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El Autódromo de Buenos Aires se moderniza para recibir a la F.1 y el MotoGP

Con la demolición de los viejos boxes, la Ciudad comenzó la remodelación del circuito porteño con el objetivo de recibir a las dos principales categorías del deporte motor.

La Ciudad de Buenos Aires activó la primera etapa de un masterplan de modernización del Autódromo de Buenos Aires que apunta alto: recuperar competitividad internacional y volver a recibir Grandes Premios de MotoGP y, en un horizonte más ambicioso, de Fórmula 1.

Después de años de anuncios inconclusos, esta vez hay máquinas, plazos y números. Y eso, en el ecosistema del automovilismo argentino, ya es una novedad.

UNA PRIMERA ETAPA QUE MARCA EL TONO

qué pasó con el autódromo de buenos aires

Tras la demolición, comenzará la construcción de un nuevo edificio de boxes: 32 unidades de siete metros de frente, con áreas técnicas integradas bajo una torre de control. El proyecto contempla 12.047 m² cubiertos y 6.214 m² descubiertos, una escala acorde a estándares internacionales y muy lejos de los parches acumulados durante décadas.

La obra está a cargo de Autopistas Urbanas (AUSA), adjudicada a INMAC Ingeniería y Arquitectura SASE.MI. SA., e incluye además un rediseño completo del paddock, con una estética contemporánea que busca alinear identidad deportiva y marca ciudad. No es un detalle menor: hoy los autódromos compiten tanto por seguridad y trazado como por imagen y experiencia.

El Jefe de Gobierno Jorge Macri fue directo sobre el objetivo de esta obras: “Estamos trabajando en la modernización del Autódromo no solo para recibir al MotoGP, sino también, en un futuro, a la Fórmula 1”.

Y agregó un dato que explica el apuro: cada evento internacional implica inversiones superiores a 150 millones de dólares, además de miles de puestos de trabajo. El Gálvez vuelve a ser, en este relato, una herramienta de desarrollo del sur de la Ciudad, no solo un circuito para nostálgicos.

LO QUE VIENE: LA PISTA, EL VERDADERO EXAMEN

obras autódromo de buenos aires

La segunda etapa —ya en proceso licitatorio— es la más sensible: la pista. El rediseño fue desarrollado junto a Tilke Engineers & Architects, la firma de Hermann Tilke, responsable de buena parte de los circuitos modernos del calendario mundial.

Los cambios proyectados son profundos:

  • Ancho uniforme de 12 metros, con la recta principal manteniendo 15 m.
  • Extensión cercana a los 4.300 metros, con rectas de 800 a 1.000 m que habilitan velocidades superiores a 300 km/h.
  • Nuevas curvas de baja y alta velocidad, pensadas tanto para motos como para monoplazas híbridos.
  • Un diseño que contempla zonas de frenado clave para la recarga de baterías, un guiño técnico imprescindible si se piensa en la F.1 moderna.

El paquete se completa con asfalto específico, 3.120 metros de pianos homologados FIA/FIM, calle de boxes más ancha, nuevo muro, refuerzos de seguridad y tecnología de última generación: semáforos y banderas LED, sin concesiones.

MOTOGP 2027: LA FECHA QUE ORDENA TODO

El cronograma oficial marca un año de obras, con finalización prevista para el primer trimestre de 2027. El objetivo inmediato es claro: el regreso del MotoGP a Buenos Aires, ausente desde 1999, con un impacto estimado de más de 150 mil espectadores y alrededor de 5.000 puestos de trabajo directos e indirectos.

El secretario de Deportes, Fabián Turnes, lo resumió con una frase que intenta equilibrar futuro y memoria: “Transformarlo en uno de los autódromos más modernos y completos, sin perder la esencia ni la mística que lo convirtió en la catedral del automovilismo argentino”.

ACCESOS, PÚBLICO Y EXPERIENCIA

El plan también mira al público: mayor capacidad, circulación más fluida y un nuevo acceso por la Avenida 27 de Febrero, clave para evitar los embudos históricos en fines de semana grandes. En la era del espectáculo global, la experiencia fuera de la pista pesa casi tanto como lo que pasa dentro.

El desafío, ahora, no es menor. No alcanza con demoler y construir: hay que cumplir los plazos, pasar las homologaciones y sostener una decisión política en el tiempo. El automovilismo internacional ya no espera, compara. Y si Buenos Aires quiere volver a sentarse en esa mesa, tiene que hacerlo con hechos, no con nostalgia.

El Gálvez empezó a moverse. Las topadoras ya hicieron lo suyo y los planos dejaron de ser promesas. De acá a 2027 se juega algo más que el regreso del MotoGP: se juega la posibilidad real de que la Argentina vuelva a tener un circuito a la altura del siglo XXI, sin renegar de su historia, pero sin vivir de ella. El semáforo, por primera vez en años, está en verde. Ahora hay que acelerar sin levantar.

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Diego Durruty

Soy un periodista con más de 35 años en el ruedo. Arranqué en revistas como CORSA, El Gráfico, Coequipier y SóloTC, pero también me aventuré en el mundo digital en SportsYa!, e-driver.com y kmcero.com. Si eso no te sorprende, también me escuchaste en las radios Rock&Pop y Vorterix.com. Ah, y no puedo olvidar mis coberturas del rally Dakar para la agencia alemana dpa. Hoy en día escribo en Automundo.com.ar y para que no se me escape nada, también conduzco los magazines Dos Tipos Audaces y Motorix en YouTube. ¡No hay quién me pare, amigo!

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