
Así es el circuito del autódromo de Buenos Aires que sueña con recibir a la Fórmula 1
Diseñado por Hermann Tilke tiene casi 5.000 metros, 15 curvas y una velocidad máxima de 340 km/h.
El sueño de volver a ver a la Fórmula 1 en la Argentina ya no es solo una intención nostálgica, sino un proyecto técnico, político y económico que está en marcha. El Autódromo Oscar y Juan Gálvez será transformado para cumplir con los estándares más exigentes de la Federación Internacional del Automóvil y aspirar, de manera formal, a una fecha del Mundial de la máxima categoría.
El rediseño del circuito fue encargado al prestigioso estudio del alemán Hermann Tilke, en esta etapa comandado por su hijo Carsten, y cuenta con el respaldo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y de la empresa GOSD, liderada por Orly Terranova. Fue precisamente Terranova quien confirmó en diálogo exclusivo con Automundo que el proyecto “nace pensado en la Fórmula 1” y que ya recibió el visto bueno de los responsables de la categoría.
ASÍ SERÁ EL CIRCUITO PARA LA FÓRMULA 1

El nuevo trazado Grand Prix ideado para la F.1 tendrá una extensión de 4.942 metros, se recorrerá en sentido horario y contará con 15 curvas distribuidas entre virajes de media y alta velocidad. La pista tendrá un ancho variable de entre 12 y 15 metros, diseñada para permitir tanto la exigencia de los monoplazas como los sobrepasos en puntos estratégicos.
Según los estudios preliminares de simulación, un auto de Fórmula 1 alcanzaría una velocidad máxima de 340 km/h en la recta que une la Curva 13 con la Horquilla Larga, mientras que la velocidad promedio estimada es de 225 km/h con un tiempo de vuelta proyectado en 78 segundos. Otras dos secciones también superan los 330 km/h: la recta principal, donde se registrarían hasta 334 km/h, y el sector veloz que va desde la Curva 4 hasta la Curva 7.
El trazado porteño, si se concreta, se ubicará entre los más extensos del calendario actual. Aunque lejos del extenso Spa-Francorchamps, con sus 7.004 metros, superaría en longitud a clásicos como Mónaco (3.337 metros), que es el más corto del calendario; Zandvoort (4.259 metros), Hermanos Rodríguez (4.304 metros), Interlagos (4.309 metros), Red Bull Ring (4.318 metros), Montreal (4.361 metros), Hungaroring (4.381 metros), Barcelona (4.675 metros), Imola (4.909 metros) e incluso Marina Bay (4.940 metros).

Contra lo que muchos suponen, el nuevo circuito no sería corto ni compacto, sino un trazado de escala intermedia-larga que combinaría tradición con tecnología de última generación. No solo eso: el rediseño contempla cinco variantes homologables que se adaptarán a las exigencias de diferentes campeonatos. Entre ellas, la versión principal con Horquilla Larga, una alternativa más corta con la Horquilla Media, un trazado específico para MotoGP de 4.340 metros, un nuevo Circuito 12 -extendido a más de seis kilómetros- y una configuración de 3.322 metros que incluye una renovada bajada del Tobogán, que mantendrá el nombre de Juan María Traverso.
UN PROYECTO AMBICIOSO
El proyecto no se limita al dibujo del circuito. Las obras, que estarán a cargo de AUSA y demandarán una inversión estimada en 100 millones de dólares, también implican una mejora integral del predio. Se renovarán los sistemas de desagüe, electricidad, accesos para el público, playones para equipos y áreas de hospitalidad capaces de albergar a más de cinco mil personas. Todavía está en análisis la situación de los boxes actuales, que no cumplen con los cinco metros de altura requeridos por la FIA, aunque la idea primaria es conservarlos y adaptarlos dentro de una lógica “austera pero eficiente”, según definió Terranova.
Estas obras de remodelación, que comenzarán en noviembre y se extenderán durante todo 2026, representan la intervención más profunda desde la década del noventa, cuando se reasfaltó toda la pista para recibir a la Fórmula 1 y se construyeron nuevos boxes, sala de prensa, sala de cronometraje y sectores corporativos tanto del lado de boxes como de la tribuna principal. Aquellas tareas también obligaron al cierre prolongado del autódromo y marcaron el último gran intento de modernización del circuito porteño. Ahora, más de tres décadas después, se repite la escena: una pista en silencio, esperando que las máquinas inicien un nuevo capítulo.
La pista fue pensada para ser versátil. Tendrá nuevos sectores como una nueva Curva Reutemann (la curva 4 del sector cercano a Av. Roca), una nueva S del Ciervo del renovado circuito 12 y una reinterpretación de la S de Senna, ubicada algunos metros antes que la tradicional del Circuito N° 6.
Antes de avanzar con la solicitud formal para una fecha de la Fórmula 1, el primer paso concreto será el regreso del MotoGP a Buenos Aires. La capital fue confirmada como sede del Mundial de Motociclismo a partir de 2027, con un contrato vigente hasta 2030.

Será la primera vez desde 1999 que las motos vuelvan a rugir en el Gálvez, esta vez utilizando el mismo trazado pensado para la Fórmula 1, aunque con la Horquilla Corta. La decisión de abandonar Termas de Río Hondo, según explicó Terranova, fue tomada por el promotor internacional y no por una iniciativa de su empresa, como muchos interpretaron.
EL AUTÓDROMO EN EL OJO DE LA TORMENTA
La oficialización de estas obras generó una mezcla de entusiasmo y debate en el ambiente. El nuevo trazado borra, redibuja o transforma sectores históricos y pistas emblemáticas como los Circuitos 5, 6, 7, 8 y 9, además de alterar el clásico 12. Para muchos fanáticos y gente del ambiente fierrero autóctono, eso significa perder una parte de la identidad del automovilismo argentino. Pero también es cierto que el autódromo llevaba años sumido en el abandono, sin un plan concreto para volver a ponerse en valor. La historia no se destruye solo con topadoras: también se va perdiendo por desgaste, por indiferencia, por falta de acción.

Es lógico, entonces, que haya escepticismo. No es la primera vez que se menciona el regreso de la Fórmula 1 como parte de un proyecto ambicioso. A lo largo de los años, la posibilidad ha sido invocada una y otra vez en contextos de campaña o de anuncios rimbombantes que jamás se concretaron. Pero esta vez hay una diferencia sustancial: detrás del plan no hay solo intenciones políticas o declaraciones de buena voluntad. Hay empresas con experiencia probada en el deporte motor y en el entretenimiento masivo, como GOSD y Fenix Entertainment Group, que han producido eventos de nivel internacional. Esa es una base inédita hasta ahora en este tipo de iniciativas.
El sueño de tener nuevamente a la Fórmula 1 en la Argentina nunca se extinguió del todo, pero siempre quedó atrapado en el dilema del huevo y la gallina: cómo ser tomados en serio por la Fórmula 1 sin tener un escenario homologado, y cómo justificar semejante inversión sin la certeza de que la categoría reina volverá.
Al final, será cuestión de poner en la balanza qué pesa más: si la historia que nos marcó o la posibilidad real de volver a ser el centro del deporte motor en la región. Quizás no haya que elegir entre una cosa y la otra. Quizás la única forma de honrar ese legado sea darle la oportunidad de evolucionar. Y que cuando los motores vuelvan a rugir en Buenos Aires, ya no lo hagan como un eco del pasado, sino como el inicio de una nueva historia.
HISTORIAL DEL GRAN PREMIO DE ARGENTINA DE FÓRMULA 1
| AÑO | PILOTO | AUTO | CIRCUITO |
| 1953 | Alberto Ascari | Ferrari | N° 2 (3.912 metros) |
| 1954 | Juan Manuel Fangio | Maserati | N° 2 (3.912 metros) |
| 1955 | Juan Manuel Fangio | Mercedes | N° 2 (3.912 metros) |
| 1956 | Juan Manuel Fangio-Luigi Musso | Ferrari | N° 2 (3.912 metros) |
| 1957 | Juan Manuel Fangio | Maserati | N° 2 (3.912 metros) |
| 1958 | Stirling Moss | Cooper-Climax | N° 2 (3.912 metros) |
| 1960 | Bruce McLaren | Cooper-Climax | N° 2 (3.912 metros) |
| 1972 | Jackie Stewart | Tyrrell-Ford | N° 9 (3.345 metros) |
| 1973 | Emerson Fittipaldi | Lotus-Ford | N° 9 (3.345 metros) |
| 1974 | Denny Hulme | McLaren-Ford | N° 15 (5.968 metros) |
| 1975 | Emerson Fittipaldi | McLaren-Ford | N° 15 (5.968 metros) |
| 1977 | Jody Scheckter | Wolf-Ford | N° 15 (5.968 metros) |
| 1978 | Mario Andretti | Lotus-Ford | N° 15 (5.968 metros) |
| 1979 | Jacques Laffite | Ligier-Ford | N° 15 (5.968 metros) |
| 1980 | Alan Jones | Williams-Ford | N° 15 (5.968 metros) |
| 1981 | Nelson Piquet | Brabham-Ford | N° 15 (5.968 metros) |
| 1995 | Damon Hill | Williams-Renault | N° 6 (4.259 metros) |
| 1996 | Damon Hill | Williams-Renault | N° 6 (4.259 metros) |
| 1997 | Jacques Villeneuve | Williams-Renault | N° 6 (4.259 metros) |
| 1998 | Michael Schumacher | Ferrari | N° 6 (4.259 metros) |