Mercedes domina Barcelona mientras Aston Martin estrena el AMR-26
El cuarto día de shakedown de la F.1 confirmó el dominio de Mercedes y mostró el impacto del nuevo Aston Martin AMR-26,
El cuarto día de shakedown de la Fórmula 1 en Barcelona fue una mezcla de confirmaciones técnicas, señales fuertes y una aparición que rompió la monotonía. En el cronómetro, Mercedes volvió a imponer condiciones. En el impacto visual y conceptual, Aston Martin se llevó todas las miradas con el estreno del AMR-26. Y en el fondo de todo, la sensación es clara: la pretemporada dejó de ser un trámite y empezó a mostrar cartas.
MERCEDES, EL PATRÓN QUE TODOS MIRAN
Más allá de cualquier distracción estética o promesa futurista, la realidad del Mercedes-AMG W17 es concreta: consistencia, volumen de trabajo y velocidad real. En condiciones prácticamente ideales del Circuit de Barcelona-Catalunya, el equipo alemán volvió a dejar en claro que llega al nuevo ciclo reglamentario con una base muy sólida.

George Russell fue quien firmó el mejor registro absoluto del día, bajando con autoridad la barrera del 1m17s y estableciendo un 1:16.445 que no pasó desapercibido en el paddock. Por la mañana, Andrea Kimi Antonelli ya había dejado otra señal clara al moverse cómodamente en tiempos de 1m17s bajos, confirmando que el W17 no depende de un solo estilo de conducción.
Pero más allá del tiempo a una vuelta, lo que realmente explica el optimismo en Brackley es el kilometraje: 167 giros combinados entre ambos pilotos. Ritmos de carrera, simulaciones cortas, ataques al crono y pruebas aerodinámicas sin sobresaltos. En clave pretemporada, eso vale oro. Mercedes no solo fue rápido: fue metódico. Y cuando Mercedes es metódico, el resto toma nota.
ASTON MARTIN Y EL GOLPE SOBRE LA MESA
El cronómetro decía Mercedes, pero los flashes apuntaron todos al box verde. En la última hora del día, Aston Martin Aramco sacó por primera vez a pista el AMR-26 y rompió el molde de todo lo visto hasta ahora en el shakedown.

Negro casi absoluto, apenas interrumpido por el logo de la marca, y un concepto aerodinámico que no dialoga con lo conocido. Pontones extremos, soluciones radicales en suspensiones, fondo trabajado al límite y una arquitectura que confirma algo que en el paddock ya nadie discute: la mano de Adrian Newey está ahí.
Horas antes, Fernando Alonso había bajado la espuma con su habitual mezcla de experiencia y prudencia. “Ilusión, pero toca trabajar y rebajar expectativas”, deslizó. Sin embargo, el coche habla por sí solo. En Fórmula 1, ser diferente es asumir riesgo, pero también es abrir la puerta a ganancias enormes.
El debut quedó en manos de Lance Stroll, que completó apenas cuatro vueltas con un tiempo lógico para un primer contacto (1:46.4), muy lejos de cualquier referencia real. El objetivo no era el reloj, sino comprobar que todo funcionara. Y funcionó, más allá de una detención tras la curva 10 cuando ya caía la bandera a cuadros. Detalles de nacimiento. Nada que empañe el mensaje: Aston Martin no vino a copiar, vino a proponer.
McLAREN Y FERRARI, TRABAJO FINO Y CAUTELA
En McLaren, el cuarto día tuvo menos brillo externo pero mucho trabajo interno. Oscar Piastri tomó la posta de Lando Norris y continuó acumulando datos con el MCL-40 todavía camuflado. Más actividad por la mañana que por la tarde y una sensación general de coche ya bastante maduro. McLaren no mostró todo, pero tampoco lo necesita: parece saber exactamente qué está buscando.
Ferrari transita un camino similar. Ferrari volvió a sumar kilómetros de calidad con Lewis Hamilton y Charles Leclerc, que completaron 85 y 89 vueltas respectivamente. Hamilton sufrió un trompo con pista fría, sin consecuencias, y dejó una reflexión que explica el clima interno: este arranque es “mejor que lo vivido en 2025”, aunque todavía lejos de certezas absolutas.
Leclerc fue el mejor no Mercedes del día, quedando a apenas dos décimas del registro de Russell. La verdadera noticia en Maranello no está en la tabla de tiempos, sino en la fiabilidad: el auto gira, responde y permite trabajar sin sobresaltos.
EL RESTO DEL PELOTÓN APRIETA LOS DIENTES
En el segundo plano, el shakedown también sirvió para medir esfuerzos. Racing Bulls tuvo jornadas maratónicas con Arvid Lindblad y Liam Lawson, ambos superando los 100 giros. Cadillac F1 Team sigue en fase claramente exploratoria: Sergio Pérez completó 66 vueltas con un auto todavía lejos de donde querrían estar, aunque con margen de crecimiento y una presentación oficial que apunta a robar escena en el Super Bowl.
Red Bull, en cambio, sigue escondiendo cartas tras el incidente previo de Isack Hadjar. Poca información, cero exhibicionismo. Una estrategia conocida.
QUÉ DEJA EL CUARTO DÍA
Barcelona ya no es solo un banco de pruebas. Empieza a ser un termómetro. Mercedes aparece como la referencia técnica más completa, Aston Martin como el factor disruptivo que puede cambiar el paisaje, y McLaren y Ferrari como estructuras que trabajan en silencio pero con método.
El shakedown entra en su tramo final y, como suele pasar en Fórmula 1, las respuestas empiezan a aparecer cuando las excusas se terminan. La ilusión está sobre la mesa. Ahora empieza el trabajo de verdad.
SHAKEDOWN F.1 EN BARCELONA | DÍA 4 | TIEMPOS EXTRAOFICIALES
| POS. | PILOTO | EQUIPO | TIEMPO | VTAS. |
| 1 | George Russell | Mercedes | 1:16.445 | 77 |
| 2 | Andrea Kimi Antonelli | Mercedes | 1:17.081 | 90 |
| 3 | Charles Leclerc | Ferrari | 1:18.223 | 89 |
| 4 | Oscar Piastri | McLaren | 1:16.445 | 48 |
| 5 | Arvid Lindblad | Racing Bulls | 1:18.451 | 47 |
| 6 | Lewis Hamilton | Ferrari | 1:18.654 | 85 |
| 7 | Liam Lawson | Racing Bulls | 1:18.840 | 64 |
| 8 | Sergio Pérez | Cadillac | 1:21.024 | 66 |
| 9 | Lance Stroll | Aston Martin | 1:46.404 | 4 |