
Cuando la tecnología de la Fórmula 1 llega al mundo de la restauración
Una asociación con Red Bull Advanced Technologies le ha permitido a Singer Vehicle Design mejorar a los Porsche 911 Type 964 Cabriolet y Targa.
La ingeniería de Fórmula 1 y la obsesión artesanal por el detalle acaban de encontrarse en un terreno poco habitual: el de los Porsche 911 clásicos sin techo. Red Bull Advanced Technologies, la división de alto rendimiento del Red Bull Technology Group, se asoció con Singer Vehicle Design para resolver uno de los grandes dilemas técnicos de los Porsche 911 Type 964 Cabriolet y Targa reinterpretados por Singer: cómo igualar la rigidez torsional de un coupé sin traicionar la esencia del auto original.
Singer, fundada en California en 2009, trabaja con autos que llevan más de tres décadas rodando. Cada proyecto de restauración comienza cuando un cliente entrega su Porsche 911 Type 964 para ser reinterpretado a través de los Classic Turbo services, un programa que toma como inspiración al 911 Turbo original de 1974 y lo traduce a estándares contemporáneos de rendimiento, precisión y calidad.
DESARMAR PARA ENTENDER

El proceso no admite atajos. El auto del cliente se desmonta por completo: interior, carrocería, mecánica, cableado. Solo queda a la vista el monocasco de acero, la columna vertebral del 964. Ese chasis es inspeccionado, limpiado y preparado hasta alcanzar condiciones óptimas para encarar la reconstrucción. Recién entonces comienza el verdadero desafío.
En las versiones Cabriolet y Targa, la ausencia de un techo rígido compromete la rigidez torsional. Es una limitación estructural conocida, inherente al diseño original. Y para el nivel de exigencia que plantea Singer -clientes extremadamente sofisticados, acostumbrados a lo mejor-, esa concesión no era aceptable.
INGENIERÍA DE COMPETICIÓN APLICADA A UN CLÁSICO

Para resolver el problema, Singer recurrió a Red Bull Advanced Technologies, la división de ingeniería de alto rendimiento del Red Bull Technology Group, con experiencia directa en Fórmula 1, hypercars y proyectos especiales de máxima complejidad.
El primer paso fue digitalizar el chasis del 964. A partir de datos escaneados y mediciones manuales, Red Bull creó un modelo virtual completo del monocasco. Ese modelo fue sometido a análisis por elementos finitos (FEA) para calcular la rigidez torsional de las distintas configuraciones del auto, con y sin techo.
Pero el trabajo no se quedó en la simulación teórica. El modelo fue refinado iterativamente hasta que los valores de rigidez calculados coincidieron con los obtenidos en pruebas físicas reales. Esa correlación fue clave: sin ella, cualquier solución posterior carecería de validez.
IDENTIFICAR DÓNDE SUFRE EL CHASIS

Con el modelo ya validado, los ingenieros de Red Bull pudieron analizar en detalle qué zonas del monocasco trabajaban más intensamente al resistir la torsión, estudiando la distribución de energía de deformación. Ese mapa de esfuerzos permitió entender no solo dónde reforzar, sino cómo hacerlo sin añadir peso innecesario ni modificar la estructura original.
La respuesta fue tan precisa como ambiciosa: 13 estructuras de refuerzo en fibra de carbono, diseñadas específicamente para las zonas críticas del chasis abierto del 964. Cada pieza fue concebida para cumplir una función estructural concreta, respetando los límites del monocasco original y las exigencias de empaquetado propias de un auto restaurado.
Durante el proceso de restauración, estas piezas de carbono se adhieren directamente al monocasco de acero, convirtiéndose en parte activa de la estructura. El resultado es contundente y medible: un incremento del 175% en la rigidez torsional.

El impacto dinámico es inmediato. La mayor rigidez se traduce en mejor comportamiento en curva, mayor eficacia en frenada y un nivel de refinamiento general muy superior. En términos de sensaciones, Singer afirma que los Cabriolet y Targa ahora igualan el comportamiento de un coupé, algo que históricamente había sido imposible sin compromisos.
Los Classic Turbo services de Singer permiten restaurar 964 Coupé, Cabriolet o Targa con inspiración en el Turbo original de 1974. Con esta colaboración, las versiones abiertas dejan de ser una alternativa emocional para convertirse también en una opción técnicamente plena.
No es solo una mejora estructural. Es una demostración de hasta dónde puede llegar un proyecto cuando la herencia del automovilismo clásico se cruza con la ingeniería más avanzada del mundo. En estos 964, el techo puede faltar. La rigidez, definitivamente, no.



