
Marsien GT: el 911 Turbo S convertido en un Porsche 959 moderno
Marc Philipp Gemballa transformó al Porsche 911 Turbo S en un superauto con carrocería de carbono, motor preparado por RUF y una imagen inspirada en el mítico 959.
El Porsche 959 fue uno de los automóviles más avanzados de los ‘80 y su imagen todavía ocupa un lugar privilegiado entre los coleccionistas. Cuatro décadas después, el Marsien GT recupera buena parte de aquella estética, aunque debajo de su carrocería no hay un 959 restaurado: la base corresponde a un Porsche 911 Turbo S de la generación 992.1.
El proyecto fue desarrollado por Marc Philipp Gemballa GmbH, la compañía fundada por el hijo de Uwe Gemballa, creador del conocido preparador alemán.

El Marsien GT es una variante completamente orientada al asfalto del Marsien original, un superauto presentado en 2021 y concebido para circular tanto por rutas como por caminos de tierra y dunas. La nueva versión abandona esa faceta aventurera para concentrarse en las prestaciones, la aerodinámica y el comportamiento en pista.
La transformación tiene un precio inicial de 770.000 euros. Esa cifra no incluye el Porsche 911 Turbo S necesario para realizarla, los impuestos ni las diferentes opciones de personalización.
UNA CARROCERÍA DE CARBONO INSPIRADA EN EL PORSCHE 959
Aunque mantiene la estructura del 911 Turbo S, el Marsien GT reemplaza prácticamente toda su apariencia exterior. La nueva carrocería está fabricada en fibra de carbono y retoma diferentes elementos visuales del Porsche 959, especialmente en la forma del frente, los guardabarros ensanchados, las entradas de aire y la integración del alerón posterior.
No se trata de una réplica exacta. El diseño combina las proporciones del 959 con soluciones actuales y una interpretación más agresiva. El resultado conserva algunos rasgos reconocibles del 911, pero construye una identidad suficientemente diferenciada como para que el vehículo no parezca una simple preparación estética.

Entre sus detalles se destacan la tapa de combustible ubicada en el centro del capó, las salidas de aire activas sobre los guardabarros delanteros y un alerón trasero móvil. También incorpora una toma de aire sobre el techo destinada a mejorar la refrigeración de los intercoolers.
El trabajo aerodinámico no se limita a imitar la silueta del modelo histórico. Los elementos activos modifican el flujo de aire de acuerdo con las necesidades de refrigeración y estabilidad, mientras que la carrocería de carbono permite reducir peso respecto de una estructura construida con componentes convencionales.
MOTOR PREPARADO POR RUF Y MÁS DE 900 CV EN CAMINO
El Marsien GT conserva el motor bóxer de seis cilindros y 3.8 litros con doble turbo del Porsche 911 Turbo S. Sin embargo, la preparación quedó en manos de RUF, uno de los especialistas más reconocidos del mundo en mecánicas de origen Porsche.
La configuración inicial desarrolla 842 CV y 818 Nm de torque. La potencia se transmite a las cuatro ruedas mediante la caja automática PDK de ocho velocidades utilizada por el vehículo donante.
El Marsien GT puede acelerar de 0 a 96 km/h en 2,4 segundos y alcanzar una velocidad máxima cercana a los 330 km/h. Para conseguir esas prestaciones debe utilizar neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2.
UNA SUSPENSIÓN CREADA PARA EL ASFALTO

El Marsien original podía elevar su carrocería hasta conseguir 250 milímetros de despeje y disponía de configuraciones específicas para arena, barro, grava y nieve. El Marsien GT sigue el camino opuesto.
La suspensión fue recalibrada para circular exclusivamente sobre asfalto y deja la carrocería a menos de 100 milímetros del suelo. Su esquema utiliza brazos de diferente longitud desarrollados especialmente para el proyecto y amortiguadores controlados electrónicamente.
El sistema ajusta de manera continua las fuerzas de compresión y extensión para adaptar el comportamiento del auto a las condiciones de marcha. La intención es mantener una respuesta firme y precisa sin eliminar por completo la posibilidad de utilizarlo fuera de un circuito.
Las modificaciones convierten al GT en algo más que un Marsien con neumáticos deportivos. La menor altura, la suspensión específica, la aerodinámica activa y el trabajo realizado sobre la refrigeración responden a una utilización completamente diferente.
SOLO SE FABRICARÁN 30 UNIDADES

Marc Philipp Gemballa producirá solamente 30 ejemplares del Marsien GT. La cantidad es todavía menor que la del primer Marsien, cuya serie estuvo limitada a 40 vehículos. Cada una podrá configurarse según las preferencias de su propietario, especialmente en colores, materiales del habitáculo y terminaciones exteriores.
El Porsche 959 nació para anticipar el futuro. El Marsien GT aparece cuatro décadas después para demostrar que aquel futuro todavía no envejeció. No intenta reemplazarlo ni copiarlo: toma su imagen, la lleva al extremo y la convierte en una máquina que solo 30 personas podrán guardar en su garaje. El resto deberá conformarse con mirarlo. Como ocurre con casi todas las leyendas.
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