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Motorsport

Climb Dance: El cortometraje que resume el espíritu de Pikes Peak

Las imágenes se suceden sin pausa. Durante los primeros segundos sólo se ve un camino de tierra, algunos árboles y polvo, mucho polvo. Los rayos del sol se funden con la espesa arboleda. De fondo se escucha un piano sonando a ritmo de jazz hasta que aparece en escena un Peugeot 405 Turbo 16. Luego todo es vértigo.

Así transcurre el primer minuto de “Climb Dance”, un cortometraje del director francés Jean Louis Mourey realizado a pedido de Peugeot para promocionar el modelo 405, presentado en 1987, a partir del triunfo del finlandés Ari Vatanen en la trepada de Pikes Peak de 1988.

Menos de cinco minutos le bastaron a este famoso realizador para captar todo el misticismo de una de las competencias más exigentes del mundo. Claro que contó con una gran ayuda: la de Vatanen, que puso todo su talento para que este film se convierta en una auténtica obra de arte.

La subida al famoso pico de Colorado se disputa desde 1916 y también es llamada “la carrera de las nubes” porque el final de los 20 kilómetros de recorrido está a más de 4.300 metros de altura. Con 156 curvas y escasas defensas en el camino, está claro que cualquier error puede pagarse caro. El film de Mourey lo refleja claramente cuando Vatanen derrapa en una curva y queda con la parte trasera de su auto a centímetros del acantilado.

El finlandés batió el récord de la subida con un prototipo especial del cual se construyeron sólo dos autos (el otro lo usó para ganar en el Dakar). Era un auténtico pura sangre de 880 kilos y un motor de dos litros con 550 caballos. Aceleraba de 0 a 100 en 2,5 segundos y de 0 a 200 en menos de 10. Además, tenía doble tracción.

Ari Vatanen dejó su sello en Pikes Peak.
El joven Vatanen que dejó su sello en Pikes Peak.

El exigente tramo fue completado en 10m47s77/100 a una media de 110 km/h de promedio, aunque en algunos tramos superaba los 200 km/h de máxima. De esta manera batió por menos de un segundo la marca que había impuesto el año anterior Walter Röhrl con su Audi Sport Quattro S1… y eso que la altura afectó mucho al 405, que llegó a perder 200 caballos cuando cruzó la meta.

El misticismo de esta prueba es tal que grandes pilotos se le animaron. Además de Vatanen también compitieron su compatriota Juha Kankkunen, y las leyendas estadounidenses Mario Andretti, Al Unser, Bobby Unser y Robby Unser. Lo bueno de esta carrera, incluida en el calendario FIA de trepadas, es que se puede competir con cualquier clase de auto, desde buggys hasta vehículos eléctricos. Por eso es común que algunas terminales intenten ganar con un súper auto para conseguir una repercusión mundial. Por eso Peugeot volvió en 2013 con el francés Sébastien Loeb y el fabuloso 208 T16 Pikes Peak y quedó nuevamente en la historia al marcar un récord aún vigente.

VATANEN, UNA VIDA DE PELÍCULA

Vatanen, la estrella del film de Mourey, nació en la ciudad de Espoo en la región metropolitana de Helsinki, pero creció en la zona rural de Tuupovaara, en el este de Finlandia. En 1970 participó en su primera carrera profesional de rally y llegó a ser campeón de la especialidad en 1981 con Ford. En el Mundial de Rally ostenta 10 victorias y 27 podios en 101 carreras. Además, ganó 527 pruebas especiales. En 1985, un accidente en el Rally de Argentina, con un Peugeot 205, lo dejó con lesiones serias que casi le cuestan la vida.

Vatanen es una verdadera leyenda del automovilismo.

Una depresión por el temor de haber contraído el HIV en una transfusión sanguínea lo apartó de la actividad a la que volvió un año y medio después del incidente. Su primera carrera fue el Dakar de 1987, donde ganó. “Por muchas razones fue el triunfo más especial. Era el comienzo de mi segunda vida”, dijo tiempo después.

Sin dudas, aquel incidente le dejó una marca importante. “Después de eso cambié un ciento por ciento. Me permitió ver las cosas de otra manera. Aprendí el valor de la vida, de la familia, de los amigos. Perdí a gente que he querido mucho. Siento que volví a nacer tras ese accidente, que cada día es un regalo, y que cada semana es una nueva oportunidad”, suele decir.

Venció en la extenuante competencia en 1989, 1990 y 1991. Siempre con Peugeot y la dirección técnica del francés Jean Todt. En 1993 se radicó en el sur de Francia donde adquirió una granja y un viñedo. Se interesó por la política y, en 1999, fue electo para el Parlamento Europeo en las listas del Partido de Coalición Nacional finlandés de tendencia conservadora.

Se dedicó a temas como impuestos de vehículos, políticas de control de tránsito, ayudas para el desarrollo de países y políticas agrícolas. En 2004 fue reelegido, esta vez por el partido conservador francés Unión por un Movimiento Popular. Entre 2003 y 2005 compitió en el Dakar como piloto de Nissan. En la edición 2007 corrió en el equipo oficial Volkswagen, pero abandonó. En 2009 se presentó para suceder al inglés Max Mosley como presidente de la Federación Internacional del Automóvil, pero perdió en las elecciones con Todt.

Con “Climb Dance” Mourey ganó menciones especiales en los festivales de Chamonix, Chicago, Houston y Val D´Isere; mientras que Peugeot consiguió mostrar de una manera diferente las bondades del 405. Para Vatanen fue una estrella más en su rica campaña deportiva y la mejor manera de justificar que el título de su biografía editada aquel año -“Cada segundo cuenta”- fue la clave para alcanzar la meta en la carrera de las nubes.

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Automundo es un portal de noticias sobre la industria automotriz, el deporte motor y la cultura fierrera. Director: Diego Durruty.

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