
Renault Argentina celebró su año con Franco Colapinto como gran protagonista
El argentino visitó las oficinas de la marca en Palermo y reforzó un vínculo que va más allá de la Fórmula 1.
Renault Argentina eligió una foto potente para cerrar el año. No fue un auto nuevo, ni una cifra de ventas, ni un anuncio rimbombante. Fue Franco Colapinto caminando por los pasillos de las oficinas corporativas en Palermo, saludando directivos, charlando de proyectos y poniendo el cuerpo como símbolo de una relación que la marca decidió hacer visible: la del único piloto argentino en la Fórmula 1 integrado a la familia del Rombo.
La escena tuvo algo de gesto estratégico y mucho de mensaje hacia adentro y hacia afuera. Porque Colapinto no llegó como visitante ilustre: llegó como parte de la estructura. Como embajador de esprit Alpine, como cara joven de una marca que en 2025 apostó fuerte a renovar su gama y su identidad en el mercado argentino.

El encuentro sirvió como cierre de un año intenso para Renault Argentina, marcado por los lanzamientos del Arkana E-Tech hybrid esprit Alpine y del Koleos Full hybrid E-Tech esprit Alpine, dos modelos que funcionan como declaración de principios: electrificación, diseño y una impronta deportiva que conecta directamente con Alpine y, por extensión, con la Fórmula 1.
Pero también fue una manera de empezar a hablar de lo que viene. Sin anuncios concretos, pero con señales claras. El 2026 aparece en el horizonte como un año de mayor renovación de producto y de consolidación de este nuevo lenguaje que Renault viene construyendo en la región.
Aprovechando su estadía en la Argentina antes del inicio de la pretemporada de Fórmula 1, Colapinto recorrió las instalaciones y mantuvo un encuentro con Pablo Sibilla, presidente y director general de Renault Argentina; Valentina Solari, directora comercial; y parte del equipo directivo local.

No fue una reunión de ocasión. El eje estuvo puesto en el trabajo conjunto dentro de una estructura global como Renault Group y en el rol que cumple el piloto dentro de esa lógica. Menos épica de paddock y más mirada de largo plazo.
Sibilla fue directo al explicar por qué la visita tenía un peso particular para la marca:
“Es una inmensa alegría y un gran orgullo recibir en nuestra casa a Franco, el único piloto argentino de la Fórmula 1 y nuestro embajador esprit Alpine en Latinoamérica. Su carisma y su audacia representan a la perfección los valores que buscamos transmitir con nuestros vehículos versión esprit Alpine que lanzamos este año en nuestro país.”
El mensaje no fue casual. Renault eligió asociar sus productos más recientes a una figura que conecta con la historia del automovilismo argentino, pero también con una generación nueva de público.

“Siempre es especial volver a la Argentina y sentir el cariño de la gente. Como piloto del equipo Alpine y embajador de Renault esprit Alpine para Latinoamérica, pude visitar por primera vez las oficinas de Renault Argentina y compartir este encuentro con su equipo, además de poder probar la Koleos esprit Alpine”, contó Franco.
Y dejó una frase que explica por qué Renault lo quiere cerca: “Ser parte de la familia Renault Group me permite representar valores con una historia enorme en el automovilismo argentino. Agradezco el apoyo que recibo en todo el mundo: es el impulso para seguir dando lo mejor y llevar en 2026 la bandera argentina y los colores de Alpine y Renault por cada circuito.”
Con Colapinto ya instalado como figura clave del ecosistema Renault-Alpine en Latinoamérica, el 2026 aparece como un punto de inflexión. Para la marca, en términos de producto y posicionamiento. Para el piloto, como continuidad de un camino que recién empieza.
La foto está tomada. El mensaje, enviado. Ahora falta ver cómo se traduce en la pista… y en la calle.



