Alex Palou logra su cuarto título en cinco años y hace historia en IndyCar
El español logró el cetro de manera anticipada en su mejor temporada en la categoría estadounidense.
El español Alex Palou volvió a escribir su nombre en la historia del automovilismo estadounidense. Con el tercer puesto en el circuito de Portland -en una carrera ganada por Will Power (Team Penske)- el catalán selló su cuarto campeonato de IndyCar en cinco temporadas, igualando la marca del escocés Dario Franchitti y convirtiéndose en el único en lograr tres títulos consecutivos bajo la estructura de Chip Ganassi Racing.
A sus 28 años, Palou vivió una temporada excepcional: ocho victorias en 15 carreras, incluyendo su primer triunfo en las 500 Millas de Indianápolis, donde se convirtió en el primer español en ganar la mítica prueba. Aún restan dos fechas en el calendario y el piloto podría igualar el récord de diez triunfos en un año que ostentan AJ Foyt (1964) y Al Unser (1970).
UN TÍTULO DEFINIDO ANTES DE TIEMPO

El campeonato se resolvió después de los problemas que le impidieron al Pato O’Ward soñar con recortarle puntos a Palou. Las opciones del piloto de Arrow McLaren se esfumaron rápido: fallas mecánicos en la primera parada en boxes lo retrasaron nueve vueltas y lo dejaron sin chances matemáticas.
Con su único rival fuera de la pelea, Palou buscó la victoria y llegó a recortar 20 segundos sobre Power y Christian Lundgaard, pero debió conformarse con el tercer puesto que le aseguró sumar una nueva estrella junto a las que consiguió en 2021, 2023 y 2024.
La consagración de Palou llega en un contexto marcado por su disputa contractual con McLaren. En 2022, la escudería de Woking lo anunció como piloto para IndyCar, pero Ganassi confirmó su continuidad casi al mismo tiempo, lo que derivó en un litigio por incumplimiento de contrato valuado en 30 millones de dólares.

El fallo favoreció a Ganassi, que mejoró su contrato y reforzó el vínculo con el español. Zak Brown, CEO de McLaren, criticó públicamente la decisión de Palou, acusándolo de no honrar su compromiso.
En el pasado, Palou proyectó dar el salto a la Fórmula 1, pero hoy descarta esa posibilidad. “Ya no me atrae. Disfruto manejando aquí, celebrando con mi familia y compartiendo con mi equipo. Creo que en la F1 eso es todo lo contrario”, dijo a Indy Star tras su triunfo en Indianápolis.
MÁS QUE UN PILOTO GANADOR
Con cuatro títulos, una victoria en las Indy500 y un dominio aplastante en la categoría, Alex Palou consolida su figura como una de las más importantes de la historia reciente de IndyCar. En la pista, combina velocidad y consistencia; fuera de ella, valora el tiempo con su esposa Esther Valle y su hija Lucía, símbolos de un estilo de vida que considera parte de su éxito.