El TC2000 estiró su definición del título tras una clasificación dramática
El box de Toyota estuvo en llamas: el Chelo Ciarrocchi fue el mejor, impidió la consagración de Matías Rossi y le dio una nueva chance a Emiliano Stang.
La clasificación del TC2000 en Junín dejó una escena tan particular como intensa: Matías Rossi, Emiliano Stang y Marcelo Ciarrocchi, los tres integrantes del Toyota Gazoo Racing YPF INFINIA, quedaron entrelazados en una misma historia. Dos de ellos llegaban definiendo el campeonato; el tercero, sin chances matemáticas, terminó siendo quien evitó que el título se resolviera antes de tiempo.
Todo ocurrió en una clasificación que parecía encaminada a una consagración anticipada y terminó convirtiéndose en el prólogo perfecto de una definición cargada de tensión interna.

Con Franco Vivian como poleman con el Chevrolet Tracker y un formato de clasificación que expone a cada piloto en soledad -uno por vez, sin referencias directas-, la atención se desplazó lentamente hacia el último nombre en la lista. Ciarrocchi tenía en sus manos algo más que una vuelta rápida: tenía la llave para cerrar o postergar el campeonato.
EL ESCENARIO QUE CONSAGRABA… HASTA QUE DEJÓ DE HACERLO
Hasta la salida a pista del cordobés, el tablero era claro. Rossi ocupaba el tercer lugar de la clasificación y Stang era quinto. Esa combinación alcanzaba para que el Misil se consagrara matemáticamente campeón argentino 2025, sin depender del resultado de la competencia dominical. Era el tipo de definición silenciosa, quirúrgica, casi incómoda por lo poco épica. Pero el automovilismo rara vez se entrega a lo previsible.
Ciarrocchi salió a clasificar como debía hacerlo un piloto que no pelea el campeonato, pero sí su propia dignidad deportiva: a fondo. No le alcanzó para bajarle la pole a Vivian -quedó segundo, a 478 milésimas-, aunque su vuelta tuvo un efecto inmediato y contundente. Rossi cayó al cuarto lugar. La consagración anticipada quedó archivada. Y Stang, sin haber girado, volvió a respirar.
LA VUELTA QUE NADIE QUERÍA MIRAR… Y TODOS MIRARON
Momento de tensión en la definición del Gran Premio Coronación en Junín 🏁⚡️
Mientras el Misil y Emi esperaban el aire se cortaba con cuchillo en el Box de Toyota pic.twitter.com/h5pfI1HoQI
— TC2000 (@SuperTC2000) December 20, 2025
Rossi lo vivió como se viven esas vueltas incómodas, con atención plena y sin dramatizar más de la cuenta. Reconoció que Vivian “apareció con una diferencia muy fuerte justo en el momento clave de la clasificación” y que su propio trabajo fue similar al de los entrenamientos. Hubo detalles que no cerraron del todo, especialmente en el segundo sector y en la curva uno. La vuelta de Ciarrocchi, con tanto en juego, se miró con lógica tensión. No alcanzó. Y cuando no alcanza, hay que esperar.
Del otro lado del box, Stang fue honesto hasta la crudeza. Dijo que fue “una clasificación positiva desde el punto de vista del campeonato, aunque no tanto desde el resultado”. Sexto en los tiempos, pero primero en la grilla por el sistema de inversión. Para él, el planteo es simple y brutal: está obligado a ganar. Clasificar cuarto o sexto era anecdótico. Incluso admitió que la vuelta de Ciarrocchi fue “la peor vuelta” que le tocó vivir como espectador, aunque celebró que haya sido lo suficientemente buena como para seguir con vida.
UN EQUIPO QUE YA GANÓ, PERO AÚN NO TERMINÓ

Mientras la tensión deportiva se apoderaba del sábado, el box de Toyota miraba un poco más allá. Darío Ramonda, responsable del equipo, habló desde ese equilibrio incómodo entre “la satisfacción y la cautela”. El campeonato de marcas y de equipos ya está asegurado, un nuevo título para Toyota –en la víspera del anuncio oficial de su continuidad en el campeonato- y para sus socios estratégicos como YPF y Bridgestone. Pero puertas adentro, la atención es total: dos pilotos del mismo equipo definiendo un campeonato no es una situación común.
El deseo es tan simple como complejo de garantizar: “que todo se resuelva en la pista, sin injusticias deportivas ni factores externos que manchen la definición”.
CIARROCCHI, PROTAGONISTA SIN LIBRETO

Ciarrocchi asumió su rol con naturalidad. Se definió como “un espectador de lujo” de una definición que calificó como “hermosa”. Sabe que no es protagonista del campeonato, pero también entiende que su lugar -desde adentro- puede ser determinante. No ocultó que “le gustaría estar en esa pelea”, aunque aceptó que este fin de semana le toca jugar otro papel. Y lo jugó.
LO QUE VIENE: MATEMÁTICA, PRESIÓN Y PISTA
El domingo ya tiene forma. Stang largará primero. Rossi, tercero. Las cuentas siguen favoreciendo al piloto de Del Viso: con terminar dentro de los diez primeros, incluso si Stang gana, será campeón argentino. Pero Junín ya dejó una advertencia clara. Nada se regala. Nada se cierra antes de tiempo.
La clasificación no coronó a nadie. Hizo algo mejor: cargó de tensión el aire y empujó la definición hacia donde el TC2000 siempre quiso que esté. En la pista.
TC2000 EN JUNÍN | CLASIFICACIÓN
