La crueldad del WRC: Solberg perdió el título a dos curvas del final y Evans fue campeón

Una salida de pista a sólo dos curvas de la meta cambió todo: ganó el Rally de Cerdeña, pero el galés se quedó con el campeonato por apenas cinco puntos.

Más de 4.000 kilómetros cronometrados, 13 rallys, nieve, asfalto, tierra y una temporada completa terminaron reducidos a dos curvas. Oliver Solberg estaba a punto de completar una remontada improbable y convertirse en campeón mundial cuando su Toyota se salió del camino en los últimos metros de la Power Stage del Rally de Cerdeña. Logró regresar, incluso ganó el rally, pero para entonces el título ya había cambiado de manos.

Elfyn Evans fue campeón del mundo por primera vez con 243 puntos. Solberg terminó segundo con 238 y Sami Pajari tercero con 237. Cinco puntos entre la gloria y uno de los desenlaces más crueles que recuerda el Mundial de Rally.

La imagen inevitablemente lleva hacia 1998. Entonces, Carlos Sainz quedó detenido con su Toyota Corolla a metros de completar el RAC británico, entregando el campeonato a Tommi Mäkinen cuando prácticamente podía tocarlo. Casi tres décadas después, el WRC volvió a encontrar una definición de esas que parecen escritas demasiado cruelmente incluso para una película.

SOLBERG ESTUVO A CENTÍMETROS DE DAR VUELTA EL MUNDIAL

Oliver Solberg
Foto: TGR WRT/McKlein.

El drama resulta todavía mayor cuando se observa desde dónde había comenzado Solberg el Rally de Cerdeña. El sueco llegó a la última fecha 21 puntos por detrás de Evans, mientras Pajari estaba a 17 del galés. Los tres compartían Toyota y cualquiera podía consagrarse campeón por primera vez.

Solberg decidió correr como alguien que no tenía nada que perder. Tomó el control del rally el sábado y llegó al último día con 33s6 de ventaja, mientras Evans tenía por delante una tarea mucho más pragmática: sumar exactamente lo necesario para defender el liderazgo que había construido durante el año.  Pero el domingo volvió a mover todas las piezas.

Evans perdió tiempo al cambiar una rueda en la penúltima especial y la definición llegó a la Power Stage. De repente, el Mundial dependía de algo brutalmente sencillo: quién conseguía terminar mejor en ese último tramo. Solberg tenía entonces una oportunidad que unas horas antes parecía improbable. Y fue por ella.

1S9 ADELANTE Y APENAS DOS CURVAS POR RECORRER

Evans completó primero la Power Stage. No había realizado una pasada perfecta y quedó esperando, convencido de que posiblemente el campeonato se le había escapado. Solberg salió después.

Los parciales comenzaron a mostrar algo extraordinario: era 1s9 más rápido que Evans cuando apenas quedaba una pequeña parte de la especial. Si conseguía sostener esa ventaja hasta la meta, el título sería suyo. Quedaban dos curvas.

Entonces el Toyota se abrió, encontró el borde exterior y se fue hacia los arbustos. Solberg consiguió mantener el auto en condiciones de regresar al camino y completar la especial, pero perdió el tiempo necesario para ganar los puntos decisivos. La paradoja fue brutal.

Oliver Solberg ganó el Rally de Cerdeña por 57s6. Y perdió el Campeonato Mundial en los últimos metros. En la llegada golpeó el volante. Después aparecieron las lágrimas.

“ESTOY ORGULLOSO, PERO DUELE”

La reacción posterior mostró hasta qué punto había entendido Solberg lo que acababa de ocurrir. “No me arrepiento”, sostuvo el sueco después de la llegada. Su razonamiento era simple: si hubiese perdido el campeonato por no haber atacado lo suficiente, el dolor habría sido incluso mayor.

“Estoy un poco orgulloso también, pero duele mucho”, resumió. “Este era todo mi sueño”. Solberg insistió en que había llevado su ataque hasta el límite porque esa era la única manera en que podía aceptar el resultado.

Su padre, Petter Solberg, campeón mundial en 2003, vivió la escena desde afuera. También terminó llorando. Primero por la posibilidad de que su hijo conquistara el campeonato y después por comprobar cómo esa oportunidad desaparecía prácticamente delante suyo.

EVANS TERMINÓ CON SEIS AÑOS DE FRUSTRACIONES

Elfyn Evans campeón 2026
Foto: TGR WRT/McKlein.

Del otro lado estaba un campeón que también conocía perfectamente qué significa perder. Evans había sido subcampeón cinco veces en las seis temporadas anteriores. Llegó varias veces a la definición con posibilidades y siempre encontró algo —un rival, un error, una circunstancia— que terminó alejándolo del título. Esta vez fue diferente.

El galés terminó quinto en Cerdeña y reconoció después que la manera en que consiguió el campeonato no era precisamente la que hubiese elegido. “Estaba seguro de que se había terminado”, admitió Evans sobre los segundos previos a la salida de Solberg. Y cuando finalmente se confirmó el título habló más de alivio que de euforia.

Junto a su navegante Scott Martin, Evans se convirtió en el primer británico campeón mundial desde Richard Burns en 2001 y apenas el tercero de la historia, después de Colin McRae en 1995 y el propio Burns. A los 37 años llegó, finalmente, el campeonato que se le había escapado tantas veces.

EL CAMPEÓN Y EL DERROTADO SALIERON FORTALECIDOS

El resultado puede ser despiadado, pero también deja dos historias fuertes. Evans finalmente convirtió seis años de frustraciones en su primer campeonato mundial. Después de cinco subcampeonatos, la regularidad que tantas veces había parecido insuficiente terminó dándole el título.

Solberg, mientras tanto, cerró su primera temporada completa en Rally1 como subcampeón. Venía de conquistar el WRC2, ganó Montecarlo al comienzo del año y terminó disputándole el Mundial a un piloto mucho más experimentado hasta las últimas dos curvas.

Además que el título de Evans llega en un momento importante para el rally británico: en 2027 el WRC regresará al Reino Unido con una prueba en Escocia, después de no tener una fecha allí desde 2019. Pero eso pertenece al futuro.

Cerdeña quedará asociada a otra imagen. Un Toyota saliendo del camino cuando faltaban apenas dos curvas. Un piloto que ganó el rally y perdió el campeonato. Y otro, acostumbrado a terminar segundo, descubriendo que esta vez la crueldad del rally había caído del otro lado.

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Diego Durruty

Soy un periodista con más de 35 años en el ruedo. Arranqué en revistas como CORSA, El Gráfico, Coequipier y SóloTC, pero también me aventuré en el mundo digital en SportsYa!, e-driver.com y kmcero.com. Si eso no te sorprende, también me escuchaste en las radios Rock&Pop y Vorterix.com. Ah, y no puedo olvidar mis coberturas del rally Dakar para la agencia alemana dpa. Hoy en día escribo en Automundo.com.ar y para que no se me escape nada, también conduzco los magazines Dos Tipos Audaces y Motorix en YouTube. ¡No hay quién me pare, amigo!

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