
Lewis Hamilton no es sólo un siete veces campeón del mundo de Fórmula 1, un icono de la velocidad o un disruptor del paddock. Ahora también quiere ser diseñador de Ferrari. Y no de cualquier modelo, sino de un heredero del legendario Ferrari F40. “Quiero hacer un F44”, soltó en una entrevista con Motorsport, dejando a todos con la boca abierta. Pero ¿es esto solo una fantasía del británico o estamos ante una revolución en Maranello?
UN F40 PARA EL SIGLO XXI
El Ferrari F40 es más que un auto. Es una declaración de principios, un grito de guerra contra el tiempo. Lanzado en 1987 para celebrar el 40º aniversario de Ferrari, fue el último coche aprobado por Enzo Ferrari antes de su muerte en 1988. Su motor V8 biturbo de 2.9 litros, con 478 caballos de fuerza, lo convirtió en el auto más rápido del mundo en su momento. Pero lo que realmente lo hizo especial fue su brutalidad: sin asistencias electrónicas, sin concesiones al confort, sólo potencia pura y un cambio manual de cinco marchas para los valientes.

Si Hamilton quiere revivir el F40 bajo el nombre de F44, no sería descabellado pensar en un auto que mantenga esa esencia salvaje. Por un lado, Ferrari ha estado coqueteando con su pasado a través de la serie Icona y los Special Projects, reinterpretando modelos como el Monza SP1 y SP2. Y por otro, la fiebre del automovilismo clásico está más viva que nunca, con fabricantes como Lamborghini resucitando al Countach y Porsche dándole nueva vida al 911 Dakar.
¿MANUAL EN PLENO 2025? HAMILTON LO QUIERE
Lo más llamativo de la propuesta del británico es su obsesión con el cambio manual. “Voy a trabajar en la línea de base de un F40, con el cambio de marchas real”, dijo en la misma entrevista. Y esto es todo un guiño a los puristas, porque Ferrari abandonó las cajas manuales hace años. En una era dominada por las transmisiones automáticas de doble embrague y los motores electrificados, un Ferrari con cambio manual sería casi un unicornio.

Ahora bien, el alma del F40 era su motor V8 biturbo, una configuración que Ferrari sigue utilizando en modelos como el F8 Tributo. Si el F44 llegara a la vida, es probable que conserve esa arquitectura, aunque con una potencia mucho más brutal y, quién sabe, tal vez con una ligera hibridación para cumplir con las normativas.
¿UN PROYECTO EXCLUSIVO O UN FERRARI DE PRODUCCIÓN?
Por el momento, Ferrari no ha confirmado ni desmentido nada. Esto podría ser simplemente un capricho de Hamilton, algo similar a lo que ya han hecho otros pilotos de F.1 con coches a medida. Pero también podría tratarse del broche de oro para la serie Icona o incluso una edición limitada de producción ultraexclusiva.
El británico está en el equipo italiano, y si algo hemos aprendido de su paso por Mercedes, es que le gusta dejar su huella en todo lo que toca. Si logra convencer a Maranello, el F44 podría convertirse en una realidad.
En cualquier caso, la idea de revivir el F40 con un toque moderno y el sello personal de Hamilton ya está generando revuelo. Porque, admitámoslo, ¿a quién no le gustaría ver al Cavallino Rampante recuperar una de sus leyendas más icónicas?