira hacia adelante con confianza, elegancia y una voluntad de seguir marcando el camino en el mundo del lujo automotor.



