Era inevitable que la insólita situación que protagoniza Alex Palou, vigente campeón de la categoría IndyCar, termine en los tribunales. El español tiene para 2023 dos contratos: uno con el Chip Ganassi Racing, su actual escudería en la serie yanqui; y el otro con McLaren, al que él mismo confirmó que le dará prioridad.
Palou asegura que Ganassi no puede hacer uso de la opción de renovación, aunque el team-manager estadounidense piensa lo contrario. Por tal motivo llevó el caso ante un tribunal de arbitraje privado para hacer valer sus derechos sobre el piloto catalán.
“Alex Palou tiene un contrato con Chip Ganassi Racing hasta finales de la temporada 2023. Es un miembro valioso de nuestro equipo y vamos a seguir apoyándole persiguiendo victorias, podios y campeonatos de IndyCar. Como resultado de que un equipo ha intentado de forma impropia hacerle un contrato violando los términos claros del nuestro vamos a comenzar un proceso legal”, explicó la escudería estadounidense en un comunicado.
Obviamente, la postura de los abogados de Palou es diferente. “Estamos decepcionados de que Chip Ganassi Racing intente evitar que Alex tenga la oportunidad de competir en la Fórmula 1 y, más aún, con las presentaciones judiciales públicas y los comentarios continuos a la prensa sobre este asunto”, dijo el estudio que representa al catalán.
“Alex siempre ha dado su mejor esfuerzo a CGR y es desafortunado que CGR intente negarle a Alex esta oportunidad. Esperamos que las partes puedan resolver esto de manera amistosa, pero si no es así, esperamos resolver este asunto en un arbitraje privado, como lo ha solicitado CGR”, revelaron en una nota difundida a la prensa.
Si bien los abogados de Palou insinúan que el futuro de su protegido está directamente relacionado con la Fórmula 1, McLaren comunicó oportunamente que aún no definió en qué categoría competiría ya que también participa en IndyCar, Fórmula E y Extreme E.