Así se preparó Ferrari para el mayor cambio técnico de la Fórmula 1
El SF-26 nació desde una hoja en blanco, con una nueva filosofía aerodinámica, una unidad de potencia redefinida y un enfoque integral para afrontar el mayor cambio técnico de la F.1 moderna.
El equipo Ferrari de Fórmula 1 presentó oficialmente el Ferrari SF-26, el auto con el que disputará el campeonato 2026 de la Máxima, que comenzará el próximo 8 de marzo en Australia, con Lewis Hamilton y Charles Leclerc. Se trata del 72° F.1 construido por la Scuderia y, sobre todo, del primero desarrollado íntegramente bajo el nuevo reglamento técnico y deportivo que redefine a la categoría.
La temporada 2026 marca uno de los mayores puntos de inflexión en la historia reciente de la F.1: autos más livianos, una aerodinámica completamente replanteada y una nueva generación de unidades de potencia híbridas con mayor protagonismo eléctrico y combustibles sostenibles. En ese escenario, Ferrari encaró un proyecto desde cero, sin soluciones heredadas.

Fred Vasseur, director del equipo, definió al SF-26 como “el comienzo de una nueva era tanto para la Fórmula 1 como para Ferrari”. Subrayó que el proyecto se desarrolló en un contexto de reglas completamente nuevas para chasis, unidad de potencia, combustibles y neumáticos, lo que introduce múltiples incógnitas.
“Este auto es el resultado de un enorme trabajo de equipo y marca el inicio de un nuevo camino. A partir de los tests comenzaremos a entender y validar el coche. En esta fase inicial, la prioridad será aprender lo máximo posible y construir bases sólidas de cara a la primera carrera”, explicó Vasseur.
UN NUEVO CONCEPTO TÉCNICO DESDE LA ARQUITECTURA
El SF-26 abandona el efecto suelo que definió a los autos desde 2022 y adopta una filosofía aerodinámica diferente, con líneas más limpias y un enfoque integral en la eficiencia. El objetivo del reglamento es reducir peso, mejorar la eficiencia energética y favorecer el espectáculo, lo que obligó a una revisión completa de la arquitectura del auto.

Loïc Serra, director técnico de chasis, explicó que el desarrollo comenzó con una fase conceptual particularmente extensa: “Dedicamos mucho tiempo a definir el concepto para capturar al máximo el nuevo contexto técnico y reglamentario. También fue clave asegurar que la arquitectura del auto permita suficiente flexibilidad para el desarrollo durante la temporada”. En ese sentido, remarcó que “la eficiencia y la integración de sistemas como la aerodinámica activa serán determinantes”.
Uno de los pilares del SF-26 es su nueva unidad de potencia. El reglamento elimina el MGU-H, incrementa la potencia del MGU-K hasta 350 kW y establece el uso de combustible 99% sostenible, lo que implica un giro conceptual respecto de la era híbrida iniciada en 2014.
Enrico Gualtieri, director técnico de motores, fue contundente: “Las regulaciones 2026 representan un cambio de filosofía, no una simple evolución. El rol del componente eléctrico aumenta significativamente y la eliminación del MGU-H obliga a repensar toda la arquitectura desde el inicio”. Según explicó, el foco estuvo puesto en “eficiencia, integración y gestión de la energía, siempre en estrecha colaboración con el departamento de chasis”.
DISEÑO: IDENTIDAD Y EVOLUCIÓN

Desde el punto de vista estético, el SF-26 refleja el nuevo reglamento con proporciones más compactas y una silueta que transmite ligereza y agilidad. Ferrari buscó desde el inicio una simplicidad funcional, con un concepto robusto y preparado para evolucionar a lo largo del año.
La decoración marca un quiebre visual relevante: Ferrari vuelve al acabado brillante tras siete temporadas de pintura mate. El nuevo Rosso Scuderia es más intenso y luminoso, inspirado en la librea especial de Monza 2025 y en los tonos utilizados por Ferrari a comienzos de los años 2000. El blanco, históricamente usado de manera puntual, gana protagonismo alrededor del cockpit y la cubierta del motor, reforzando la identidad visual del conjunto.
Esa lógica se traslada también a los buzos de los pilotos. El rojo sigue siendo el color dominante, mientras que el blanco aparece en hombros y cuello como referencia directa al pasado de la Scuderia. La intención es clara: mantener continuidad histórica mientras se ingresa en una nueva era técnica.
LOS PILOTOS Y EL NUEVO ROL DEL CONDUCTOR

Para Leclerc, el nuevo reglamento exige un nivel de preparación aún mayor por parte de los pilotos. “Hay muchos sistemas nuevos que entender y optimizar, por eso estuvimos involucrados desde las primeras etapas del proyecto”, señaló. Destacó además que la gestión de energía será uno de los aspectos más desafiantes y que “al principio habrá que confiar más en el instinto, para luego apoyarse cada vez más en los datos”.
Por su parte, Hamilton definió a 2026 como “probablemente el mayor cambio reglamentario de toda mi carrera”. El británico remarcó la importancia de haber participado desde el inicio en el desarrollo del SF-26 y señaló que “el piloto tendrá un rol central en la gestión de energía y en la comprensión de los nuevos sistemas”. También subrayó el peso emocional de afrontar este desafío con Ferrari y el respaldo de los tifosi.
Con la presentación completada, Ferrari iniciará la fase de pruebas la próxima semana en Barcelona, seguida por dos sesiones oficiales en Bahréin. En un contexto técnico completamente nuevo para todos los equipos, el SF-26 representa el punto de partida de un proceso donde la capacidad de aprendizaje, integración y desarrollo continuo será tan decisiva como la performance inicial.
Ferrari no promete resultados inmediatos. Promete método, trabajo y evolución en una Fórmula 1 que, desde 2026, vuelve a empezar.



