La mirada de Darío Ramonda sobre la grieta del automovilismo argentino
El director de Toyota GAZOO Racing Argentina reflexionó sobre la crisis entre el ACA y la ACTC y pidió una solución “razonable, consensuada e inteligente”.
En un automovilismo argentino partido en dos desde fines de 2023, con el Automóvil Club Argentino y la Asociación Corredores Turismo Carretera enfrentados en una disputa de poder sin resolución a la vista, las voces que se animan a hablar claro son escasas. Darío Ramonda, responsable del equipo Toyota GAZOO Racing Argentina en el TC2000, está en este grupo.
En diálogo con Automundo desde Uruguay, donde el Turismo Competición volvió a correr fuera del país tras más de una década, Ramonda reflexionó sobre el impacto de esta fractura institucional y la necesidad urgente de un camino común.
“UNA CRISIS DOMÉSTICA QUE SE PROFUNDIZÓ”

“En estos dos años esta crisis doméstica se profundizó… Yo siempre tengo una mirada optimista, positiva, es mi forma de ser. Conociendo relativamente el tema, hubo momentos en que tuve optimismo de que se iba a ordenar y después se frustró, entonces ya me tiene con cierta incertidumbre”, explicó desde los boxes de Mercedes, donde el TC2000 disputó su décima fecha del campeonato.
Sobre el trasfondo de la disputa, fue directo: “Pareciera que el tema está fundado en cuestiones personales. Me parece imposible que algo como lo que nos está sucediendo no tenga una solución razonable, consensuada, inteligente, que nos saque de una situación de crisis permanente que nos debilita”.
Ramonda también planteó el impacto que esta división genera hacia dentro y fuera del ecosistema del automovilismo: “Esta es una actividad que requiere, justamente, concentrar esfuerzo y recursos. Dispersando nuestra actividad confundimos a los inversores, confundimos al público. Parece tan dañino y tan innecesario que siempre pienso que se tiene que poder arreglar, pero no está ocurriendo”.
URUGUAY: UNA FECHA QUE RECUPERA ESPÍRITU CONTINENTAL

En medio de esa tensión sin resolución, el TC2000 dio una señal positiva al volver a correr en el exterior, algo que no ocurría desde 2014 cuando la especialidad se presentó en Chile. La cita en Mercedes, Uruguay, tuvo sabor a revancha para una categoría que supo representar al país en todo el continente.
Para Ramonda, significa reconectar con la identidad que alguna vez proyectó a la categoría como una referencia continental: “Me parece muy interesante. Correr en el exterior fue una de las características que tuvo esta categoría en sus buenos momentos, cuando trascendió como una de las categorías más importantes del continente de América”, remarcó.
Y anticipó que este no será un viaje aislado: “Creo que hay posibilidad de la continuidad de tener una fecha en Uruguay, probablemente en Montevideo mismo en los años siguientes”.
UNA ACTIVIDAD QUE MERECE MÁS QUE UNA FRACTURA

La mirada de Ramonda trasciende los fierros y enfoca directamente en lo institucional, en el estado de una actividad que —según sus propias palabras— atraviesa “una crisis permanente”.
Aunque su tono es sereno, el mensaje no deja lugar a dudas: dividir esfuerzos, romper el diálogo y priorizar disputas personales por sobre el interés colectivo solo lleva al desgaste. Y ese desgaste, para quienes aman este deporte, no es otra cosa que un dolor silencioso y sostenido.
“Siempre pienso que se tiene que poder arreglar”, insiste. Hoy, más que un deseo, su frase suena a lo que verdaderamente es: una interpelación directa a quienes tienen la llave para resolver este conflicto de una vez por todas.
Discover more from AUTOMUNDO
Subscribe to get the latest posts sent to your email.