El Dakar 2026 pone primera en Yanbu, entre el mar y el desierto
La ciudad portuaria será el primer centro operativo del Dakar 2026: verificaciones, prólogo y dos etapas clave antes de internarse rumbo a Al Ula.
El Rally Dakar 2026 todavía no habrá entrado de lleno en el desierto cuando Yanbu ya esté funcionando como su primer corazón operativo. La ciudad saudí, apoyada sobre la costa del mar Rojo, volverá a ser el punto de partida real de la carrera: allí se concentrará la caravana, se realizarán las verificaciones técnicas y administrativas y, lo más importante, se disputarán el prólogo y las dos primeras etapas de la 48ª edición del rally más duro del mundo.
Ubicada en el oeste de Arabia Saudita, Yanbu no es un simple escenario logístico. Es el último espacio de orden antes del caos controlado que propone el Dakar. Puerto estratégico, polo industrial y puerta directa al desierto, combina infraestructura moderna con accesos inmediatos a terrenos que obligan a entrar en “modo Dakar” desde el primer kilómetro.
VERIFICACIONES: EL DAKAR EMPIEZA EN SILENCIO

Durante los días previos a la largada, Yanbu será el epicentro del movimiento. Equipos oficiales y privados, camiones de asistencia, motos, autos y UTV pasarán por las verificaciones técnicas y administrativas, ese filtro implacable donde el reglamento no negocia. Documentación, seguridad, sistemas de emergencia, GPS, pesos y elementos obligatorios: todo se controla con lupa.
Para los debutantes, es el primer golpe de realidad. Para los experimentados, una instancia tensa pero conocida. Superar las verificaciones es el verdadero pase de ingreso al Dakar. Sin épica, pero con consecuencias definitivas.
PRÓLOGO: EL PRIMER GOLPE DE CRONÓMETRO
El 3 de enero, Yanbu será sede del prólogo, una especial corta pero intensa de 98 kilómetros totales, con 23 km cronometrados. No define la carrera, pero sí ordena la grilla y empieza a marcar diferencias. Un error mínimo puede costar caro; una buena actuación permite elegir mejor posición de largada para la etapa siguiente.
Es el primer momento en el que la teoría se enfrenta a la práctica. El Dakar deja de ser promesa y pasa a ser cronómetro.
ETAPA 1: YANBU ENTRA EN MODO DAKAR

El 4 de enero, desde Yanbu se pondrá en marcha la Etapa 1, con un recorrido total de 518 kilómetros, de los cuales 305 km serán de especial. Es la primera jornada larga, la que exige ritmo, navegación y cabeza fría. El terreno propone velocidad, sectores técnicos y la necesidad de gestionar la ansiedad del arranque, cuando nadie quiere perder tiempo… pero tampoco romper nada.
Aquí aparecen los primeros abandonos, las primeras diferencias reales y los primeros gestos de respeto al Dakar. La carrera empieza a mostrar su lógica: no gana el más rápido, sino el más completo.
ETAPA 2: RUMBO A AL ULA, EL DESIERTO SE ABRE
El 5 de enero, Yanbu volverá a ser protagonista con la largada de la Etapa 2, que marcará el inicio del desplazamiento hacia Al Ula, uno de los enclaves más impactantes del recorrido. Será una jornada de 504 kilómetros totales, con 400 km de especial, en la que la caravana comenzará a internarse definitivamente en el corazón del país.
El paisaje cambia, el aislamiento aumenta y la carrera empieza a sentirse más lejos de todo. A partir de ahí, el Dakar deja la costa y se adentra en territorios donde el error se paga caro y la estrategia pesa tanto como la velocidad.
YANBU, MÁS QUE UN PUNTO DE PARTIDA
Para el Dakar, Yanbu es mucho más que una ciudad anfitriona. Es el equilibrio perfecto entre logística y aventura, entre control y libertad. Todo tiene que funcionar allí, porque después el margen de error se reduce a cero.
Para Arabia Saudita, es una vidriera clave: el rally más famoso del mundo arranca mostrando diversidad geográfica, capacidad organizativa y una relación cada vez más consolidada con el evento. Para pilotos y equipos, Yanbu es el último lugar donde todavía se puede ajustar todo. Después, manda el desierto.
El Dakar 2026 empieza ahí. Sin ruido épico, sin discursos grandilocuentes. Empieza como siempre: con tensión, expectativa y la certeza de que, una vez que se cruza la línea de largada en Yanbu, ya no hay vuelta atrás.