Red Bull fue rápido en seco y mojado en el segundo día del shakedown de la Fórmula 1
Bajo lluvia y con apenas una ventana de pista seca, el nuevo coche de 2026 mostró fiabilidad, equilibrio y ritmo natural, mientras Ferrari priorizó kilometraje y validación técnica.
El segundo día de shakedown de la Fórmula 1 en Barcelona no fue un simple trámite condicionado por la lluvia. Fue, más bien, una primera radiografía seria de cómo algunos equipos llegaron preparados al cambio reglamentario de 2026… y cómo otros todavía están acomodando las piezas. Sin necesidad de exagerar conclusiones, el martes dejó una sensación difícil de disimular en el paddock: Red Bull Racing empezó este nuevo ciclo exactamente donde terminó el anterior.
Durante meses se había especulado con las posibles dificultades del proyecto Red Bull Powertrains–Ford, especialmente por aquella discusión técnica que tuvo al equipo empujando por una mayor potencia térmica y una reducción del peso eléctrico, finalmente consensuada en un reparto 55/45.

La narrativa era tentadora: Red Bull, por primera vez con motor propio, podía sufrir en el arranque. Dos días en Barcelona no alcanzan para cerrar el debate, pero sí para matizarlo con datos reales: el auto no se rompe, responde en cualquier condición y, aun sin buscar tiempos, es el más rápido.
VERSTAPPEN MARCA EL PULSO, INCLUSO SIN INTENTARLO
La mañana ofreció apenas un par de horas de pista seca, suficientes para marcar tendencia. Max Verstappen fue la referencia con un 1:19.578 que quedó como el mejor tiempo del día. No hubo simulaciones de clasificación ni vueltas “de exhibición”. Simplemente ritmo natural, ese que aparece cuando el conjunto funciona.
En los boxes quedó flotando una idea que nadie quiso decir en voz alta: con más tiempo en seco, ese registro tenía margen claro para caer bastante más. No es un titular rimbombante, pero en invierno hay una regla básica que nunca falla: es preferible que los tiempos salgan solos y que el coche no se rompa. Red Bull cumplió con ambas.
FERRARI, TRABAJO SILENCIOSO Y SIN SOBRESALTOS

Mientras varios equipos optaron por guardar autos ante la previsión de lluvia, Ferrari tomó el camino opuesto. Charles Leclerc arrancó con un sólido 1:20.844 en seco y luego siguió girando aun cuando la pista se volvió ingrata. El resultado fue contundente desde el punto de vista técnico: 64 vueltas completadas y ningún problema mecánico relevante.
La Scuderia no buscó rendimiento, buscó certezas. Y las encontró. En un coche completamente nuevo, con sistemas híbridos rediseñados y aerodinámica inédita, completar ese kilometraje sin sobresaltos es una señal positiva.
HADJAR CONFIRMA QUE NO FUE CASUALIDAD
Por la tarde llegó el relevo de pilotos y Red Bull volvió a mostrar una lectura estratégica afinada. En lugar de devolver el auto a Verstappen, el equipo apostó nuevamente por Isack Hadjar. La lógica es clara: darle continuidad ahora para liberar una jornada completa y limpia para Max más adelante, idealmente en seco, y volver a la fábrica con datos sólidos mientras otros todavía están probando fiabilidad básica.
Hadjar respondió en pista. En condiciones de lluvia fue el más veloz del día con 1:31.981, superando los registros de Leclerc por la mañana y de Lewis Hamilton por la tarde. Traducido al lenguaje del paddock: Red Bull fue el más rápido en seco y también en mojado. Un detalle menor en apariencia, pero revelador del equilibrio general del auto.
Para Hamilton, el martes marcó su estreno real con el Ferrari de 2026. No fue una jornada para buscar tiempos, sino para entender el coche. Completó cerca de 50 vueltas en condiciones muy complicadas y terminó con una salida de pista que tuvo más que ver con la falta de agarre que con un error grave. Regresó a boxes sin daños técnicos y con información valiosa para el análisis posterior.
El único punto negativo de la jornada llegó a falta de 40 minutos para el final, cuando Hadjar perdió el coche en la entrada a la recta principal y golpeó la parte trasera contra las protecciones. Daños en la rueda trasera izquierda y el alerón, sin consecuencias mayores. Si la reparación no presenta complicaciones, Verstappen debería cerrar el programa sin sobresaltos.
EL PATRÓN QUE EMPIEZA A REPETIRSE
Más allá de los cronómetros, el segundo día dejó un mensaje transversal: la fiabilidad general fue mejor de lo esperado. Hubo un bloqueo de Verstappen por la mañana que terminó en la grava, pero el Red Bull volvió a boxes sin problemas. Ferrari completó su plan sin contratiempos. Para autos completamente nuevos, bajo un reglamento inédito, no es un detalle menor.
Barcelona no define campeonatos, pero sí dibuja inercias. Y tras dos días de shakedown, Red Bull vuelve a ocupar ese lugar incómodo para el resto: el del equipo que no hace ruido, no promete nada… y aun así parece un paso por delante. El resto, por ahora, observa, mide y toma nota.
SHAKEDOWN F.1 EN BARCELONA | DÍA 2 | TIEMPOS EXTRAOFICIALES
| POS. | PILOTO | EQUIPO | TIEMPO | VTAS. |
| 1 | Max Verstappen | Red Bull Racing | 1:19.578 | 27 |
| 2 | Charles Leclerc | Ferrari | 1:20.844 | 64 |
| 3 | Isack Hadjar | Red Bull Racing | 1:31.981 | 50 |
| 4 | Lewis Hamilton | Ferrari | 1:33.455 | 50 |



