
Defender presenta el brutal Dakar D7X-R para su debut dakariano
La marca británica lanza el vehículo más extremo de su historia para enfrentar la categoría Stock del Dakar y el Mundial de Rally Raid
Defender venía amagando con entrar al rally raid grande desde hacía un tiempo. Ahora ya no es un proyecto: es una realidad. La marca presentó oficialmente el Defender Dakar D7X-R, el modelo con el que correrá el Rally Dakar 2026 y toda la temporada del W2RC, bajo un reglamento tan particular como desafiante: la nueva categoría Stock de la FIA, diseñada para que los vehículos mantengan su arquitectura original.
El debut competitivo está programado para el 3 de enero en Arabia Saudita, y la apuesta es fuerte: un prototipo basado en un Defender OCTA real, un motor V8 biturbo sin modificar y un equipo de pilotos que combina experiencia legendaria con sangre nueva.
UN PROYECTO QUE ARRANCA CON NOMBRES PESADOS

La alineación es la primera señal de que Defender no llegó a “probar suerte”, sino a pelear. El equipo estará liderado por Stéphane Peterhansel, el 14 veces ganador del Dakar, acompañado por Mika Metge. Junto a ellos estarán Rokas Baciuška y Oriol Vidal, uno de los dúos más competitivos del momento, más Sara Price y Sean Berriman, quienes aportan velocidad y consistencia.
“La experiencia no hace que el Dakar sea más fácil, aunque ayuda a comprender lo duro que es en realidad. Hemos llevado a cabo numerosas pruebas en el Defender Dakar D7X-R, cuyo resultado ha sido brutal, como debe ser. Tenemos que estar preparados para todo”, admitió Peterhansel.
La estructura técnica estará a cargo de Ian James, nuevo Team Principal, quien resumió la filosofía del proyecto con una frase clara: “Defender consiste en conducir hacia lo desconocido… y este es el desafío que queremos enfrentar con el D7X-R”, afirmó.
UN REGLAMENTO QUE OBLIGA A CORRER CON LO QUE SE VENDE
El D7X-R nace literalmente de la línea de producción: cada unidad se arma en la planta de Nitra, Eslovaquia, y conserva su carrocería original tal como exige la categoría Stock.
La arquitectura D7x y la silueta del Defender 110 permanecen intactas. También el corazón mecánico: el motor V8 biturbo de 4,4 litros del Defender OCTA, que no puede ser modificado. Para cumplir con la normativa, el equipo incorporó un regulador de toma de aire que limita la potencia que se transmite a través de una caja automática de ocho velocidades.
Según la propia Defender, esto garantiza dos cosas: autenticidad y resistencia. “La misma dureza que vendemos es la que llevamos a correr”, explican desde la marca.
INGENIERÍA PARA SOBREVIVIR AL DAKAR
La magia -y la locura- del Dakar no está en el diseño: está en el detalle. Por eso, aunque la base no puede cambiar, el D7X-R fue adaptado quirúrgicamente para soportar etapas de más de 800 km y condiciones extremas de calor, arena y vibración.
Las modificaciones aprobadas incluyen suspensión desarrollada junto a Bilstein. El sistema mantiene la cinemática del OCTA, pero suma Amortiguadores helicoidales simples adelante, Amortiguadores dobles paralelos atrás, Ajustes para soportar el peso extra del tanque de 550 litros.
Además, los paragolpes se reconfiguraron para mejorar ataque y salida, los pasos de rueda ampliados del OCTA se exageran aún más y los paneles reciben recortes estratégicos y protección adicional en los umbrales.

El motor V8 puede con todo… menos con el calor extremo sin ayuda. Por eso se reemplazaron los tres radiadores de serie por uno gigante, el flujo de aire se optimizó con cuatro ventiladores de 12 V y se rediseñó el capó y se incorporaron filtros antipartículas para evitar que la arena reine.
Como si todo esto fuese poco, Defender desarrolló un software que ajusta la entrega de par cuando las ruedas están en el aire, evitando daños al driveline en aterrizajes violentos.
El prototipo ya superó 6.000 km de test off-road, y el equipo asegura que el rendimiento está a la altura del desafío.
El Dakar 2026 marcará el estreno mundial del proyecto, en una categoría Stock que promete ser una revolución: autos más cercanos a los de producción, pero sometidos al mismo infierno saudí.
Del 3 al 17 de enero, en Arabia Saudita, Defender pondrá a prueba su filosofía: aventura sin atajos. El D7X-R tendrá su primer examen y el mundo definirá si esta apuesta británica está lista para pelear bajo la misma arena donde nacen las leyendas del rally raid.