Industria

El barco de BYD llegó a Zárate y hace temblar al mercado automotor argentino

El desembarco abrió interrogantes sobre precios, competencia, producción local y el rol que puede jugar la electrificación en el mercado automotor argentino.

La imagen no pasó inadvertida. El buque Changzhou, propiedad del grupo BYD, amarró en la terminal de Zárate con cerca de 7.000 vehículos a bordo, listos para ser descargados y distribuidos en el mercado argentino. No se trató solo de un hito logístico -poco habitual incluso para estándares regionales- sino de un hecho que volvió a poner sobre la mesa una discusión más profunda: qué impacto real puede tener una llegada de esta magnitud en la estructura del mercado local.

BYD, que comenzó a vender vehículos electrificados en la Argentina durante 2025, arrancó 2026 con una señal clara de escala y planificación. A diferencia de otras marcas de origen chino que operan mediante importadores, la compañía decidió instalarse como filial directa, con estructura propia, red comercial en expansión y una estrategia de producto centrada exclusivamente en modelos electrificados: eléctricos puros e híbridos enchufables. No fabrica vehículos exclusivamente a combustión y ya superó los 15 millones de unidades electrificadas vendidas a nivel global.

UN DESEMBARCO QUE TAMBIÉN ES UNA SEÑAL ESTRATÉGICA

barco byd argentina

El Changzhou es el segundo buque de una flota propia de ocho cargueros ro-ro (roll-on / roll-off) que BYD puso en operación para transportar vehículos en todo el mundo. En conjunto, esa flota tiene capacidad para mover hasta 65.000 autos por viaje y el objetivo declarado de la empresa es alcanzar un millón de vehículos transportados durante 2026.

El barco que llegó a Zárate puede trasladar hasta 7.000 unidades, y si bien la compañía no confirmó el número exacto descargado por razones comerciales, sí admitió que el embarque ocupó casi la totalidad de su capacidad. No es habitual que un solo fabricante concentre prácticamente todo el volumen transportado en un buque de este tipo, un dato que refuerza la lectura de que la operación no fue improvisada.

Según informó la empresa, el Changzhou está equipado con un sistema de propulsión dual, que combina GNL (gas natural licuado) y combustible convencional, una característica alineada con el discurso de reducción de impacto ambiental que BYD busca proyectar también en su logística global.

LOS MODELOS, LA RED Y LA ESCALA COMERCIAL

como se llama el barco de BYD que llegó a la argentina

El desembarco incluyó los modelos que BYD ya comercializa en la Argentina y uno de los lanzamientos previstos para este año: el Atto 2 DM-i, un SUV compacto híbrido enchufable que se suma al Yuan Pro, de similar tamaño pero 100% eléctrico.

El Atto 2 DM-i combina un motor naftero con uno eléctrico y una batería recargable por enchufe, que permite 110 kilómetros de autonomía en modo eléctrico y hasta 1.100 kilómetros de alcance total en uso combinado. Es, además, el primer modelo de BYD en el país con Asistente de Google integrado, un detalle que apunta al posicionamiento tecnológico de la marca.

Con la llegada del barco, la empresa anunció una preventa con un precio de reserva de 500 dólares y beneficios especiales (no detallados) para los primeros 200 clientes. A esto se suman planes de expansión de gama: al menos cuatro modelos adicionales llegarán en los próximos meses, entre ellos la pick-up Shark, un híbrido enchufable de más de 400 CV y hasta 100 km de autonomía eléctrica, un producto que podría tocar fibras sensibles en un mercado históricamente dominado por pickups medianas de producción regional.

como se llama el barco de BYD que llegó a la argentina

En paralelo, la estructura comercial ya muestra cierto despliegue: 12 concesionarios abiertos, con el objetivo de alcanzar 21 puntos de venta. Según datos de la propia compañía, el Dolphin Mini se convirtió en apenas tres meses en el modelo eléctrico más vendido del país en 2025, una referencia que BYD utiliza para explicar el volumen del embarque.

BRASIL COMO ANTECEDENTE CERCANO

La operación en la Argentina no es un caso aislado en la región. En mayo del año pasado, un buque de BYD -el Explorer 1, de 199,9 metros de eslora- arribó al Puerto de Suape, en Pernambuco, Brasil, con 5.459 vehículos, marcando el mayor desembarco de autos en una sola operación en la historia de ese puerto.

En Brasil, sin embargo, la estrategia de BYD no se limitó a la importación. Durante 2025 comenzó la producción local en la ex planta de Ford en Camaçari, Bahía, donde se ensamblan los modelos Dolphin Mini y Song Pro. La producción, iniciada en octubre, ya se acerca a las 20.000 unidades, con un objetivo declarado de 150.000 vehículos anuales.

Ese antecedente suele aparecer como referencia inevitable cuando se analiza el impacto del desembarco en la Argentina, aunque la propia compañía evita trazar paralelismos directos.

EL DEBATE QUE SE ACTIVÓ PUERTAS ADENTRO

BYD Barco

La llegada del Changzhou también trascendió el ámbito estrictamente automotor y se filtró en el debate político y económico. Desde el Gobierno, el ministro de Economía Luis Caputo defendió públicamente el esquema de importación de vehículos electrificados dentro de un cupo acordado con la industria, señalando que su participación en el mercado total sería acotada y que podría contribuir a ampliar la oferta y moderar precios en un segmento todavía incipiente en el país.

Desde otra vereda, el diputado Miguel Ángel Pichetto planteó reparos sobre el impacto que una mayor presencia de vehículos importados desde China podría tener en términos de producción local, empleo y balanza comercial, introduciendo además el debate sobre las condiciones de competencia y los subsidios de origen.

El cruce no derivó en definiciones inmediatas, pero sí dejó en evidencia que la llegada de un solo barco puede funcionar como disparador de discusiones más amplias sobre el rumbo del sector automotor argentino.

UN MERCADO QUE OBSERVA, MIDE Y ESPERA

En los hechos, el desembarco de los 7.000 autos de BYD no modifica de manera automática el equilibrio del mercado, pero sí introduce nuevas variables. Aporta volumen en un segmento aún chico, acelera la presencia de tecnología electrificada y obliga a concesionarios, terminales y reguladores a repensar escenarios que hasta hace poco parecían lejanos.

  • Al mismo tiempo, deja abiertas varias preguntas:
  • ¿La demanda local podrá absorber volúmenes crecientes de este tipo de vehículos?
  • ¿La estrategia se limitará a la importación o podría derivar, a mediano plazo, en algún esquema productivo regional?
  • ¿Cómo reaccionarán las marcas tradicionales frente a una oferta que combina tecnología, escala global y precios competitivos?

Por ahora, el Changzhou ya cumplió su primer objetivo: poner el tema en el centro de la conversación. El impacto final, como casi siempre en la industria automotriz argentina, no se definirá en un solo arribo, sino en lo que ocurra después.

Ads

Diego Durruty

Soy un periodista con más de 35 años en el ruedo. Arranqué en revistas como CORSA, El Gráfico, Coequipier y SóloTC, pero también me aventuré en el mundo digital en SportsYa!, e-driver.com y kmcero.com. Si eso no te sorprende, también me escuchaste en las radios Rock&Pop y Vorterix.com. Ah, y no puedo olvidar mis coberturas del rally Dakar para la agencia alemana dpa. Hoy en día escribo en Automundo.com.ar y para que no se me escape nada, también conduzco los magazines Dos Tipos Audaces y Motorix en YouTube. ¡No hay quién me pare, amigo!

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ads
Volver al botón superior

Adblock detectado

Los anuncios financian nuestro contenido. Considere apoyarnos mediante la inclusión de Automundo en la lista blanca. Solo toma un segundo, es fácil de hacer y no le costará nada. Apreciaríamos su apoyo y gracias por su visita.