¿Qué diferencia hay entre un híbrido y un híbrido enchufable? ¿Qué autonomía tienen? ¿Dónde se pueden recargar? Los autos eléctricos son los protagonistas del futuro del sector automovilístico. Se trata de un nuevo sistema de movilidad que plantea interrogantes a los futuros usuarios y que respondemos a continuación:
¿QUÉ TIPOS DE AUTOS ELÉCTRICOS HAY?
Hay tres tipos de autos propulsados en mayor o menor medida por electricidad. Primero, el híbrido, con doble motor: uno de combustión, que actúa como el principal; y otro eléctrico, en el que la batería se recarga con el propio motor cuando reduce su velocidad. En segundo lugar está el híbrido enchufable en el que la batería también puede recargarse directamente desde un enchufe. Finalmente, el eléctrico 100% con propulsión exclusivamente eléctrica y recarga desde enchufe.
¿DÓNDE SE PUEDE RECARGAR?
Hay dos tipos de punto de recarga para los autos eléctricos: los públicos y los privados. Cualquier usuario puede instalar una estación de carga en su garaje particular o comunitario, siempre que sea colocado por un profesional autorizado y cumpla los requisitos legales.
De hecho, se calcula que el 70% de las recargas se producen en domicilios y oficinas. De todas maneras, si es necesario alimentar el coche en ruta, la red de alimentación eléctrica está creciendo día a día. La Unión Europea, por ejemplo, cuenta con unos 100.000 puntos y se prevé que en 2025 esta cifra se haya multiplicado por 20, hasta los dos millones de estaciones.
El tiempo de recarga también se va reduciendo progresivamente. En ese sentido se estima que en el próximo año Europa contará con una red de 400 estaciones de carga rápida (350kW) situadas cada 120 kilómetros para facilitar los viajes largos.
¿QUÉ AUTONOMÍA MEDIA TIENE?
Las baterías ofrecen una autonomía que van desde los 200 kilómetros hasta más de 400. La duración dependerá del uso que se haga del coche ya que, al contrario que los de combustión, los vehículos eléctricos consumen menos en los trayectos urbanos.
¿LOS AUTOS ELÉCTRICOS SUPONEN CERO EMISIONES?
Se consideran de cero emisiones locales desde el punto de vista del propio vehículo. Además, también es más sostenible desde el punto de vista del ciclo global de vida del coche: entre un 17% y un 30% menos de emisiones, dependiendo de si lo comparamos con un vehículo diésel o naftero.
Para fomentar la circulación de vehículos sin emisiones locales, algunos países aplican diversos incentivos. En algunos casos, como en Noruega, hay reducción directa de impuestos al adquirir un modelo eléctrico. En Alemania, Francia o España hay incentivos en la compra y muchas ciudades europeas tienen beneficios específicos, como aparcamiento y peajes gratuitos, carriles preferentes de acceso y libre acceso de estos vehículos a zonas restringidas a la circulación.
¿ES MÁS CARO QUE UN COCHE CONVENCIONAL?
Los autos eléctricos son cada vez más accesibles gracias a que la mejora tecnológica ayuda a reducir su precio. Por ejemplo, el costo de las baterías se ha reducido en un 80% en la última década. También hay que tener en cuenta que el costo de la electricidad es sensiblemente inferior al del combustible. Además, se calcula que los costos de mantenimiento de un eléctrico son solo un tercio de los de un vehículo con propulsión convencional. Y, por último, en la mayoría de países los compradores pueden acceder a ayudas públicas o reducción de impuestos al adquirir un eléctrico.